Incautan 250 kilos de cocaína de gran pureza en el Puerto de Barcelona

Los cuerpos policiales vigilan muy de cerca el narcotráfico en esta infraestructura durante la pandemia

Nuevo golpe al narcotráfico en el Puerto de Barcelona en la época de la pandemia. Los Mossos d’Esquadra y agentes de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria incautaron el 2 de octubre 239 paquetes que equivalían a un total de 250 kilos de cocaína de gran pureza dentro de un almacén logístico en estas instalaciones.

Los agentes sospechaban que en estas fechas podía llegar al puerto barcelonés un contenedor procedente de la República Dominicana, con café a granel que escondería una partida de cocaína, han informado ambos cuerpos en un comunicado.

Encontraron un contenedor que había llegado unos días antes con café que procedía de Honduras pero que había sido cargado en el Puerto de Caucedo, de la Republica Dominicana.

Este contenedor les llamó la atención porque en 2019 se había incautado cocaína en otro contenedor muy parecido.

Se inspeccionó el contenedor localizando nueve bultos (cinco bolsas de deporte y cuatro sacos de tela de arpillera) ocultas en el transporte y que supuestamente iban a ser sacadas por el método de ‘gancho ciego’.

El ‘gancho ciego’ es una técnica que, durante el trayecto del contenedor, en algún punto, los narcotraficantes pueden acceder a él para introducir la cocaína y, cuando el contenedor llega a otro puerto europeo, lo abren antes de que sea inspeccionado por la Aduana.

El cargamento de cocaína puede alcanzar un valor en el mercado superior a los 14 millones de euros y la investigación continúa abierta para localizar a los presuntos responsables del envío.

Además, en septiembre, la Guardia Civil y la misma Agencia Tributaria han desmantelado una organización criminal que introducía droga en España a través de este puerto.

En la Operación Aclis, de cuatro meses de duración, acabó con cuatro detenciones y la incautación de 121 kilos de cocaína de gran pureza.

En el puerto, la red, integrada en España por cuatro narcos, recibía grandes cantidades de coca ocultándolas en dobles fondos de prensas, troqueladoras y otra maquinaria industrial, procedente de Colombia.

La operación que trascendió el mes pasado, se inició en marzo, en pleno confinamiento, a raíz de un control de mercancías de la Agencia Tributaria y la Guardia Civil en el puerto barcelonés, e incluyó detenciones hasta el pasado mes de junio. Los detenidos fueron dos españoles, un ecuatoriano y un colombiano, todos con edades comprendidas entre los 25 y los 30 años. Ninguno de ellos tenía antecedentes policiales de especial relevancia. De hecho, la red acababa prácticamente de nacer: solo llevaba un año operando en el puerto de Barcelona.

La Guardia Civil sigue con especial atención las mercancías que proceden de lo que los investigadores de este caso llaman “zonas calientes”. En esta ocasión, al abrir el contenedor colombiano, a los guardias les llamó la atención la forma en que estaban colocadas las máquinas, y numerosas piezas de otra maquinaria que había viajado hasta Barcelona.