El Instituto de Oncología Avanzado estrena una radioterapia precisa capaz de reducir las sesiones de 20 a dos

Un 60% de los 200.000 tumores que se diagnostican cada año en España se trata con radioterapia en algún momento de la enfermedad

Imagen del nuevo acelerador lineal TrueBeam Stx que permite hacer tratamientos de radioterapia de última generación en el Instituto de Oncología Avanzada en colaboración con Atrys Healts y el Hospital Sanitas CimaAtrys Health

De los cerca de 200.000 tumores que cada año se diagnostican en España, un 60% se trata con radioterapia en algún momento de la evolución de la enfermedad. La radiación se dispara contra el tumor para destruirlo o para reducirlo antes de entrar en el quirófano y facilitar su extracción. Pero las primeras máquinas tenían un problema: eran poco precisas y destruían tejido sano. Además, las sesiones eran muy incómodas para los pacientes, que tenían que estar inmóviles durante unos 25 minutos soportando un ruido muy molesto. Eran, en pretérito imperfecto, porque la nueva generación de aceleradores de radioterapia además de ganar precisión y seguridad, reducen el ruido y el tiempo de tratamiento.

El Instituto de Oncología Avanzado (IOA), un nuevo centro de referencia en Barcelona y también en España para la atención integral de pacientes oncológicos en el que colaboran el Hospital Sanitas CIMA y Atrys Health, acaba de estrenar unos tratamientos de radioterapia de alta precisión capaces de reducir los tratamientos convencionales de 20-40 sesiones a tan sólo 2 o 5. ¿Cómo? Gracias a un acelerador lineal llamado TrueBeam STx que funciona con una técnica de radioterapia conocida como hipofraccionada. Además de reducir el tiempo de cada sesión, el tratamiento es más preciso y seguro.

El doctor Marco Panichi, que se incorpora como director de oncología radioterápica del Instituto de Oncología Avanzado, incide en que estos nuevos tratamientos más precisos ayudan a los pacientes oncológicos en tiempos de covid porque al reducirse las sesiones, los pacientes no tiene que desplazarse tantas veces a su centro médico. Durante la pandemia, en la que muchos enfermos son reacios a moverse por miedo a un contagio, este tipo de radioterapia mejora su calidad de vida porque las sesiones hipofraccionadas permiten no interrumpir ni retrasar los tratamientos y hacerlos de una manera segura, minimizando el número de visitas.

“La situación actual del Covid-19 ha afectado y afecta a todos los aspectos vinculados a la salud, incluyendo la atención de los pacientes con cáncer. Los profesionales sanitarios que trabajamos con pacientes oncológicos estamos ante el desafío de minimizar el impacto epidémico del Covid-19 en el tratamiento de pacientes con cáncer. Gracias a la tecnología de precisión que hemos incorporado a nuestro centro, el IOA permite asegurar a los pacientes oncológicos la prestación de su tratamiento con la mayor seguridad”, apunta Panichi.

La otra novedad de estos tratamientos es que permiten administrar radioterapia precisa a pacientes en cualquier estadio de la enfermedad y a todo tipo de tumores, sea cual sea el órgano afectado.