El día más triste para recordar a los seres queridos

Las restricciones provocan una escasa afluencia en los cementerios de pueblos y ciudades de la Comunidad

Acto celebrado en el cementerio de Valladolid con la presencia de Óscar Puente ante la tumba de Miguel DelibesLeticia Pérez/Ical

Un día diferente, el que ha dejado el Día de Todos los Santos en Castilla y León. Las aglomeraciones y el continúo ir y venir de personas de otros años se han transformado en camposantos medio vacíos. Las restricciones provocadas por la Covid-19, las recomendaciones lanzadas por los ayuntamientos para adelantar y escalonar las visitas y, sobre todo, el miedo y el dolor que está provocando el coronavirus, hizo la del 1 de noviembre una jornada atípica y triste.

Como ejemplo, a media mañana al cementerio de la capital leonesa se habían acercado unas 600 personas -el sábado se rozaron las 2.600 en toda la jornada y el viernes las 1.700. En los pueblos no han faltado las flores y las visitas pero tampoco en la misma medida que se registraba en años anteriores. La suspensión de los tradicionales responsos comunitarios también ayudo a reducir el número de visitas y evitó también las concentraciones en torno a los nichos, lápidas y panteones a una misma hora en cientos de pueblos.

Una persona en el cementerio de LeónCésar Sánchez/Ical

Además, las restricciones de movilidad impuestas para contener la pandemia han hecho que los residentes en otras comunidades autónomas no se hayan podido desplazar en esta ocasión a sus localidades o ciudades de origen para disfrutar unos días que hasta ahora eran de reencuentro familiar dentro y fuera de los cementerios.

El mismo panorama se vivió en el cementerio San Carlos Borromeo de Salamanca. El encargado del camposanto charro, Tomás Barbero, reconocía que no recordaba un Día de Todos los Santos con una afluencia tan baja de personas. «No sabemos si es por el miedo a contagiarse o porque también había dudas sobre si se iba a cerrar el cementerio. Se han juntado las dos cosas», explicó Barbero, a la vez que reconocía que la afluencia en las jornadas previas ha sido mayor. «Se ha notando bajón este día, pero también porque la gente ha venido antes. Llevamos un mes con una alta afluencia de personas», indicó.

Día de Todos los Santos en el cementerio de SalamancaSusana Martín/Ical

Una tesis que también soporta el Ayuntamiento de Salamanca, ya que fuentes municipales aseguraron a Ical que la afluencia este año ha sido más escalonada.

En respuesta, recuerdan el llamamiento realizado en la última semana para que los salmantinos no dejaran todas sus visitas para este domingo.

Dia de Todos los Santos en Palencia Visitantes en el cementerio de Nuestra Señora de los Ángeles en la capital palentinaIcal

Sobre el terreno, poco trasiego en el camposanto ya sobrepasado el mediodía. Nadie esperando en las vallas habilitadas por el Ayuntamiento y en ninguna de las entradas y apenas puestos de flores en las inmediaciones. Eso sí, una mayoría de lápidas con flores nuevas y buena presencia, lo que a buen seguro confirma que los salmantinos repartieron sus visitas al cementerio en varias jornadas.

En el caso de Valladolid, el acceso y los aparcamientos del camposanto del Carmen se encontraban medio vacíos al mediodía, contrastando con las retenciones de otros años, mientras que la actividad en los puestos de flores era mínima. Allí, los vendedores se lamentaban y coincidían en destacar que esta «maldita pandemia», además de mucho dolor está provocando «mucha más soledad».

Una jornada muy diferente

En este día de Todos los Santos, Óscar Puente se ha referido a una festividad que este año es «diferente y más especial de lo que estábamos acostumbrados», y considerado que es un momento oportuno para la reflexión: «hay que pensar en toda esta gente que nos ha dejado este año y muerto en estas circunstancias».

«Tenemos que proyectar este sentimiento sobre los vivos para tratar de impedir que las cifras se incrementen y tengamos que lamentar muchas más muertes, y en eso es en lo que estamos involucrados todos», ha concluido.