La conquista del «trellat»

En la Comunitat Valenciana estamos en una situación propicia para mirar adelante

«Cuanto más oscura es la noche, más brillantes son las estrellas».

La cita, del novelista Fiódor Dostoievski, parece escrita para los tiempos que vivimos. Tiempos de sufrimientos y tristeza, tiempos de inquietud y dudas, tiempos de una larga noche que todos llevamos en el corazón.

Sin embargo, como observa el autor ruso, es en esa noche oscura cuando más brilla la estrella decisiva: la de la esperanza en la salida del túnel sanitario, económico y social al que nos ha conducido la pandemia.

Hoy es 9 d’Octubre, nuestro día grande. El día de la conquista de València, que, como un corazón que ha traspasado ocho siglos, continúa latiendo con la voluntad común del pueblo valenciano para convivir en esta tierra habitada desde el Paleolítico y cuidada por tantas civilizaciones anteriores.

Aquella conquista de Jaume I en el siglo XIII nos dio forma, personalidad jurídica y una manera abierta de estar en el Mediterráneo. Ahora, como en otros momentos de inflexión que han marcado nuestra historia, nos encontramos ante una encrucijada de caminos. Ante una nueva conquista. Y debemos saber acertar hacia dónde encaminamos nuestros pasos.

¿De qué conquista hablo? Ahora solo hay una válida: la conquista del futuro.

Puede parecer una contradicción, con tantas urgencias como tenemos en los hospitales, en los centros de primaria, en los sectores productivos, en las empresas o entre los trabajadores. No obstante, es importante que salgamos del bucle permanente del aquí y ahora.

Escribe el filósofo valenciano Francisco Martorell Campos que «el cortoplacismo político es como la medicina restaurativa: indispensable en primera instancia, pero insuficiente». Es un paralelismo acertado. Las urgencias, la atención sobre el presente inmediato, no nos pueden apartar de las decisiones que deben modelar la nueva Comunitat Valenciana que surgirá de la pandemia. Más protectora en servicios públicos, más verde y sostenible, más digital e innovadora.

Tampoco podemos ser devorados por la nostalgia de un pasado que no volverá. Ahora, por lo tanto, debemos recuperar el eje temporal que había sido desplazado por un individualismo exacerbado y, a veces, convertido en «egocràcia» presentista.

En la Comunitat Valenciana estamos en una situación propicia para mirar adelante.

En el ámbito sanitario, tenemos la incidencia más baja de España. En el ámbito social, contamos con el histórico acuerdo de «Alcem-nos» para la recuperación valenciana: un acuerdo social, una alianza institucional y un pacto político con 1.068 medidas consensuadas por la Generalitat con la patronal, los sindicatos, las diputaciones, las cuatro grandes ciudades, los ayuntamientos y el 90 % de los diputados de Les Corts. Tenemos una Estrategia valenciana de recuperación con 410 proyectos concebidos y presupuestados, por valor de 21.000 millones de euros hasta el año 2027, alineados con las prioridades europeas para poder aspirar al máximo de ayudas del Fondo Europeo.

Todo eso ha sido fruto del conjunto de la sociedad. De una sociedad valenciana que ha demostrado responsabilidad y sentido común. Trellat: una palabra tan valenciana que el resto de España ahora está sabiendo valorar. Una palabra necesaria frente al caos, la fractura y el desgobierno de otros territorios.

En esta larga noche –acompañados por la memoria de las personas que nos han dejado y desde el agradecimiento a todos aquellos que nos protegen y nos salvan–, hay una estrella que brilla más que nunca. Es la esperanza. Sí, la esperanza nos guiará en esta ardua y nueva conquista que nos convoca a todos: la conquista del futuro. Desde el trellat.