Sin “efecto Illa” en Cataluña: el socialista se queda sin investidura pese a ganar las elecciones

Nuevo líder del PSC en el Parlament, augura una legislatura complicada por el bloqueo independentista

La presidenta del Parlament, Laura Borràs, se ha reunido este miércoles con el candidato del PSC a la presidencia de la Generalitat, Salvador Illa, en el marco de su ronda de consultas
La presidenta del Parlament, Laura Borràs, se ha reunido este miércoles con el candidato del PSC a la presidencia de la Generalitat, Salvador Illa, en el marco de su ronda de consultasQuique GarciaEFE

El arriesgado movimiento de Pedro Sánchez, situar su mejor alfil, el Ministro de Sanidad Salvador Illa como candidato a las elecciones catalanas en plena tercera ola del coronavirus para asaltar la Generalitat, va camino de fracasar en el endiablado tablero político catalán. Pese a ganar las elecciones en votos y escaños y a encarnar la recuperación del socialismo en detrimento del desplome de Ciudadanos, el dirigente se queda sin optar a la investidura este viernes. Eso sí, el socialista no desiste con la vista puesta en un hipotético y futuro bloqueo, asegura que “Cataluña merece mucho más” que una nueva coalición independentista y dice que él puede liderar el “camino” de una alternativa.

Y es que la presidenta del Parlament, Laura Borràs, ha frenado su candidatura al debate de investidura del viernes a pesar de contar a día de hoy con los mismos apoyos que Pere Aragonès (ERC) -33 diputados- bajo el argumento de que el republicano es el dirigente con “más posibilidades”. En el horizonte está el posible acuerdo independentista con Junts, el partido de Puigdemont, y la CUP.

“Cataluña seguirá perdiendo con este posible pacto, que nacerá ya tocado”, ha diagnosticado hoy Salvador Illa tras reunirse con la presidenta de la cámara y a minutos de confirmarse que Aragonès es el elegido para afrontar el debate de investidura. “Las negociaciones son prisioneras de la CUP y de la derecha catalana”, ha resumido.

“Los catalanes votaron izquierda y votaron reencuentro”, ha repetido el socialista sobre el resultado de las urnas del 14-F, que situaron al PSC en lo alto de la tabla con más de 650.000 votos. Un logro insuficiente en un escenario completamente polarizado, dominado por el independentismo y su mayoría absoluta revalidada en las elecciones.

Pese a las acusaciones cruzadas sobre un hipotético tripartito entre PSC, ERC y los comunes durante la campaña -negado por activa y por pasiva por sus protagonistas- lo cierto es que los republicanos han apostado desde el minuto uno por un Govern de corte independentista con Junts y la CUP, tratando sin éxito de sumar al partido que cobija a Podemos en Cataluña.

El socialista, quien en campaña ya apostó por reeditar la fórmula de la Moncloa en el Palau de la Generalitat con los comunes, no sumaría más de 41 escaños, una cifra completamente insuficiente para la investidura y el Govern. Por tanto, y tras acaparar todas las miradas antes de los comicios -el “todos contra Illa” se convirtió prácticamente en un lema electoral- el exministro de Sanidad se queda sin parte del foco logrado y pasará a un segundo plano en el Parlament como previsible jefe de la oposición si el independentismo logra alcanzar un acuerdo para la Generalitat.