Cultura

Wilfredo el Velloso y el origen de la «senyera»

Existe un relato mítico que fue utilizado políticamente sobre la bandera que resulta inverosímil. La cuatribarrada en Cataluña tiene su origen por la unión con Aragón

«Origen del escudo del condado de Barcelona», de Claudio Lorenzale
«Origen del escudo del condado de Barcelona», de Claudio Lorenzale FOTO: real academia de bellas artes de san jorge

El movimiento cultural que apareció en Cataluña a mediados del siglo XIX y que se conoce como Renaixença quiso –y lo consiguió– magnificar la historia de Cataluña. No deseaban unos acontecimientos vulgares. Todo lo ocurrido debía adornarse de grandeza. Y esto ocurrió con el que se considera el fundador del condado de Barcelona, formado por los condados de Roselló, Cerdaña, Pallars Sobirá, Pallars Jussá, Urgell, Empúries, Besalú, Gerona, Osona, Berga, Barcelona y los marquesados de Lérida y Tortosa. Nos estamos refiriendo a Wilfredo el Velloso.

Era hijo de Sunifredo I y fue el primer conde de Barcelona que legó sus condados a sus hijos. De los reyes carolingios recibió, año 878, los condados de Barcelona, Gerona y Besalú. Debido a la decadencia del Imperio Carolingio se le atribuye la independencia de facto de los condados, el escudo de las cuatro barras, y lo que sería la base patrimonial de la Casa Condal de Barcelona. Wilfredo, entre otras medidas, repobló la Plana de Vic. Este territorio era tierra de nadie, pues era fronterizo con los territorios carolingios y musulmanes. Con los años, se fundó el condado de Osona. En el 870, Carlos el Calvo lo nombró conde de Urgell y Cerdaña. Ayudó a Carlos el Calvo y a Luis el Tartamudo contra Bernardo de Gothia. Mediante el concilio de Troyes obtuvo los condados antes referidos. Ya como conde, fundó los monasterios de Ripoll (año 880) y Sant Joan de les Abadesses (año 885), destinado a su hija. También restableció el obispado de Vic (año 886). Wilfredo mantuvo su fidelidad a los monarcas carolingios. Eso sí, evitó implicarse en las luchas del Imperio. Se opuso a las imposiciones eclesiásticas e hizo prevalecer su voluntad. A partir del 883 los musulmanes se sintieron amenazados por la expansión de Wilfredo en Osona, Berguedà y Vall de Lord (Solsona). Banu Qasi fortificó la ciudad de Lérida y ante tal provocación Wilfredo atacó la ciudad. Perdió la batalla. El 11 de agosto del 897, durante el ataque de Lobo Ibn Muhammad sobre Barcelona, Wilfredo murió. Heredaron los condados sus hijos: Wilfredo Borrell y Suñer los de Barcelona, Gerona y Osona; Sunifredo el de Urgell, Miró los de Cerdaña, Conflent y Berga. Esta posibilidad de herencia fue debida a la descomposición o a la decadencia del poder real de los carolingios, no por una voluntad explícita de Wilfredo.

La idea mítica y romántica de que, gracias a él, nació la actual Cataluña es obra de Serafín Pitarra. Esta surgió de la «Gesta comitum barchinonensius» escrita en el siglo XII por los monjes de Ripoll. En ella se sobredimensionó su figura. La realidad es que la independencia de facto de los condados se debe a la decadencia del Imperio carolingio y no a un afán independentista de Wilfredo el Velloso y no lo tuvo porque no tenía conciencia de algo llamado Cataluña, sino de la conocida como Marca Hispánica. Eso sí, Wilfredo el Velloso no deseaba depender de los francos. Esto lo consiguió más por la decadencia de estos que por sus méritos. Y no podía tener conocimiento de que sus condados acabarían siendo Cataluña, pues el término apareció por primera vez en 1117, muchos años después de su muerte.

Sangre y escudo

Con respecto al escudo de armas, origen de la actual «senyera», también es una historia romántica. La tradición establecía que Wilfredo el Velloso, herido de muerte, recibió la visita del rey carolingio Carlos el Calvo. Antes de morir Wilfredo, le pidió al rey un escudo de armas. Carlos el Calvo acercó su mano a la herida del conde de Barcelona, mojó sus dedos en la sangre y los deslizó por encima del escudo. De esta manera tenemos un relato mitológico del origen de la «senyera». No es una bandera normal, pues fue creada con la sangre del fundador –según la leyenda– de Cataluña. La historia tiene dos errores. Carlos el Calvo falleció en el 877, veinte años antes que Wilfredo el Velloso. Los escudos heráldicos se empezaron a utilizar 400 años después de su muerte. Con lo cual, ambas historias son inverosímiles.

El motivo por el cual Cataluña utiliza la bandera cuatribarrada como emblema es bastante más ordinario y no tiene la excelencia de la fábula que anteriormente hemos contado. Para conocerlo nos tenemos que trasladar al año 1150, cuando Ramón Berenguer IV se casó con Petronila de Aragón, uniéndose de esta manera el reino de Aragón y el condado de Barcelona en la conocida como Corona de Aragón y todos utilizaron la señal Real de Aragón.