Galapagar cósmico

El Gobierno destacó las virtudes de su gestión de la crisis sanitaria mientras desde fuera de nuestras fronteras le llovían las críticas

Sesión de control al Gobierno en el Senado
Sesión de control al Gobierno en el SenadoCristina BejaranoLa Razón

Es siempre un momento violento cuando te ves obligado a sacarle los colores a alguien que ha hecho el ridículo por bienintencionado que sea. No es por culpa de la ventaja con la que, a toro pasado, se pueden señalar los errores cometidos cuando el tiempo y la visión del pasado están de nuestro lado. Se trata más bien del correctivo imprescindible que, nos guste o no, hay que aplicarle a alguien cuando se ha venido arriba y reivindica como logros casi divinos algo que queda claro a la vista de todos que no pasa del mero esfuerzo o de la triste chapuza. Nadie está en contra de los limpiadores hemipléjicos, pero alguien deberá decirles que por muy brillantes que dejen los muebles a la altura de la cintura, ese no es el único objetivo; hay otras zonas de la casa que necesitan una buena faena de plumero.

Algo así le sucedió a nuestro gobierno cuando, agobiado por la avalancha de críticas que recibía por su torpeza en la gestión de los primeros días del coronavirus, quiso hacer una especie de juego de malabarismo de esos que hace Tezanos con las cifras y convencernos de que la reacción de nuestros ministros había sido de tal celeridad que estaban a la vanguardia mundial. Eso es lo que dijo, sin ningún tipo de empacho, Irene Montero a todos los españoles en Antena 3 el miércoles, 1 de abril de 2020, por la mañana. Afirmó que habían sido los más rápidos reaccionando. Pero no a pequeña escala, cuidado. No. Usó las palabras «vanguardia» y «mundial». Ahí es nada. De Galapagar al Cosmos. Que grandeza. O que delirios de grandeza. Pocos días después, siento recordarlo, leíamos en el «New York Times» como el corresponsal norteamericano Ralph Minder explicaba que la reacción sanitaria y preventiva del gobierno español había sido «tardía e improvisada». Esos mismos días, el periodista Giles Tremmet de «The Guardian» se preguntaba con sorpresa en un artículo: «¿Por qué España ha reaccionado tan mal a la crisis sanitaria?». Estamos hablando de dos medios periodísticos principales, uno en Inglaterra y otro en USA, a ambos lados del atlántico; medios que además no son precisamente la Fox News, sino que se alinean en el mismo sesgo ideológico que la ministra de Igualdad. Si quieres ser un verdadero Capitán a Posteriori de South Park, me temo que primero hay que mirar siempre a tu alrededor.