Igea pide ayuda ante la crisis que se avecina: “Necesitamos a la gente con cabeza e ideas"

El vicepresidente de la Junta asegura que es la hora de los mejores y no de los cobardes porque hay que tomar decisiones “arriesgadas” de las que dependerá nuestro futuro económico

El vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, con el presidente del CES de Castilla y León, Enrique Cabero, antes de la reunión que han mantenido en Valladolidmir_icalIcal

La situación epidemiológica de la Comunidad se complica cada día que pasa. Este viernes se ha vuelto a batir el récord de contagios de la serie histórica, con 2.022 nuevos infectados, y otras 29 personas han perdido la vida en otra jornada de luto. Castilla y León está por encima de los 760 casos por cada cien mil habitantes en los últimos catorce días, el tercer peor dato de España, y este viernes se ha cerrado ya a cal y canto hasta el próximo 9 de noviembre.

Además, el inicio del toque de queda se mantiene a las diez de la noche y hasta la seis de la mañana y se mantiene la prohibición de consumir en barras de establecimientos hosteleros o de fumar en las terrazas e incluso al aire libre por la calle si no se respetan los dos metros de distancia social, y tampoco se permiten reuniones de más de seis personas salvo que sean convivientes. Todo ello para intentar contener la expansión de este virus que parece no tener fin.

Y si dentro de dos semanas no se logra reducir este ritmo de contagios y fallecimientos, confinar a la población en casa por segunda vez se antoja como la solución, la última, pero al parecer la única para detener a esta covid que amenaza con colapsar los hospitales en breve, pero siempre y cuando el Gobierno de España dé la herramienta jurídica pertinente a las Comunidades para poder hacerlo.

Así están las cosas en la Comunidad, en situación de máximo riesgo.

El vicepresidente y portavoz de la Junta, Francisco Igea, (d) en la reunión con el presidente del CES, Enrique Cabero. JCYL 30/10/2020Servicio Ilustrado (Automático) JCYL

Ante esta tesitura, el vicepresidente de Castilla y León, Francisco Igea, ha pedido ayuda este viernes ante la crisis económica y social que se avecina derivada de esta pandemia que irrumpió en nuestras vidas el pasado mes de marzo. “Necesitamos la opinión de la gente con cabeza y con ideas", decía el también portavoz de la Junta y consejero de Transparencia, Ordenación del territorio y Acción Exterior, quien pedía a estas personas e instituciones que den un paso adelante y aporten sus propuestas para afrontar un futuro a corto y medio plazo que se presenta poco halagüeño y negro como un nubarrón.

“No es la hora de inercias ni de los cobardes, sino la de aquellos que tengan ideas que ofrecer. Es el momento de los mejores, puesto que hay que tomar decisiones valientes y arriesgadas y de lo que se decida en las próximas semanas dependerá nuestro futuro económico”, insistía Igea.

El vicepresidente se expresaba de esta forma durante la visita que hacía este viernes a la sede del Consejo Económico y Social (CES) de Castilla y León, en la que se reunía con su presidente, Enrique Cabero. Allí, Igea ponía en valor a esta institución, que incluía entre las que tienen cosas importantes que decir y que aportar para mejorar la calidad de vida y bienestar de la Comunidad.

Por su parte, el presidente del CES recordaba que la Institución está “al servicio de la sociedad”, sobre todo ante la “difícil situación” desde la perspectiva económica, sanitaria, social y laboral por la que atraviesa la comunidad ante la pandemia de la covid, y trasladaba a Igea los informes que han elaborado en los últimos tiempos con algunas medidas y recomendaciones que se podrían acometer frente a esta crisis económica y social que se aviene.

Como por ejemplo, incentivar la contratación indefinida de jóvenes con los fondos europeos concedidos para la reconstrucción del país; la necesidad de una armonización fiscal que evite discriminaciones entre las Comunidades Autónomas y facilite la competitividad en igualdad de condiciones; que se revise el sistema de financiación autonómico; o que nuestra Comunidad se ofrezca como un potente atractivo inversor y para el fomento de la competitividad.

También propone que se haga un plan estratégico de Comunidad Autónoma “para varios decenios” que corrija los desequilibrios territoriales, que se impulse el Corredor Atlántico o potenciar la ciencia y la tecnología contra la despoblación.