Los cuatro pueblos preferidos por los catalanes esta Semana Santa

Lejos de las grandes ciudades, poco mar y mucho senderismo: el perfil del turista en estas extrañas vacaciones

Rupit i Pruit
Rupit i PruitCreative Commons

Cataluña, como primer destino turístico de España, tiene un patrimonio, reconocido por la Unesco, acorde a su fama. Desde el modernismo barcelonés, como el Palau de la Música o el Hospital de Sant Pau; hasta el arte románico del Pirineo; pasando los monasterios medievales como Poblet. Por ello, sorprende que ningún monumento de esta lista esté entre las principales opciones de los catalanes para esta Semana Santa, según datos del portal Escapada Rural. Las localidades escogidas para estas fiestas tan condicionadas por el confinamiento autonómico y la pandemia son Gandesa, Sant Esteve de la Sarga, Mura, Rupit i Pruit o el Montseny.

De hecho, la ocupación de los alojamientos rurales en Cataluña para las noches comprendidas entre el 1 y el 4 de abril alcanza el 81%, la segunda más alta ente las autonomías españolas y solo por detrás de la Comunidad de Madrid (94%). A nivel nacional se sitúa en un 52%. Por provincias catalanas: Barcelona (83%), Tarragona (82%), Lleida (82%) y Girona (76%). Si comparamos con 2019, el dato de ocupación en turismo rural en Cataluña en la pasada Semana Santa fue incluso inferior (71%).

Así las cosas, Gandesa es conocida por su bodega modernista, su casco antiguo, el santuario de la Fontcalda, o los lugares arrasados en la batalla del Ebro de la Guerra Civil. Sant Esteve de la Sarga, a su vez, por sus parajes naturales y las rutas de senderismo. Mura destaca por su casco antiguo de corte medieval enclavado entre colinas, al igual que ocurre con Rupit i Pruit.

Bodega modernista de Gandesa
Bodega modernista de GandesaLa Razón (Custom Credit)

Delta del Ebro

Las ganas de salir después de semanas de confinamiento municipal y comarcal, y la posibilidad de viajar por toda Cataluña, en cualquier caso, ha llevado a miles de catalanes buscar destinos turísticos para estos días festivos. Las plazas en algunos establecimientos del Delta y la Terra Alta, así pues, ya están casi agotadas y en algunos alojamientos de la Costa Brava centro ya se ha llegado al 100% de ocupación.

En la Cerdaña, los hosteleros prevén superar el 50% de ocupación este fin de semana. A pesar del aumento de las reservas por el fin del confinamiento comarcal, este porcentaje es similar a las cifras de un fin de semana de invierno antes de la pandemia. Además, por ahora, solo prevén abrir los establecimientos más pequeños y de carácter familiar.

En el conjunto del Alt Pirineu y Aran, los volúmenes de ocupación y de apertura de establecimientos de cara a este fin de semana podrían ser muy similares. El anuncio de flexibilización de las restricciones de movilidad provocó una avalancha de llamadas para hacer reservas y muchas consultas sobre las políticas de cancelación. De todos modos, buena parte de estas se concentran en los días festivos de la Semana Santa, según ha explicado el presidente de la Federación de Hostelería de Lleida, Josep Castellarnau. En la costa del Maresme, la mayoría de hoteles están cerrados y la llegada masiva del turismo de proximidad todavía tendrá que esperar. En un año normal, la temporada de esta zona empieza en Semana Santa y nunca lo hace con todos los establecimientos abiertos.

Este aumento de la movilidad , sin embargo, llega con unos preocupantes indicios de cuarta ola y unos datos epidemiológicos cada vez más preocupantes. La temida velocidad de transmisión (Rt) ya se sitúa en 1,20, lo que significa que cada 100 positivos contagian 120 personas más.