J. K. Rowling, la enemiga pública número uno

La agencia literaria londinense que la representa pierde a cuatro de sus escritores por la postura de respaldo de la empresa hacia la autora de la saga de Harry Potter

De estar en la cúspide, en el Olimpo literario, la rubia J. K. Rowling ha descendido a los últimos peldaños. Sus declaraciones días atrás sobre los transgénero (escribió mensajes en Twitter donde cuestionaba el derecho de las mujeres transgénero a ser consideradas mujeres en igualdad de condiciones al resto) han levantado una tormenta que no amaina sino todo lo contario. La bola de nieve crece por días. Y uno a uno van sumándose y engrosando la lista de aquellos que se mostraron totalmente enfrentados a la postura de Rowling, que pasó a convertirse en la enemiga pública número uno.

Enseguida que las redes sociales airearon sus palabras, los primeros que le volvieron la espalda fueron los actores que habían trabajado en la adaptación a la pantalla de “Harry Potter”. El niño mago Radcliffe, ya muy crecido, arremetió contra ella. Uno tras otro la criticaron con la mayor dureza. Ahora le ha llegado el turno a varios escritores representados por la agencia literaria Blair Partnership, que en señal de total desacuerdo con lo que dijo ha decidido abandonar la empresa. De momento son cuatro, tres con nombre y apellidos y uno que prefiere permanecer en el anonimato. Se trata de Fox Fisher, Drew Davies y Ugla Stefanía Kristjönudóttir Jónsdóttir, que renunciado después de acusar a la compañía de negarse a emitir una declaración pública de apoyo a los derechos transgénero.

Ante la negativa han optado por abrir la puerta y marcharse. La empresa, con sede en Londres, dijo mediante un comunicado que “la libertad de expresión es la piedra angular de esta publicación. Creemos que todos tienen derecho a expresar sus pensamientos y creencias. Por eso nunca comentamos las opiniones personales de nuestros autores y respetamos el derecho de nuestros empleados a mantener una opinión diferente”. La marcha de estos autores puede ser la punta de un iceberg, ya que el ambiente en la editorial se ha enrarecido a raíz de estos sucesos y, según un portavoz, ya hay personal que se ha quejado por el “affaire Rowling” y por la postura de apoyo hacia la autora.

Dicen que no se trata de “reeducar” ni a los clientes ni a los empleados y que van a seguir manteniendo el mismo ideario, presente desde el mismo momento de su fundación en 2011. La amenaza puede incluso llegar a tocar el rodaje de “Animales Fantásticos 3” que, llegado el momento de su estreno podría sufrir una bajada considerable de ingresos en taquilla. Por si no tenía suficiente la escritora que amasa una fortuna de 1.000 millones de euros su ex marido, el portugués Jorge Arantes ha declarado que en alguna ocasión “le pegué un par de bofetada, y no me arrepiento”. Imaginamos que, dada la velocidad que está cogiendo la historia, no será la salida de estos cuatro escritores el último capítulo de este episodio que puede pasarle factura a Rowling.