Nueva normalidad, mascarillas y un viejo debate

Menos público, distancia de seguridad y mismas quejas

La Casa de todos los castellanos y leoneses se vistió con sus mejores galas para acoger un nuevo Debate sobre el Estado de la Comunidad. Un Debate distinto. Con muchas ausencias de paisanos afectados por la crisis sanitaria provocada por el coronavirus, pero con un debate viejo, a pesar de haber cambio de cromos en los protagonistas los reproches de la oposición fueron las mismas. A pesar de ello, la sorpresa de la jornada la protagonizó el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, al ofrecer una propuesta de pacto para aprobar los presupuestos de 2021 a todos los grupos de la oposición y así poder salir más unidos de la crisis.

Ataviados por las obligatorias mascarillas, procuradores, periodistas e invitados llegaron a cuenta gotas a la sede del Parlamento autonómico para participar en una jornada inolvidable. El presidente de las Cortes, Luis Fuentes, con su característica sencillez y amabilidad, daba la bienvenida a todos ellos y ofrecía toda la ayuda necesaria.

A las 12 horas se abrió la sesión con un minuto de silencio en recuerdo del comandante Juan José Aliste, presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) en la Comunidad, que falleció este domingo a los 65 años. Luis Fuentes señaló que “con él se nos va un ejemplo de dignidad, justicia social y de resistencia”.

Tras un respetuoso minuto de silencio y un sonoro aplauso el presidente de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, enfiló el estrado para enfrentarse a su primer Debate como jefe del Ejecutivo autonómico, ante una tribuna de invitados en la que se encontraban las personalidades de la Comunidad, respetando la distancia de seguridad. Entre ellos, el presidente de Confederación de Asociaciones Empresariales de Castilla y León (Cecale), Santiago Aparicio; el procurador del Común, Tomás Quintana; el presidente del Consejo de Cuentas, Mario Amilivia; el presidente del Consejo Económico y Social (CES), Enrique Cabero; la presidenta de la Diputación de Palencia y de la Federación Regional de Municipios y Provincias (FRMP), Ángeles Armisén; el senador del PP, Javier Maroto; los representantes de los sindicatos en Castilla y León, Faustino Temprano (UGT) y Vicente Andrés (CCOO); o el presidente de Asaja en Castilla y León, Donaciano Dujo.

Las primeras palabras, como no podía ser de otra manera, fueron para recordar a esas familias a las que el Covid-19 ha hecho tanto daño y para agradecer, una vez más, a los sanitarios su labor, esfuerzo y dedicación durante la pandemia. Y que hizo que la Cámara respondiera con un aplauso unánime y el más sonoro de la mañana.

Tras poco más de una hora de intervención en la que Fernández Mañueco dio ejemplo de mano tendida a la oposición se produjeron, como es habitual, aunque por un periodo más corto, las conversaciones entre los asistentes, todos ellos con mascarillas y en pequeños grupos en lo que para algunos supuso un reencuentro y una cierta vuelta a la normalidad marcada por la nueva realidad.

Después fue el turno de la primera valoración de los portavoces de los grupos para valorar el discurso del presidente. Como es costumbre, para unos fue fenomenal y para otros horroroso, aunque el más vehemente fue el líder de Podemos, Pablo Fernández, quien llamó hasta en cuatro ocasiones “mentiroso” al presidente de la Junta, y le acusó de vivir en Narnia.

También quisieron valorar el discurso de Fernández Mañueco los principales sindicatos y la Confederación de Organizaciones Empresariales de Castilla y León (Cecale), quienes agradecieron las medidas anunciadas para el jefe del Ejecutivo autonómico.

Y llegó el tiempo del “cooling break”, que tan de moda se ha puesto en el mundo del fútbol, para preparar el verdadero debate de la tarde. El primero en tomar la palabra fue el líder de la oposición, Luis Tudanca, quien no quiso coger el guante lanzado por la mañana por Fernández Mañueco de acordar unos presupuestos para 2021, y le espetó que “para la foto y el titular, así no”. Una media hora que el secretario general del PSOE de Castilla y León utilizó para reprochar al Gobierno regional su gestión de la pandemia y que “un año tras otro haga los mismos anuncios que nunca cumple”.

Unos ataques que Fernández Mañueco contestó con datos y con un nuevo ofrecimiento de pactar los presupuestos de 2021.

El Debate subió el tono con la réplica del líder socialista cuando le espetó al presidente que “no te voy a permitir que me llames mentiroso”.

El variopinto Grupo Mixto compuesto por Podemos, la Unión del Pueblo Leonés (UPL), Vox y Por Ávila aprovecharon su oportunidad para decir “que ahí de lo mio”, sobre el leonesista Luis Mariano Santos que se volvió a enrocar en la solicitud de independencia de León. Por su parte, el representante de Por Ávila, Pedro Pascual, lamentó la situación de la provincia abulense y también se mostró inconformista con la actuación de la Junta de la pandemia y solicitó que se aceleren las medidas.

Después del Everest de la oposición llegó la meseta que suponen los grupos que sujetan a la Junta de Castilla y León, -Ciudadanos y Partido Popular-, quienes destacaron la actuación del Gobierno autonómico y agradecieron la política de diálogo y mano tendida para avanzar del Ejecutivo regional, liderada por el presidente Alfonso Fernández Mañueco, que salío más que victorioso de su primer Debate sobre el Estado de la Comunidad, y de un partido en lo que los ujieres y el personal de limpieza del Parlamento autonómico fueron los que más sudaron la camiseta para tener todo impoluto después de cada intervención y que los procuradores no corrieran riesgos.