Cataluña prorroga el toque de queda y aún no ve fecha para abrir bares y restaurantes

La presión hospitalaria empuja a centros pequeños y grandes a desprogramar entre un 10 y un 12% de las cirugías graves

Cataluña se prepara para vivir el segundo fin de semana con los municipios confinados, con la esperanza de que estos esfuerzos basten para doblegar la curva y no sea necesaria otra cuarentena. Después de llegar a un máximo de 6.028 positivos al día el pasado 21 de octubre, la curva epidemiológica está en retroceso. Pero aún se está lejos de cantar victoria y mucho menos de levantar restricciones: hoy se han notificado 4.848 casos nuevos.

A los hospitales están llegando los enfermos que se contagiaron hace una y dos semanas, cuando se llegó al máximo de casos diagnosticados en un solo día. Y este goteo de enfermos covid que llega a Urgencias está comprometiendo la asistencia. El director del CatSalut, Adrià Comella, ha admitido que algunos hospitales pequeños y medianos están desprogramando ya entre el 10 y el 12% de cirugías complejas. Por ahora, los hospitales grandes están haciendo todas las cirugías y también se mantiene el cien por cien de las consultas externas y las pruebas complementarias, excepto en casos como las Terres de l’Ebre, «donde hemos tenido que desprogramar el gabinete digestivo», ha explicaco en una comparecencia junto a la consellera de Salut, Alba Vergés, y el conseller de Interior, Miquel Sàmper.

El último parte habla de 2.770 pacientes con covid ingresados en los hospitales, 485 en la UCI. Según Vergés, las unidades de cuidados intensivos están al 85% de su capacidad. También se notificaron 66 fallecidos. Desde el inicio de la pandemia, han muerto ya 14.378 personas de covid.

Para empezar a levantar restricciones, el Govern se ha puesto tres objetivos: bajar el número de pacientes ingresados con covid en la UCI a 300, sumar mil contagios nuevos al día y tener una velocidad de transmisión menor a 1, si es de 0,8 o 0,7, mejor. Por ahora, las restricciones sólo han logrado este último objetivo.

La velocidad de transmisión o Rt, que indica el número medio de personas que se contagia por cada infectado, se sitúa ya en 0,95 . Es el primer paso para empezar a controlar la epidemia. El siguiente paso es reducir el número de positivos diarios. Ayer se sumaron 4.848 casos nuevos. Son algo más que los 3.635 registrados el miércoles. Esta semana esta cifra ha tenido subidas y bajadas, pero en lo que se han fijado los epidemiólogos para saber si las restricciones están dando frutos es en la velocidad de transmisión y la Rt ha tenido una tendencia a la baja constante. Si se logra mantener este número por debajo de 1, los nuevos casos diarios se pueden reducir a la mitad en los próximos 15 días.

Con los números actuales y con los hospitales haciendo filigranas para atender a todo el mundo, Vergés ha avanzado que prorroga quince días más el toque de queda, una medida que caducaba el próximo lunes. También trasladó a los restauradores, a los universitarios que ha enviado a casa a hacer clases virtuales, bailarines, actores, músicos y otros colectivos afectados por las restricciones que aún es pronto para empezar a desescalar. «Las medidas actuales están funcionando y no las tocaremos hasta que tengamos el ritmo de contagios deseado», ha concretado. Hablando en plata, quiere decir que por ahora no se levantarán las restricciones.

Mientras se mantienen las restricciones y la curva epidemiológica se toma su tiempo para retroceder, las protestas contra las medidas se suceden en la calle. Hoy ha sido el turno del sector de los técnicos y músicos trabajadores en el ámbito de la cultura. Se han manifestado esta mañana ante el departamento de Cultura para protestar por la situación crítica en su sector, mientras la consellera de Cultura, Àngels Ponsa, detallaba el paquete global de ayudas aprobadas por el gobierno catalán. El lunes, las escuelas de danza han convocado una protesta en la plaza Sant Jaume. Y el gremio de la resturación sigue lanzando propuestas para reabrir con cautela.