Plácido Domingo: “Acepto toda la responsabilidad de mis acciones”

El tenor, tras varios meses de reflexión pide perdón “por el dolor causado” a todas las mujeres que lo han acusado de abuso sexual

Cuando parecía que la tormenta en el caso de presuntos abusos en que se ha visto inmerso el tenor Plácido Domingo había amainado los vientos vuelven a soplar. Esta mañana el tenor aseguraba que acepta “toda la responsabilidad” de sus acciones, tras varios meses de reflexión, y ha pedido perdón “por el dolor causado” a todas las mujeres que lo acusaron de abuso sexual antes de su dimisión como director general de la Ópera de Los Ángeles, según un comunicado remitido a las principales agencias de noticias.

"Me he tomado un tiempo durante los últimos meses para reflexionar sobre las acusaciones que varias compañeras han hecho en mi contra. Respeto que estas mujeres finalmente se sintieran lo suficientemente cómodas para hablar y quiero que sepan que realmente lamento el dolor que les causé. Acepto toda la responsabilidad de mis acciones", dijo el artista en un comunicado remitido a Efe.

Domingo, que en un principio negó las acusaciones, indicó que "ahora" entiende "que algunas mujeres pueden haber temido expresarse de forma honesta por la preocupación de que sus carreras se verían afectadas negativamente".

"Si bien esa nunca fue mi intención, nadie debe sentirse de esa manera", opinó el tenor minutos después de que varios medios de comunicación estadounidenses publicaran que una investigación interna realizada por el sindicato de artistas musicales de EE.UU. (American Guild of Musical Artists) habría encontrado a Domingo culpable de más de una docena de casos de abuso sexual.

“Interacciones consensuadas”

El 13 de agosto de 2019 saltaba la noticia que dio la vuelta al mundo. Una información de Associated Press señalaba al artista como autor de presunto acoso sexual. Era el testimonio de una decena de mujeres. Solamente una de ellas se identificaba y explicaba con detalle la situación vivida junto al tenor. Fue en ese momento cuando Domingo emitió un comunicado en el que manifestaba que “siempre” creyó que todas sus “interacciones y relaciones” con mujeres eran “bienvenidas y consensuadas”. “Las acusaciones de estos individuos no identificados que datan de hasta treinta años atrás son profundamente inquietantes y, tal como se presentan, inexactas. Sin embargo, es doloroso escuchar que puede haber molestado a alguien o haberles hecho sentir incómodos, sin importar cuánto tiempo atrás y a pesar mis mejores intenciones. Creía que todas mis interacciones y relaciones siempre eran bienvenidas y consensuadas. Las personas que me conocen o que han trabajado conmigo saben que no soy alguien que intencionalmente dañaría, ofendería o avergonzaría a nadie. Reconocemos que las reglas y estándares por los cuales somos, y debemos ser, medidos hoy son muy diferentes de lo que eran en el pasado. Tengo la suerte y el privilegio de haber tenido una carrera de más de 50 años en la ópera y me mantendré en los más altos estándares”. Así se manifestaba en el mes de agosto del año pasado

La reacción en Estados Unidos ante estas acusaciones (en las que la mezzosoprano Patricia Wulf llevó la voz cantante a la que se sumarían las acusaciones de la profesora Angela Turner Wilson, ya retirada) fue inmediata y la Ópera de Los Ángeles, de la que Domingo era director general, encargó una investigación que aun hoy sigue su curso para esclarecer los hechos.

Un cambio en la industria

Tiempo después llegaría su abandono de la dirección general de la Ópera de Los Ángeles y su decisión de no volver a actuar en el Metropolitan, donde a unas horas de levantar el telón decidía apearse del cartel ante el ambiente de malestar que se había generado en el teatro y que se puso en conocimiento del intendente del coliseo, Peter Gelb.

Hoy las palabras del tenor son muy otras al declarar que se siente “comprometido para que haya un cambio positivo en la industria de la ópera y que nadie más tenga esa misma experiencia. Es mi ferviente deseo que el resultado de todo esto sea un lugar de trabajo más seguro para todos en la industria de la ópera. Y espero que mi ejemplo en el futuro anime a otros a seguirlo", indica en el comunicado.

La investigación del sindicato de artistas fue, junto con la iniciada en la Ópera de Los Ángeles, las dos primeras que se iniciaron después de que una veintena de mujeres acusaran a Domingo de abuso sexual.

Aunque se desconocen los resultados públicos de ambas investigaciones, las informaciones derivadas de la organización que dirigía llevaron a la dimisión del músico y las últimas noticias de la efectuada por el sindicato de artistas anticiparon sus primeras palabras públicas de reconocimiento de los hechos, casi medio año después de la primera acusación vertida en su contra.

El comunicado de Plácido Domingo se produce pocas horas después de que se conozca el veredicto del mediático caso Weinstein por el que el ex productor de Hollywood ha sido acusado de dos de los cinco casos que se le imputaban, aunque no de las acusaciones más graves, con lo que evita la cadena perpetua.

La denuncia de la mezzo Patricia Wulf
Según su testimonio, la mezzosoprano Patricia Wulf coincidió con Plácido Domingo en la Ópera de Washington en la década de los noventa. Así lo recordaba: "Era acoso totalmente. No tengo ninguna duda de que aquello era acoso. Yo estaba allí y estaba siendo acosada. Él quería que fuera a su casa y evitaba que me marchase a la mía. Él quería que me fuera con él esa noche”.
La cantante lírica, ya retirada, explicó posteriormente en una entrevista cómo fueron las cosas. “Vino a mí, se puso muy cerca y dijo ‘¿Patricia, tienes que irte a casa esta noche?’. Fue impactante. Me resultó muy difícil. Él es como Dios en mi profesión. Cuando se acerca y te dice eso lo primero que se te pasa por la cabeza es ‘¿qué?, y después piensas muy rápido ‘sí, por supuesto que tengo que irme a casa’. Y le dije eso todo el tiempo. Pero también piensas cuando te estas yendo no puedes evitar un pensamiento: ‘¿acabo de arruinar mi carrera?’”.