Coronavirus

El extraño déficit de batas para el personal sanitario

Sanidad dice que China no produce y están llegando con “cuentagotas”. Los sindicatos creen que alguien está escondiendo el material

Personal sanitario de un hospital valenciano, con bolsas de basura a modo de bata
Personal sanitario de un hospital valenciano, con bolsas de basura a modo de bata FOTO: La Razón

No hay batas para el personal sanitario. Nada. No hay. A la Comunitat Valenciana han llegado en las últimas tres semanas 331 toneladas de material sanitario, la mayoría procedente de Asia, y ni una sola bata entre la carga. Hasta la propia consellera de Sanidad, Ana Barceló, ha tenido que admitir este jueves el déficit textil. "No hay suficiente producto en el mercado. Es muy difícil encontrar en China y está llegando a cuentagotas”. Pero que no cunda el pánico, ha matizado, tenemos otro material de máxima protección como son los buzos, destinados a los profesionales que tienen mayor contacto con los enfermos y riesgo de contagio.

La falta de material ha sido la mayor de las reivindicaciones del personal sanitario desde el inicio de la pandemia. Protecciones hechas con materiales de andar por casa, guantes y mascarillas que se reutilizan, un EPI para diez personas... la lista de quejas llegó a tal punto que dos de los principales sindicatos sanitarios llevaron a los tribunales al Departamento de Barceló. La amenaza era clara: o proveían de material al personal o serían culpables de su contagio y en el peor de los casos, de su muerte.

Barceló ha insistido este jueves en que todo el personal sanitario que está expuesto “tiene material”, que se repone desde el centro logístico donde se almacenan los productos comprados en China. Sin embargo, los afectados no opinan lo mismo. Según la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) en algunos centros se ven obligados a usar bolsas de basura como batas en visitas domiciliarias y la falta de mascarillas les lleva a utilizar la misma toda la semana, cuando, tal y como estipula el protocolo, se trata de material no reutilizable.

Si Sanidad dice que hay material de sobra y los sindicatos que no les llega, ¿qué pasa? CSIF sospecha que los responsables de su gestión lo guardan en almacenes y no hacen el reparto en las cantidades necesarias. “Se produce un racionamiento que impide un uso racional de los equipos de protección y pone en riesgo a los profesionales”. Así que antes de que la consellera les acuse de mentir, la invitan a que recorra de forma aleatoria los centros sanitarios valencianos “para verificar si los profesionales disponen de todo el material de prevención necesario”.

La asociación de colegios profesionales sanitarios de la provincia de Alicante (UPSANA) también ha exigido “responsabilidades por las carencias de material de protección” ante la crisis del covid-19. Una vez alcanzado el pico de incidencia de contagio y superada la fase inicial de esta pandemia, sus portavoces demandan “responsabilidades por las carencias de material de protección y por la improvisación” a “la vista de cómo han tenido que afrontar los profesionales sanitarios la atención a los ciudadanos”."Exigimos ni un día más sin la disponibilidad de material en todos y cada uno de los puntos de atención sanitaria, pública o privada. Nunca debió suceder tal desprotección de los profesionales que están en primera línea de defensa y nunca más se debe hablar de carencia de material en las futuras fases de la pandemia".

Compra de 331 toneladas de material

El primero de los diez vuelos que la Generalitat valenciana fletó para la compra de material aterrizó el pasado 24 de marzo en Zaragoza vía Amsterdam. Horas, después, 3,8 millones de mascarillas, 200.000 guantes y 5.000 monos EPI llegaban a la Comunitat valenciana.
El segundo y el tercero de los aviones llegarían juntos justo una semana después (uno a Zaragoza y el otro a Barcelona). En esta ocasión el cargamento de ambos sumaba 912.000 mascarillas, 10.031 monos EPI y 10.000 gafas de protección.
El 6 de abril aterriza en Valencia el cuarto de los vuelos. Traía 506.000 mascarillas, 994.450 guantes, 60.000 gafas y 216.860 monos de protección. A partir de entonces, la frecuencia de vuelos se intensifica y aterrizan (unos en Manises y otros en Madrid, pero todos con destino a la Comunitat valenciana) los días 9, 11 (dos aeroplanos, uno de ellos con un centenar de respidadores), 12, 14 y 16, este último, además, con 60.000 termómetros.
En total, 331 toneladas de material destinado a proteger al personal sanitario dividido en más de 14,5 millones de mascarillas, casi 6,8 millones de guantes, cerca de 710.000 monos EPI y más de medio millón de gafas de protección. Ni una sola bata en ninguno de los vuelos.
Según la Conselleria de Sanidad, quedan aún por llegar otras cinco aeronaves a lo largo de los próximos días,