Fernández Mañueco será “valiente” para modernizar y transformar Castilla y León

El presidente de la Junta se compromete a llevar la Banda Ancha a todos los pueblos y llama a todos los grupos a consensuar los presupuestos de la recuperación

Con un minuto de silencio en recuerdo del comandante zamorano Juan José Aliste, presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo de Castilla y León, fallecido este domingo, arrancaba este mediodía en las Cortes el debate del estado de la Comunidad, con la exposición del presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, de lo que ha sido este primer año de legislatura, marcado por la pandemia, y para avanzar algunas medidas de lo que será el camino a seguir por el Gobierno autonómico en los próximos meses.

Tras defender la fortaleza y la cohesión del Gobierno de coalición, recordar a las víctimas, familiares y afectados por las consecuencias del coronavirus, agradecer el sacrificio individual de todos los castellanos y leoneses en estos cuatro meses de estado de alarma y hacer un repaso de lo que ha supuesto la actuación de este año de su Gobierno, refrendada por los cerca de mil acuerdos en Consejo de Gobierno por valor de más de 3.000 millones de euros, Fernández Mañueco se comprometía a modernizar y transformar Castilla y León desde todos los ámbitos y aseguraba, contundente, que será “valiente” en este cometido.

En este sentido, ponía en valor el pacto por la recuperación y la cohesión social firmado por todos los grupos salvo UPL y Vox hace apenas un par de semanas, como modelo a seguir en el futuro para convertir en una oportunidad el problema sanitario, social y económico que ha supuesto la irrupción del coronavirus en nuestras vidas.

De hecho, al final de su intervención, el presidente de la Junta, llamaba a todos los partidos con representación en el parlamento autonómico a desarrollar este pacto y conseguir que su espíritu “perdure en el tiempo”. En este sentido, invitaba a la oposición, y especialmente el principal partido de la misma, el PSOE de Tudanca, a consensuar los presupuestos de este año para la recuperación de la economía y la sociedad del bienestar en la Comunidad. “Nosotros estamos dispuestos a ello para seguir siendo también un ejemplo para toda España”, decía Fernández Mañueco, para quien el principal y único objetivo es que Castilla y León salga adelante y si es posible hacerlo todos juntos, mejor.

Nueva economía sin subir impuestos

Durante su exposición, el presidente del Gobierno regional trasladaba a los empresarios su apoyo y compromiso hacia ellos para que se conviertan en los protagonistas de la nueva economía o cuarta revolución industrial, con la digitalización, la reindustrialización o el desarrollo rural como prioridades de un modelo en el que la Junta ayudará y favorecerá el entorno propicio para que los emprendedores puedan llevar a cabo sus proyectos, crear empleo y generar actividad económica.

Igualmente, se comprometía a llevar internet de máxima velocidad y calidad a todos los pueblos de la Comunidad, en colaboración con el Gobierno de España para llevar a cabo la extensión del Plan de Banda Ancha y, al respecto, avanzaba que este miércoles firmará con el presidente de la Diputación de León, Eduardo Morán, el primero de los acuerdos con estas instituciones, en este caso de 5,3 millones de euros, para llevar internet a cualquier rincón de la Comunidad.

Fernández Mañueco anunciaba también ayudas directas a la I+D+i y al autoempleo, y apuntaba que la reindustrialización de la Comunidad “es un objetivo irrenunciable”. Para ello, avanzaba un fondo de recuperación específico y un Plan de Promoción Industrial además de culminar los programas territoriales, como el de los municipios mineros, el de Benavente, Miranda de Ebro, Villadangos del Páramo o el de Ávila, con la automoción a la cabeza como sector vital que apoyará “sin fisuras” por su competitividad e importancia para el desarrollo económico y social de la Comunidad.

Una nueva estrategia para reactivar el comercio; dar liquidez y eliminar trabas administrativas o burocracia en la puesta en marcha de iniciativas empresariales; fortalecer desde la seguridad y la prudencia un turismo “selectivo” de interior; reforzar la depuración de las aguas también en los municipios de menos de 500 habitantes y conseguir que Castilla y León sea una comunidad con cero vertederos y escombreras; son otros de los compromisos adquiridos por el presidente en su intervención, para lo cual prometía también no subir los impuestos ni a las familias, ni a las pymes ni a los autónomos.

El impuesto de sucesiones se retomará

Respecto al polémico impuesto de sucesiones y donaciones comprometido por su Gobierno y firmado en el pacto para la gobernabilidad de Castilla y León entre PP y Ciudadanos, ahora suspendido su trámite en las Cortes para posibilitar el pacto por la recuperación y la cohesión social, Fernández Mañueco señalaba que se mantiene en las condiciones actuales y que el cien por cien de la bonificación prevista se retomará “cuando las condiciones políticas y económicas lo requieran”.

Sacar la Sanidad del debate político

En materia sanitaria, el presidente trasladaba la voluntad de su Gobierno de mejorar la Sanidad pública, con la Atención Primaria como protagonista “para adelantarnos a los nuevos desafíos y estar preparados ante posibles rebrotes”, apuntaba. Así, se aumentará un 40 por ciento las camas UCi hasta un total de 235, por las 166 actuales y se adelantará a otoño la campaña de vacunación de la gripe para evitar que pueda solaparse con el coronavirus, con el objetivo de llegar a una cobertura del 75 por ciento entre las personas de 60 y más años y los profesionales sanitarios.

Fernández Mañueco insistía en que no se han cerrado consultorios médicos y llamaba a todos los grupos a intentar sacar la Sanidad de la confrontación política. “No debe ser motivo de lucha sino de acercamiento entre todos”, apuntaba el presidente, mientras avanzaba inversiones para ampliar las urgencias del hospital de León y la llegada de un acelerador lineal, así como mejores en otros hospitales como el de Santa Bárbara de Soria, Aranda de Duero o el Clínico de Valladolid, y anunciaba que Segovia tendrá una segunda infraestructura hospitalaria como demanda la sociedad.

En materia de servicios sociales, apostaba por un nuevo modelo de atención residencial en el que se trabaja en las Cortes, que ya ha sentado las bases la semana pasada para garantizar medios ante posibles recursos, y en el que tendrá especial importancia la teleasistencia avanzada, con el objetivo de contar con único dispositivo y protocolo de actuación más rápido y ágil para ayudar a las personas dependientes, vunerables o que viven solas.

En Educación, Fernández Mañueco lanzaba un mensaje de tranquilidad y confianza a las familias ante el inicio del próximo curso escolar que arrancará con todas las medidas de seguridad y en el que “se hará lo necesario” para garantizar la enseñanza presencial. Igualmente, se comprometía a seguir peleando hasta las últimas consecuencias por una prueba de acceso a la Universidad (Ebau) única en toda España y a impulsar una nueva Ley de Ciencia y más inversión en investigadores, clústers o centros tecnológicos para mejorar la competitividad de Castilla y León desde la ciencia y el conocimiento.

Potenciar el sector agrario y agroalimentario promoviendo la incorporación de jóvenes y mujeres al campo, y apostando por los regadíos hasta llegar a las 30.000 hectáreas modernizadas y ordenar el mapa del transporte público por carretera para garantizar la movilidad de los ciudadanos a cualquier punto del territorio, son otros de los objetivos “irrenunciables” de este Gobierno, según destacaba el presidente, quien anunciaba avanzar en la transparencia, en un guiño a su vicepresidente, Francisco Igea, y su pacto de Gobierno con Ciudadanos, a través de una nueva Ley que la impulse también mediante dos agencias: una para luchar contra al fraude y la corrupción y otra de evaluación de las políticas públicas.

Autonomismo útil

La intervención del presidente dejaba también su apuesta por el Estado de las Autonomías y su utilidad al servicio del bien común, especialmente ahora tras la pandemia, pero también la necesidad de que las regiones tengan fondos suficientes y justos en un nuevo modelo de financiación para poder prestar los servicios; la reivindicación de España como nación en el mundo y de Castilla y León por su legado histórico, ante los ataques a las estatuas de Cristóbal Colón; su rechazo a la violencia de género y petición a las mujeres para que denuncien; su compromiso con las entidades locales y con los castellanos y leoneses en particular, para que nadie se quede atrás en esta crisis; así como su lealtad para con el Gobierno de España en la lucha contra la despoblación o la PAC.