Crítica de “Emma”: Punto y seguido ★★★✩✩

Anya Taylor-Joy protagoniza "Emma", una nueva adaptación cinematográfica de la novela de Jane Austen
Anya Taylor-Joy protagoniza "Emma", una nueva adaptación cinematográfica de la novela de Jane AustenImdbImdb

Dirección: Autumn de Wilde. Guión: Eleanor Catton, según la novela de Jane Austen. Intérpretes: Anna Taylor Joy, Johnny Flynn, Mia Goth, Bill Nighy. Gran Bretaña, 2020. Duración: 124 min. Comedia.

El punto que adorna el final del título (“Emma.”) sugiere, sin falsas modestias, que esta es la adaptación definitiva de la última novela de Jane Austen. Huelga decir que la fidelidad a la letra no siempre significa un acierto: habría que recordar que no ha habido mejor Emma que la Alicia Silverstone de “Fuera de onda”, que entendía el estilo de vida austeniano como una actualización autoconsciente del cine ‘teen’. En lo que respecta al casting, no está muy claro si Anna Taylor-Joy es una buena elección. No porque sea una mala actriz, todo lo contrario, sino porque su físico, que evoca la expresividad de una Lilian Gish abducida por los extraterrestres, la hace demasiado repelente para el personaje. En el papel de casamentera aristócrata, que esconde en su inteligencia una voluntad de autonomía que se traduce en un erróneo, inconsciente deseo de controlar la vida de los demás, Gwyneth Paltrow, en la versión que dirigió Douglas McGrath, estaba estupenda: la palidez presuntamente vulnerable de su físico angelical contrastaba con la determinación algo obsesiva del personaje de una forma harto productiva.

Dicho esto, August de Wilde, fotógrafa de la escena musical y experimentada directora de videoclips, debuta con una “Emma.” dignamente decorativa, que se apoya en el verbo antiguo de Austen para demostrar la modernidad de sus afiladas réplicas, su visión avanzada del amor, la complejidad de sus personajes y, sobre todo, su singular manera de abordar las relaciones entre hombres y mujeres, alejada con frecuencia de los tópicos de la dependencia patriarcal. Es sano recordar que, como ya demostraba “Orgullo y prejuicio”, Austen habría sido una feminista de armas tomar si hubiera vivido en nuestros días. Por mucho que acatara las leyes de la comedia de modales y protocolos que veía en el matrimonio el final de todas las cosas, Austen confirma, en “Emma”, que, por encima de todo, celebraba el libre albedrío.

Lo mejor

Hay una cierta ligereza en la dirección que rima sin estridencias con la prosa lúdica de Austen

Lo peor

Que no se engañen los que se esperen un aire nuevo en la adaptación del clásico austeniano