Puigdemont confirma su estrategia: “confrontación” con el Estado y un nuevo “embate” tras el 14-F

Plantea pedir la mediación de la UE para forzar un referéndum y limita la doble militancia en el congreso fundacional de Junts. Abraza la vía unilateral y critica la mesa de diálogo entre reproches a ERC

Carles Puigdemont ya tiene prácticamente listo su partido para “confrontar” de forma "pacífica y no violenta” con el Estado y tratar de ganar las elecciones a ERC en Cataluña. Junts ha culminado hoy un largo proceso de fundación con la aprobación de sus ponencias política y organizativa -el esqueleto ideológico y de funcionamiento interno de la formación-, completamente desgajado del PDeCAT -reniega del centroderecha y se define liberal, socialdemócrata y de izquierdas- y con la vista puesta en las urnas. El mantra es apelar al “mandato del 1-O”, advertir de que si en los próximos comicios el independentismo supera el umbral del 50% de los votos habrá “consecuencias políticas” y abrazar la vía unilateral. Todo, eso sí, con un nuevo condicionante: plantea pedir la mediación de la UE para forzar un referéndum.

Así consta en un ideario político de 52 páginas, que empieza dejando claro que “Cataluña es una nación y, como tal, tiene el derecho irrenunciable a su autodeterminación". "Anhelamos la independencia para poder gestionar mejor los recursos propios”, añade el documento, que termina esbozando un nuevo horizonte tras los comicios. “Las próximas elecciones al Parlament deben abrir la puerta a un nuevo embate por la República Catalana, muy particularmente si las listas independentistas superan el 50% de los votos. En caso de obtener la mayoría de votos, se considerará la posibilidad de solicitar la intervención de la UE para forzar un referéndum acordado”.

Una estrategia que ha reafirmado el propio Carles Puigdemont con un discurso de cierre en el que ha llamado a no perder la paciencia y a persistir hasta la independencia. El expresident, eso sí, ha lanzado varios reproches velados a ERC al criticar la estrategia más posibilista o pragmática sin llegar a hacer una mención explícita: “Una manera de perder la paciencia es cuando estás a medio camino y ves que quizás es más duro de lo que pensabas, ves que el tramo que queda también es muy duro y reculas, o te plantas y no quieres continuar”, ha señalado Puigdemont, que también se ha desmarcado de los sectores independentistas que no tienen paciencia pero que, en cambio, quieren “correr más deprisa que el tiempo”.

En su ideario político, Junts también constata la “falta de voluntad de Pedro Sánchez” ante la mesa de diálogo y pone sus propias condiciones: “Una negociación seria requiere de unas condiciones que en este momento son completamente ausentes: la necesidad de una garantía externa (mediador) de este diálogo; método y fijar una agenda de diálogo; mucho trabajo discreto y preparatorio de una eventual mesa de diálogo; y poca exhibición propagandística de la misma, entre otros”.

“La confrontación con el Estado debe ser compatible con cualquiera de estos dos escenarios: forzar un diálogo y una negociación con el Estado (que desemboque en un eventual referéndum acordado); o lograr la independencia al margen de toda negociación (vía unilateral), primero de facto y luego de derecho”, insiste el partido de Puigdemont sobre la unilateralidad. “La estrategia de la confrontación es inevitable porque Europa (y el mundo) sólo nos reconocerán si persistimos y nos convertimos en una verdadera cuestión internacional”, advierte.

Primarias y doble militancia limitada

Con la ponencia organizativa aprobada hoy, Junts despeja algunas incógnitas internas. La primera es sobre la militancia, un asunto especialmente sensible tras la ruptura del espacio postconvergente entre la órbita de Puigdemont y el PDeCAT, enzarzados ahora en una batalla judicial por las siglas de la formación. Tras la fuga de importantes cuadros de la formación de David Bonvehí al proyecto de Puigdemont, Junts permite la doble militancia hasta una “confrontación electoral”. Es decir, será válida menos si la formación heredera de CDC decide concurrir.

Y las primarias para escoger quién será el candidato o la candidata efectivo a la presidencia de la Generalitat quedan para más adelante. No hay en la ponencia un criterio definido sobre cómo serán escogidos los nombres de JxCat a las diferentes citas electorales y a los órganos internos, ya que todo queda pendiente de un “reglamento” que confeccionará la dirección ejecutiva del partido y aprobará el consejo nacional, previa consulta a los afiliados, aunque ya se subraya que deberá prever “listas abiertas”.

Estas hipotéticas primarias cuentan ya con un nombre propio: Laura Borràs, la líder del partido en el Congreso, ha confirmado que se presentará. Investigada por el Supremo y dirigente muy cercana a Torra, cuenta con el respaldo de las bases. Un dato a tener en cuenta: es el miembro de la ejecutiva que recibió más votos y sólo se sitúa detrás de Puigdemont (presidente) y Sànchez (secretario general). También suenan Damià Calvet, Jordi Puigneró o Ramon Tremosa, los tres consejeros del Govern actual.