¿Qué es la neurona de Jennifer Aniston?

El descubrimiento de esta célula nerviosa supuso un hito importante a la hora de comprender el proceso de formación de recuerdos en nuestra mente

La actriz Jennifer Aniston en una sesión de fotos para la 26a entrega anual de los Premios del Sindicato de Actores de la Pantalla el domingo, 19 de enero de 2020, en Los Ángeles.
La actriz Jennifer Aniston en una sesión de fotos para la 26a entrega anual de los Premios del Sindicato de Actores de la Pantalla el domingo, 19 de enero de 2020, en Los Ángeles. FOTO: OConnor-Arroyo/AFF-USA.com GTRES

Si eres una de esas personas absolutamente incapaces de dejar de ver reposiciones de ‘Friends’ una y otra vez... entonces, seguro que tu cerebro tiene una neurona que lleva el nombre de Jennifer Aniston. En el año 2005, un grupo de investigadores liderados por el neurocientífico argentino, Rodrigo Quian Quiroga, del Centro de Neurociencia de Sistemas de la Universidad Británica de Leicester, descubrieron la existencia de una una célula “super específica” que reaccionaba -únicamente- al contemplar la imagen de Jennifer Aniston,... pero que permanecía inactiva cuando veía imágenes de la Torre Eiffel, de Julia Roberts o de la Casa Blanca, por ejemplo.

Jennifer Aniston se convirtió en una de las personas más reconocibles del mundo después de interpretar a Rachel en la serie 'Friends'
Jennifer Aniston se convirtió en una de las personas más reconocibles del mundo después de interpretar a Rachel en la serie 'Friends' FOTO: @everyfriendsoutfit

Este curioso fenómeno -que tiene lugar en el hipocampo- se descubrió cuando los científicos estudiaban la reacción del cerebro de 14 voluntarios epilépticos a la hora de contemplar imágenes de varias personas y lugares famosos. Los sujetos del estudio tenían una serie de electrodos colocados en su cabeza, que se activaban a medida que el cerebro se exponía a uno u otro estímulo visual. De esta forma, los dispositivos permitirían a los investigadores identificar qué neuronas -entre las miles de millones que habitan en nuestro cerebro- se excitaban.

Este descubrimiento vendría a corroborar una teoría neurocientífica de la década de los 60 que ya había sido descartada por los psicólogos. Esta hipótesis -formulada por el neurocientífico Jerry Lettvit- planteaba la existencia de unas supuestas “células abuela”; unas neuronas “super especializadas” que estarían asociadas a un concepto individual y específico... como una persona cercana (como nuestra abuela, por ejemplo).

La reacción del cerebro de los voluntarios ante el experimento fue tan clara, que el propio Rodrigo Quiam Quiroga sostuvo que -observando el comportamiento del cerebro- se podría adivinar qué es lo que tiene esa persona en la cabeza e -incluso- proyectarlo en una pantalla. En otras palabras, si tenemos una neurona que se activa intensamente cada vez que pensamos en Will Smith, en nuestra madre o en el Empire State Building, (...) entonces, bastaría con identificar qué neurona correspondería a qué concepto para saber cuándo esta persona lo tiene en la cabeza.

Conviene aclarar que hay otras muchas neuronas que se activan en respuesta a la imagen de la actriz estadounidense... y que esta neurona probablemente también respondería a otros conceptos o imágenes que no formaban parte del experimento. Realmente, el gran descubrimiento fue encontrar una neurona que está tan asociada a un concepto tan concreto. De hecho, supone un importante hito en la comprensión del funcionamiento de la mente y de la formación de los recuerdos.

Las neuronas son las unidades funcionales básicas del sistema nervioso y generan señales eléctricas que les permiten transmitir información
Las neuronas son las unidades funcionales básicas del sistema nervioso y generan señales eléctricas que les permiten transmitir información

La prueba de la existencia de estas células desmintió el previo consenso, que sostenía que la aparición de conceptos abstractos en el cerebro humano se produce -únicamente- a través de la interacción compleja y perfectamente orquestada de innumerables neuronas. Además, este hallazgo también desempeñará un papel fundamental en el desarrollo de las redes neuronales artificiales.