Acuerdo JxCat-ERC: despacho de Torra vacío y pleno en el Parlament de rechazo a la inhabilitación

Aragonès asumirá “interinamente funciones limitada” como jefe del Govern y Torra no ejercerá ningún papel “simbólico”

Horas después de que se conociese la inhabilitación de Quim Torra como presidente de la Generalitat, JxCat y Esquerra han logrado cerrar un pacto de mínimos sobre el funcionamiento del Govern en funciones de aquí a la conclusión de la legislatura. Aunque muchos de los pasos están ya estipulados por Ley, ambos partidos han querido acordar algunas cuestiones de carácter más simbólico en plena carrera electoral. Por ejemplo, qué rol asumirá a partir de ahora el vicepresidente Pere Aragonès, que se erigirá en el líder del Govern y a quien JxCat vigilará muy de cerca para evitar que use su nueva posición para hacer campaña: el documento del acuerdo fija que no ocupará el despacho ni los espacios propios del president y “asumirá interinamente funciones limitadas de presidencia”, tal como “establece la Ley de Presidencia”.

También se ha acordado que Torra no ejercerá ningún papel “simbólico", aunque quedará “a disposición” del Ejecutivo. Su despedida contará con un pleno en el Parlament de rechazo a la inhabilitación, se realizarán concentraciones en las calles y se promoverán mociones de denuncia en ayuntamientos e instituciones internacionales -como el Parlamento Europeo-, según el documento. En este punto, cabe destacar que la sesión parlamentaria, atendiendo a los precedentes más inmediatos, puede convertirse en un terreno pantanoso y origen de un nuevo desencuentro, ya que en el texto acordado no se detalla cómo debe desarrollarse ese pleno. En las últimas ocasiones, las tensiones se han producido porque JxCat apostaba por aprobar iniciativas que merodeaban la desobediencia, mientras que Esquerra optaba por frenarlas.

Y es que el acuerdo de mínimos tampoco da excesivos detalles sobre el funcionamiento del Govern en funciones, algo que también puede generar desencuentros. En este sentido, el documento expone que se reforzará al máximo las atribuciones de cada miembro para luchar contra la pandemia y defender los “derechos y libertades” de la ciudadanía de Cataluña e indica que “cualquier medida extraordinaria” que se deba tomar deberá contar con el consenso de ambos socios. Si bien, también es cierto que las funciones del nuevo Govern se limitan a aprobar decretos cuyo carácter de urgencia esté justificado -no se pueden aprobar proyectos de Ley-, aunque es un resquicio que también podrían aprovechar los republicanos para dar luz verde a medidas sociales.

En cualquier caso, se crea un grupo de coordinación paritario formado por Aragonès, un conseller de JxCat, un diputado de Esquerra y otro de JxCat y otro representante de cada partido en el Govern de coalición.

En cuanto al camino hacia las elecciones, el escenario también queda inconcreto y abre la puerta a retrasarlas todavía más, como pretende JxCat. En este sentido, se ha encargado al Procicat la aprobación de un plan sectorial sobre la celebración de comicios, así como el establecimiento de las condiciones y los indicadores que habrá que tener en cuenta para poder acudir a votar en condiciones sanitarias seguras y de garantía del derecho a voto.