La Justicia impone el 25% de clases en castellano en otras cuatro escuelas catalanas

En total, el TSJC ya ha ordenado esta cuota de español en seis centros escolares públicos y concertados

Imagen de una escuela catalana.
Imagen de una escuela catalana. FOTO: ALBERT GEA REUTERS

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha impuesto a otras cuatro escuelas catalanas impartir un 25% de las clases en castellano. En total, desde marzo, ya son seis centros escolares los que deberán incrementar sus clases en español: deberán, como mínimo, establecer una asignatura troncal en castellano, además de Lengua.

En concreto, la última escuela que tendrá que cambiar su proyecto lingüístico es la Escola Puig de les Cadiretes de Llagostera, que es un centro público. Las otras cinco escuelas son Escola Frangoal de Castelldefels (centro concertado); Escola Aura de Reus (centro concertado); Institut Els Pallaressos de Els Pallaressos (centro público); Escola Bogatell de Barcelona (centro público); Escola Josefina Ibañez de Abrera (centro público).

En el caso de la escuela de Llagostera, el TSJC ha estimado en parte el recurso del padre de un alumno de primero de primaria, y la sentencia establece que el centro tendrá que impartir en castellano al menos una asignatura troncal además de la específica de lengua. El padre llevó el caso a los tribunales con un recurso a una resolución de la Conselleria de Educación en 2019, que denegó su petición el régimen lingüístico del sistema educativo, pero sí aceptó que toda la documentación y comunicados de la escuela a la familia del alumno fueran en castellano.

Según ha informado la Asamblea por una Escuela Bilingüe (AEB), el proyecto lingüístico del centro educativo fue aprobado por el Consejo escolar del Centro en mayo de 2014 y actualizado el 29 de enero de 2019, que fue cuando el padre del alumno lo recurrió. El citado proyecto lingüístico reconocía que la lengua materna de las familias del centro eran 60.2% de lengua catalana, 28.7% de lengua castellana y 11.1% de lengua extranjera.

La AEB reconoce que desconoce aún qué fórmula van a utilizar los centros educativos para adaptar a la regulación vigente los proyectos lingüísticos. “Lo lógico es que reconozcan que tanto catalán como castellano son lenguas vehiculares y garanticen en todos los cursos escolares que se impartan al menos un 25% de materias en castellano o en catalán con independencia de la realidad social del entorno del centro educativo”, afirman.

Hasta ahora, la AEB había conseguido que la Justicia se pronunciara a favor de que se aplicara el 25% de castellano exclusivamente a los grupos clase de los alumnos que solicitaban el modelo bilingüe de escolarización. “La nueva doctrina supone un cambio sustancial en la aplicación del modelo de conjunción lingüística en tanto que afecta al conjunto de los alumnos y docentes de los centros educativos afectados y no sólo a los del grupo clase”, señala la AEB.

De esta manera, la AEB va poco a poco consiguiendo su objetivo de desmontar el modelo de inmersión lingüística, que se implantó en los años 80 con Jordi Pujol y que ha supuesto la imposición del catalán como única lengua vehicular en la educación en Cataluña, dejando las clases de castellano solo para Lengua. Desde la histórica sentencia de diciembre, que declaró “la obligación de la Generalitat a adoptar las medidas necesarias para que se garantice que todos los alumnos reciben de manera efectiva e inmediata la enseñanza mediante el uso vehicular normal de las dos lenguas oficiales en los porcentajes que se determine, que no podrán ser inferiores al 25% en uno y otro caso”, la AEB ha conseguido allanar el camino.