La Generalitat obliga a rebajar un 50% los alquileres de los bares y restaurantes cerrados

También afectará a los locales que ofrezcan servicio para llevar y a aquellos que tengan el aforo limitado en proporción a la rebaja de la actividad

Dos trabajadores recogen la terraza de un bar del centro de Barcelona este viernes poco después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña avalara las restricciones
Dos trabajadores recogen la terraza de un bar del centro de Barcelona este viernes poco después de que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña avalara las restriccionesEnric FontcubertaEFE

El Govern ha dado luz verde al paquete de medidas económicas para hacer frente a los efectos del coronavirus casi una semana después de decretar el cierre total de bares y restaurantes, una exigencia que el sector y parte de la oposición -con la alcaldesa Ada Colau a la cabeza- han reclamado insistentemente en los últimos días por su tardanza. Pues bien, hoy el Ejecutivo ha impulsado un decreto que obliga a rebajar un 50% la cuota del alquiler de los locales cerrados si entre el propietario y el inquilino no hay un acuerdo previo y mientras se alarguen las restricciones actuales. Es decir, a la práctica el coste se reducirá a la mitad para paliar las pérdidas económicas de las últimas semanas.

A esta medida aprobada de urgencia se podrán acoger bares, restaurantes, centros de estética, bingos, casinos, salas de juego y ludotecas afectadas por las restricciones. También se aplicará en los bares y restaurantes que tienen el local cerrado pero que están haciendo entregas a domicilio u ofreciendo productos para llevar. El plazo parar negociar una reducción del alquiler será de un mes. Una vez transcurrido este tiempo y en caso de que no haya pacto, se aplicará automáticamente la rebaja del 50%.

“La voluntad es apoyar a los comercios que se han visto afectados porque han tenido que cerrar la persiana”, ha anunciado la portavoz del Govern, Meritxell Budó. La rebaja también afecta al resto de actividades y establecimientos -como por ejemplo gimnasios o locales culturales- que tienen limitado su aforo, aunque en este caso la rebaja del alquiler será proporcional a la rebaja del aforo. “El objetivo es compartir los costes entre el arrendador y el arrendatario”, ha resumido la dirigente.

Ayudas de 40 millones

El decreto es complementario al paquete de ayudas que la Generalitat ha ultimado con el fin de hacer frente a la crisis derivada. En concreto, el Govern ha aprobado una subvención de 40 millones de euros para autónomos, pymes y microempresas de restauración y estética -el importe máximo por beneficiario será de 1.500 euros- cuyos establecimientos están cerrados por la pandemia, y ha activado una línea de préstamos avalados de 20 millones para reactivar los restaurantes y pequeños comercios.

El acuerdo prevé un plazo de cinco días para que los negocios afectados hagan de forma telemática su solicitud, que se tramitará a través del Consorcio de Comercio, Artesanía y Moda de Cataluña.

El importe de los préstamos, avalados al 100%, es de 15.000 euros más los gastos de riesgo y mutualidad inherentes a Avalis de Cataluña y los destinatarios podrán pedir los créditos a cinco años con uno de carencia incluido en el plazo.

Ampliación del presupuesto en 420 millones

La portavoz del Govern, Meritxell Budó, también ha anunciado este martes que el Ejecutivo catalán ha acordado ampliar el presupuesto de la Generalitat de 2020 en 420 millones de euros para hacer frente a los efectos de la crisis de la COVID-19. La decisión de la Generalitat llega después de que el Gobierno central haya permitido que todos los ayuntamientos y comunidades autónomas (CCAA) puedan utilizar sin límite sus remanentes para inversiones financieramente sostenibles en 2020 y 2021 y para gastos vinculados al impacto del virus.

Según ha detallado Budó, estos 420 millones de euros engloban 72 millones que se destinarán a cubrir “gastos de carácter transversal” y que las cuentas ya preveían en caso de que se pudiera disponer de más recursos si aumentaba la capacidad de endeudamiento. Estos 72 millones se repartirán de la siguiente manera: 26 para políticas de vivienda, 20 para protección social, 13 para el ámbito de industria y promoción económica y otros 13 para cultura. Los 348 millones restantes “se distribuirán entre los distintos departamentos de la Generalitat en función de las nuevas necesidades derivadas de la pandemia”.