Cañizares a los políticos: “Dejen de discutir sobre viejos fantasmas. España quiere paz y trabajo”

El cardenal arzobispo de Valencia cree que “la principal crisis, más que sanitaria es moral”. "No sé si vamos a salir mejores "

El arzobispo Antonio CañizaresKIKE TABERNERLa Razón

El cardenal arzobispo de Valencia, Antonio Cañizares, ha hecho esta mañana un llamamiento a los políticos para que abandonen la crispación y se centren en los problemas que atraviesa el país. “Los políticos deben ser políticos de la concordia; que sigan la trayectoria de la Constitución; que defiendan por encima de todo los derechos fundamentales; y que trabajen por encima de ideologías, que lo hagan por España, como se hizo en la Transición. Por encima de todo está el bien común, que no se conjuga, y el bien común es el bien de las personas".

Durante la presentación de la comisión creada por el Arzobispado ante las consecuencias económicas y sociales originadas por la pandemia del covid-19, el cardenal ha instado a la clase política a que " por favor, dejen ya de discutir sobre viejos fantasmas. España quiere paz, concordia y trabajo".

El prelado ha destacado el “importante problema” del paro. “Hay muchos parados y van a aumentar en los próximos meses, es un problema muy grande. Por eso hemos creado la comisión dioesana, para paliar esa realidad tan terrible que es no tener empleo. No se trata simplemente de que tengan todos un sustento mínimo, que está muy bien, pero necesitan trabajo”.

El arzobispo, sin embargo, no se muestra del todo optimista respecto al futuro. “No sé si vamos a salir mejores (tras la pandemia). Lo que está sucediendo es el olvido de Dios. Es la clave de la quiebra de humanidad que estamos padeciendo. La principal crisis, más que sanitaria es la crisis moral. Que la pandemia sirva para rearmarnos".

Respecto a la falta de ayudas a la educación concertada, Cañizares ha calificado la decisión del Gobierno central de “inconcebible”. A su juicio, dicha decisión se ha tomado “por ideología”. “Señor Sánchez, usted gobierna para todos. Lo público es lo que sirve al bien común y la escuela privada también sirve al bien común".

El peor golpe, a los parados

En el encuentro ha participado también Ignacio Grande, director de Cáritas Diocesana, quien ha alertado del incremento del número de personas que necesitan ayuda. Así, según datos de la entidad, desde el 14 de marzo han duplicado el número de usuarios. Frente a las 54.000 que atendieron el año pasado, actualmente ya superan los 100.000.

Según ha explicado, en estos momentos, el perfil que atienden desde Cáritas es distinto. Antes de la pandemia atendían sobre todo a mujeres solas con hijos, parejas solas con hijos y en los últimos tiempos, a personas mayores de 65 años que viven solas e inmigrantes. Sin embargo, desde que se inició la crisis sanitaria el número de personas que han perdido el empleo o han sido víctimas de un ERTE, así como aquellos que trabajan en la economía sumergida han necesitado los servicios sociales de la Iglesia. "Parece que hoy en día el trabajo es un privilegio más que un derecho”, ha lamentado al respecto Grande.

“Nos encontramos ante una sociedad frágil. Ahora tenemos familias con una hoja de ruta con más incertidumbres que certezas; tenemos una sociedad insegura, antes llegaban a final de mes y ahora han pasado al ámbito de la inclusión y ante una sociedad desigual, las consecuencias de la pandemia no han sido iguales para todos. Los pobres son ahora más pobres”.

En la parte, positiva, según Grande, muchas personas han agudizado su sentimiento de solidaridad. “Debemos ser una sociedad de afectos, caminar hacia el bien común y hacer de este una causa”.

Por su parte, el Vicario general, Vicente Fontestad, ha destacado la creatividad de los sacerdotes a la hora de ayudar a los feligreses y a los necesitados durante la pandemia.