Cultura

McEnroe: vivir para la música

El grupo, casi de culto en la escena nacional, presenta esta noche en Madrid su último álbum, «La distancia», que vuelve marcado por la carga literaria de sus letras.

El grupo, casi de culto en la escena nacional, presenta esta noche en Madrid su último álbum, «La distancia», que vuelve marcado por la carga literaria de sus letras.

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u. fuente -

Ricardo Lezón le gusta resumir así cómo vive su dedicación: «Suelo decir que no vivo de la música pero que no puedo vivir sin ella». Después de cinco discos con McEnroe, su lugar en la escena goza del reconocimiento de una inmensa minoría pero la industria del entretenimiento les resulta ajena. Ahora publican «La distancia» (Subterfuge), seguramente su mejor disco, y ¿saben qué? «No necesitamos más suerte. Suerte ya hemos tenido de poder hacer esto. Que siga igual». Con fortuna o sin ella, lo presentan hoy en Madrid en el ciclo Frontera Círculo de Madrid.

«En el grupo no somos de buscar que las cosas pasen y mucho menos lo hemos intentado haciendo este trabajo. Si te digo la verdad, después de ''Rugen las flores'' no sabíamos si íbamos a ser capaces de hacer algo que nos gustara», explica el cantante y compositor, quien, tras su andadura, sentía «la intención y el deseo de hacer algo que fuera diferente. Así que el objetivo, cuando terminamos la gira anterior era dejar que lo siguiente viniera a buscarnos, no forzar nada. Y creo que lo hemos conseguido. Habrá quien lo escuche y le parezca continuista o más de lo mismo, pero nosotros lo hemos vivido como el primero. En todos los sentidos. Hemos coincidido en la sensación interna como banda, en lo musical como compositoresy en todos los aspectos», explica sobre la dinámica de un grupo cuyos miembros viven en diferentes ciudades y que no se plantean objetivos profesionales con sus canciones. «Cuando tenemos algo que decir, lo hacemos, pero nunca con mayor expectativa de buscar que nos guste el resultado», afirma Lezón.

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Vértigo

Así que las distancias, como dice el título del álbum, define la relación de los miembros del grupo. «Esa ha sido siempre nuestra manera de funcionar y una manera de definirnos, pero el grupo también es el camino de encontrarnos. McEnroe es nuestro centro. Nos ayuda. Y la distancia es un concepto que implica muchas cosas, no solo lo físico. Nos afecta para bien y para mal». Quizá, de haber sido la banda que ensaya tres veces por semana habrían terminado cansándose unos de otros. «No lo sé, nunca he probado cómo se hace de otra manera, aunque sí, llevamos juntos desde 2002, cada uno con su vida. Nuestra existencia habría supuesto apenas un par de años de vida en una banda más convencional», apunta. Además, de esta forma, cada nueva gira vuelve a dar vértigo. «Completamente. En los primeros conciertos de presentación del disco estábamos muy nerviosos. Nunca terminas de acostumbrarte a esto». No es su sustento, pero es una manera de vivir. Sin embargo, hacer un disco entraña un esfuerzo que... «...no es esa palabra. ¿Hay que hacer algunos malabarismos? Sí. Porque cada uno tiene su vida y sus obligaciones. Pero de suponer algo, sería lo opuesto, sería un disfrute. Lo hacemos porque queremos y no tenemos la presión de los que se dedican profesionalmente. Yo he notado que existe esa presión en otros grupos, que la sufren mucho, pero nosotros nunca lo hemos sentido. Cuando he estado en paro, como ahora, me ayuda algo económicamente, pero ni me puedo plantear hacer de esto una profesión. Así que al final se convierte en todo lo contrario».

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En el disco, de sonido más brillante que los anteriores («está compuesto principalmente a piano, por primera vez, y eso se nota»), trata del amor. «Nos ha caído eso encima... –dice como protestando–. Pero yo escucho a los demás grupos y también hablan de amor y me hace gracia que nos haya caído la bandera a nosotros. Será porque todos los grupos que me han gustado cantan de eso. Leo mucha poesía, es un tema universal y no se agota. Igual un día me da por otra cosa, pero... hasta Scorpions lo hace. Yo escuchaba a The Cure y me preguntaba: ''Estos tíos, con estos pelos... ¿De qué hablarán?'' Pues era de amor también. Y esas son las canciones que siempore me han gustado».