Cataluña decide hoy sobre las restricciones en medio de una pugna entre JxCat y Esquerra

El cierre de bares y restaurantes abre una nueva disputa entre los socios del Govern

El vicepresidente de Generalitat y presidente interino, Pere Aragonés, junto a la consellera de Salud, Alba Vergés, en el Palau de la Generalitat.Marta PerezEFE

Los choques entre Esquerra y JxCat no solo no cesan pese a la pandemia, sino que se multiplican. Ahora, ambos partidos han vuelto a protagonizar un duro encontronazo con motivo de las restricciones que imperan en Cataluña desde hace casi un mes -desde el 15 de octubre, con el cierre total de bares y restaurantes y la limitación de aforo en comercios-, horas antes de que la Generalitat decida si se prolongan o no. Los republicanos, que gestionan la conselleria de Salud, se muestran mucho más conservadores y apuestan por prolongar las restricciones, mientras que JxCat aboga por empezar a reactivar la economía, aunque de forma gradual.

Así, los responsables de Esquerra en el Govern son favorables a mantener cerrados, por lo menos siete días más, los bares, restaurantes, centros de estética, gimnasios y centros deportivos. En cambio, los dirigentes de JxCat defienden una apertura parcial de bares y restaurantes desde este mismo viernes (de 13 a 16 horas en las terrazas y con aforo al 50% de la capacidad). Un choque, el enésimo en el Ejecutivo, que se produjo ayer con Ramon Tremosa (JxCat) y Pere Aragonès (ERC) como protagonistas.

El primero anunció por sorpresa y por su cuenta la propuesta del departamento de Empresa que él dirige: permitir servir comidas sólo a mediodía. Una medida que lanzó ayer a mediodía y que molestó a los republicanos: Salud habló de pactar la desescalada en el marco del Govern y de forma conjunta, y el presidente en funciones, Pere Aragonès, torció el gesto y mandó un claro mensaje en las redes sociales en el que cuestionaba la iniciativa de Tremosa sin mentarlo directamente. “En la lucha contra la covid, el Gobierno ha tomado y tomará las resoluciones oportunas en los órganos pertinentes después de ver y escuchar a todos los expertos y los escenarios de incidencia de la pandemia para las próximas semanas. Siempre siguiendo criterios sanitarios”, advirtió por la tarde. Luego, puso de ejemplo las medidas tomadas en Reino Unido, Alemania o Francia -"prácticamente calcadas a las del Govern"- para zafarse de las críticas. “No es un capricho tomar decisiones tan impopulares”, zanjó.

Hoy, el portavoz en el Parlament de JxCat, Albert Batet, ha advertido a Esquerra a través de las redes sociales de que si se prolongan las restricciones se deben articular “más ayudas económicas con celeridad”. “Ningún cierre sin financiación”, ha afirmado. Cabe recordar que el grueso de las partidas para paliar las restricciones dependen directamente del departamento de Economía, gestionado precisamente por Aragonès (ERC). En lo que no hay diferencias, de momento, es en mantener el confinamiento perimetral y el toque de queda nocturno.

Sin embargo, la propuesta de JxCat de reabrir terrazas a mediodía tampoco ha satisfechos a los restauradores, que califican la medida de insuficiente tras días de cierre total. La presión por la reapertura de bares y restaurante no solo proviene de JxCat o los restauradores, sino también de la presidenta de la Diputación de Barcelona, Núria Marín, y 17 alcaldes de la comarca del Baix Llobregat -la mayoría del PSC-, que también apuestan por una reapertura. También el PDeCat se mostró ayer a favor de reabrir la economía.

En cambio, desde la comunidad médica se muestran contrarios a esa reapertura, aunque también reconocen la complejidad de la situación. El jefe de Epidemiología del Hospital Clínic, Antoni Trilla, ha recordado hoy en una entrevista en “Catalunya Ràdio” que el número de ingresos y la ocupación en las UCI es “todavía es muy alta” y ha valorado que sería “mejor solución” reabrir terrazas que interiores.

En paralelo, también han entrado los tribunales a dirimir el litigio entre restauradores y Generalitat. Así, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha dado un plazo de dos días a la Generalitat para que justifique la prórroga del cierre de la restauración, la hostelería y las salas de juego y ha rechazado suspender cautelarmente las restricciones del Govern para atajar la pandemia. El TSJC acuerda declararse competente para dirimir la cuestión, dado que el cierre de dichos sectores económicos no ha sido decidido en base al real decreto del estado de alarma, sino en aplicación de la Ley de Salud Pública de Cataluña, según EFE.

Y es que, para regresar a una cierta normalidad, la Generalitat se ha marcado tres objetivos, de los cuales solo uno se está cumpliendo: mantener la Rt (velocidad de transmisión por debajo de 1); los otros dos, rebajar la cifra de contagios a 1.000 diarios y reducir el número de pacientes en UCI a 300, están lejos se conseguirse. Hoy, por ejemplo, se han registrado 3.775 nuevos casos y los pacientes en UCI están en 583 -aunque ha bajado en catorce-.

Asimismo, otros dos indicadores sobre la evolución de la pandemia siguen lejos de estar en sus niveles adecuados: el riesgo de rebrote, que debería estar por debajo de 100 para dar la pandemia por controlada, se sitúa en 595 -ha bajado casi a la mitad en las últimas tres semanas ya que el 23 de octubre alcanzó el pico en 1.044 puntos-, mientras que el número de casos acumulados en los últimos 14 días es de 719 y debería estar en torno a los 250 -también ha empezado a bajar tras el pico alcanzado de 832 a finales de octubre-.