Las fundaciones sanitarias en Cataluña gestionan el 33% de las urgencias hospitalarias

Cuentan con 6.292 (18%) camas y 188 quirófanos (24%). Su papel es indispensable para el funcionamiento de la sanidad catalana

Antes de que el nuevo coronavirus interrumpiera proyectos y vidas, la Coordinadora Catalana de Fundacions (CCF) tenía previsto presentar un informe para conocer “la dimensión de las fundaciones en el sector de la salud y su peso real”. Las fundaciones en Cataluña tienen una larga tradición, donde la sanidad no se divide sólo entre el sector privado y el público. Un 30% de los centros sanitarios tiene detrás una fundación sin ánimo de lucro. Algunas se remontan al siglo XII y han conocido otras pandemias como la peste o la viruela. La más emblemática es la Fundació de la Santa Creu i Sant Pau de Barcelona que se remonta al año 1401. Pero hay más antiguas como la Fundació Sant Andreu de Manresa (1260); el Hospital de Sant Celoni (1170) o el Hospital de Sant Pau i Santa Tecla de Tarragona (1465). Esta experiencia ha ayudado a gestionar la covid. Lo han explicado el presidente de la CCF, Pere-A. Fàbregas, y el presidente de la comisión de salud de la CCF y director general de la Fundació Sant Andreu de Manresa (Barcelona), Manel Valls, en el marco de la presentación del informe ‘Las fundaciones de salud, pieza clave de la sanidad catalana’.

Valls ha destacado que entre “una cuarta y una tercera parte del sector sanitario catalán está en manos de las fundaciones” en materia de personal, ingresos, equipamientos y atención.

En 2018, gestionaron cerca de 270.000 altas hospitalarias, un 28,1% del total de altas en Catalunya.

En concreto, las fundaciones de salud disponían de 6.292 camas hospitalarias (17,6% del total del sector sanitario) y 188 quirófanos (24,6%), contaban con 24.824 trabajadores (25,5%) realizaron 211.483 intervenciones (19,6%) y atendieron 1.661.624 de urgencias (33,8%).

Fàbregas ha reivindicado el papel del sector fundacional dentro de la sanidad catalana: "Las cifras muestran que la aportación de las fundaciones es, a día de hoy, indispensable para el funcionamiento de la sanidad en Catalunya".

Por ámbitos de actuación, en Catalunya hay un 55,6% de fundaciones de salud dedicadas a la atención hospitalaria, un 57,8% a la sociosanitaria, un 31,1% a la relacionada con la salud mental y un 20% a la atención primaria, teniendo en cuenta que casi la mitad de las fundaciones actúan en múltiples campos a la vez.

Sobre el papel de las fundaciones durante la pandemia de coronavirus, Fàbregas ha explicado que las fundaciones de salud “han seguido la misma dinámica que el resto de instituciones sanitarias del país”, y ha subrayado que aquellas dedicadas a la cultura han sufrido mayores consecuencias. “Las fundaciones de cultura para cualquier cosa necesitan reunir a gente y no han podido hacer nada, se han quedado con ingresos cero durante los meses de confinamiento”, ha lamentado. Por su parte, las fundaciones vinculadas a la educación tuvieron que reinventarse para seguir el curso on line y las fundaciones dedicadas a investigación tuvieron que plantearse si redirigir esfuerzos a la covid. La mayoría de fundaciones, que se dedican al tercer sector, sufrieron la dinámica que se repite en todas las crisis: bajaron las donaciones, pero aumentó la demanda. La experiencia de 2008 les ha ayudado a ingeniarselas para no dejar a nadie sin amparo.

Cataluña cuenta con más de 2.000 fundaciones. Hay tradición en todas las comarcas, representan el 1,5 % del PIB y un 2% e la ocupación. Tienen a 83.000 personas empleadas y cuentan con 40.000 voluntarios.