Descubren un síndrome similar a la preeclampsia en embarazadas con covid grave

El hallazgo de investigadores de Vall d’Hebron reduce diagnósticos erróneos en gestantes con coronavirus y evitar partos prematuros

La preeclampsia es una palabra que no aparece en el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE). No se enseña en las escuelas. La aprenden las parejas en su primer embarazo porque describe una patología grave que la futura mamá debe tener en cuenta. No se sabe muy bien cuál es su origen, pero sí que puede aparecer a partir de la semana 20 de gestación y poner en riesgo la vida de la madre y del bebé. No tiene tratamiento. La presión arterial se dispara. Y para bajarla, la única opción es provocar el parto. Esta presión arterial elevada puede ir acompañada de proteinuria, disminución de plaquetas y signos de elevación de las enzimas hepáticas entre otros. Estos signos y síntomas también se han descrito en enfermos de la COVID-19. La pregunta es si estos síntomas son realmente una preeclampsia o son una complicación derivada de la COVID-19.

Un grupo de investigadores del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona ha despejado esta duda y ha descrito, por primera vez en el mundo, un síndrome clínicamente similar a la preeclampsia que se manifiesta en gestantes que sufren cuadros graves de Covid-19. El estudio se publica en la revista científica “BJOG: An International of Obstetrics and Gynaecology” y han participado profesionales de la Unidad de Medicina Materna y Fetal, el Servicios de Bioquímica, la Unidad de Cuidados Intensivos Pedriátricos y el Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Vall d’Hebron.

La clave: analizar marcadores en sangre

La clave para diferencias este nuevo síndrome derivado del nuevo coronavirus de la preeclampsia está en saber el origen de la infección. Para ello deben analizarse los marcadores en sangre de la paciente. Resulta que durante la pico de la epidemia, se detectó un aumento en la incidencia de la preeclampsia en gestantes infectadas con el nuevo coronavirus. El Hospital Vall d’ Hebron, que ejerció como centro de referencia en Cataluña para los casos graves de gestantes con COVID-19, para indagar por qué. "Pensamos que el hecho de que la Covid-19 y la preeclampsia tienen características clínicas superpuestas, podría dificultar el diagnóstico e incluso en algunos casos que el diagnóstico de preeclampsia fuera incorrecto”, apunta el doctor Manel Mendoza, responsable de la Unidad de Insuficiencia Placentaria del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona.

De esta manera arrancó un estudio para investigar la prevalencia de hallazgos clínicos, ecográficos y bioquímicos relacionados con preeclampsia en mujeres con COVID-19 y evaluar su precisión. El objetivo era poder diferenciar entre las características de la preeclampsia real y el síndrome similar a la preeclampsia del nuevo coronavirus.

Cómo se hizo la investigación

Entre el 13 de marzo y el 10 de abril, se hizo el seguimiento de 42 mujeres embarazadas de más de 20 semanas de gestación que llegaron a urgencias de Vall d’Hebron con infección por COVID-19 confirmada con un test PCR. Las pacientes se clasificaron en dos grupos: COVID-19 grave y no grave, según la presencia de neumonía grave. A las mujeres con sospecha de preeclampsia se les hizo unas pruebas que se hacen para detectar esta patología: la ecografía Doppler de las arterias uterinas y los factores angiogénicos (sFlt-1/PlGF). Estos marcadores dan pistas a los médicos. Una alteración de sus valores, con toda probabilidad, avisan de que la mujer puede desarrollar una preeclampsia.

De los 42 casos, 34 se clasificaron como no graves y no se encontraron criterios de diagnóstico de preeclampsia. En cambio, ocho desarrollaron una neumonía severa y requirieron ingreso en la UCI. Seis de estas ocho mujeres desarrollaron características propias de la preeclampsia, aunque sólo en un caso se detectaron los marcadores específicos de preeclampsia. Este hecho llamó la atención de los investigadores. Resultó que estas cinco mujeres con síntomas similares a la preeclampsia tenían COVID-19. Y cuando se recuperaron de la neumonía, los síntomas remitieron espontáneamente.

Evitar partos prematuros

“El estudio demuestra que el 62,5% de las mujeres embarazadas con COVID-19 severa desarrollan signos y síntomas que imitan la preeclampsia pero que se pueden distinguir de la preeclampsia real por medio de los marcadores sFlt-1 / PlGF y UtAPI", concluye el doctor Mendoza.

Este descubrimiento es importante, porque “permite reducir los diagnósticos erróneos de preeclampsia en mujeres con COVID-19 y evitar decisiones precipitadas y partos prematuros”, subraya el investigador. Para muestra, el desenlace de los ocho casos de las embarazadas ingresadas con COVID-19 grave que se estudiaron. Seis están en casa con sus bebés y otras dos siguen adelante con su embarazo.