La Generalitat asume el 14-F y prepara con los partidos el plan anti Covid

Los protocolos incluyen test de antígenos a los miembros de la mesas, franjas horarias y posibles mapas interactivos con las aglomeraciones

Aspecto del hemiciclo del Parlament de Cataluña
Aspecto del hemiciclo del Parlament de CataluñaQuique GarciaEFE

La política catalana está sumida en un laberinto jurídico ante la inminente convocatoria electoral, con el 14-F marcado en rojo en el calendario y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) pendiente de resolver los recursos contra la suspensión electoral el 8 de febrero, a seis días de acudir a las urnas. La campaña arrancará el próximo jueves a medianoche sin saber a ciencia cierta el día de votación definitivo, aunque el Govern y las formaciones asumen la fecha, engrasan la maquinaria electoral y ultiman un plan anti Covid para asegurar una jornada con todas las garantías.

Este sábado, un día después de que el TSJC desgranara sus argumentos para mantener la celebración del 14 de febrero de forma cautelar, el Ejecutivo ha convocado una reunión técnica de la mesa de partidos para consensuar los protocolos a seguir y en la que han participado el titular del departamento de Asuntos Exteriores, Bernat Solé, el director general de Participación Ciudadana y Procesos Electorales, Ismael Peña-López, y el secretario general de Salud, Marc Ramentol, además de representantes de todas las fuerzas parlamentarias.

Una de las cuestiones que más preocupan es la protección de los miembros de las mesas electorales. En este sentido, el director general de Participación ciudadana y procesos electorales de la Generalitat, Ismael Peña-López, ha repasado ante los asistentes algunas de las medidas que se adoptarán con este fin: se harán test de antígenos antes de constituir las mesas y se facilitarán equipos de protección individual a sus miembros para la franja en la que se recomienda que voten los contagiados. Además, los miembros de las mesas estarán a la distancia recomendada de un metro y medio, y no deberán tocar en ningún caso ni los documentos de identificación de los electores ni los sobres de votación.

Asimismo, en el encuentro se ha acordado estudiar el diseño de un mapa interactivo que indique el tiempo estimado de espera en cada punto de votación para facilitar la planificación de los ciudadanos y evitar aglomeraciones.

Los protocolos con los que trabaja la Generalitat también incluyen medidas de seguridad en los mismos colegios electorales (con ventilación constante, entradas y salidas independientes, limitación meses o colas de espera en el exterior), las franjas recomendadas de votación (de 9 a 12 horas para personas de riesgo, de 12 a 19 horas para personas no pertenecientes a ningún colectivo de riesgo, y de 19 a 20 horas para personas positivas y contactos estrechos) o el envío único de sobres y papeletas electorales.

Sobre el voto por correo, que se tratará de fomentar al máximo de celebrarse el 14-F para posibilitar que los catalanes participen sin salir de casa, a día 20 de enero el Govern ha recibido unas 45.000 solicitudes, la mitad por vía telemática.

Fuentes presentes en la reunión consultadas por Efe han explicado que, pese a la incertidumbre, en la cumbre se ha trabajado «dando por hecho» que los comicios serán el 14-F, aunque Solé y el Govern insisten en que la mejor vía para minimizar el riesgo es posponerlos hasta mayo.