La maldición de los JJ OO que persigue a Japón cada 40 años

En 1940 se quedó sin poder organizar los JJ OO por la II Guerra Mundial y quedó fuera de Moscú 80 por el boicot organizado por EE UU

El rápido avance del coronavirus ha paralizado el mundo. Países enteros en cuarentena, calles vacías, todas las competiciones deportivas suspendidas.... Todas menos una, los Juegos Olímpicos de Tokio. El Comité Olímpico Internacional se ha cansado de repetir que no se van a suspender, auque ya comienza a haber dudas y se planea un posible aplazamiento por miedo a que los países renuncien a participar si se mantienen las fechas. No tiene mucho sentido que los deportistas lleguen a la cita sin preparación y sin saber cuales van a ser las consecuencias y duración del coronavirus en el mundo, donde hay más de 340.000 casos y 14.000 muertos en 178 países.

Pero las autoridades del COI se resisten a suspender o aplazar la cita. Japón quiere seguir adelante, sobre todo para acabar con la maldición de los Juegos Olímpicos, que comenzó en 1940 y que se repite cada 40 años y siempre afecta negativamente al país del Sol Naciente.

Historia de una maldición

En 1936, tres años antes de que estallara la Segunda Guerra Mundial, los Juegos Olímpicos se celebraron en Berlín, donde el partido nazi de Adolf Hitler había logrado acceder al poder. Los juegos fueron casi boicoteados por los países occidentales después de que Estados Unidos cuestionara la participación en una cita organizada por el régimen nazi. Finamente, concurrieron 49 países más que en ninguna de las citas anteriores y Hitler supo como sacar partido al gran altavoz que eso suponía para su régimen, aunque tuvo que soportar el recital de Jesse Owens en las pistas.

Uno de sus aliados, Japón quiso demostrar al mundo su valía y propuso su candidatura para los primeros Juegos Olímpicos que se iban a disputar en Asia. Era la oportunidad de Japón para demostrar al mundo que se habían recuperado del devastador terremoto que asoló el país 17 años antes. Pero con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, todo cambió

Pero las tensiones de la Segunda Guerra Mundial se extendieron por todo el mundo y la fricción con China provocó un alboroto en el país por dinero en efectivo para fines militares, lo que provocó una tensión en los preparativos olímpicos de Japón. Reino Unido y Estados Unidos llamaron al boicot, pero el gobierno japonés, tal y como ocurre a día de hoy, insistió en celebrar los Juegos en su terrritorio. Sin embargo, La segunda guerra entre China y Japón, que estalló en 1937, obligó a los japoneses a renunciar y Helsinki asumió la responsabilidad de organizarlos pero el estallido de la Segunda Guerra Mundial obligó a suspender los JJ OO por segunda vez en la historia tras Berlín 1916 por la primera guerra Mundial. En 1944 debían disputarse en Londres y también se suspendieron por la Segunda Guerra Mundial.

Moscú 80

Cuarenta años después de que fracasara el sueño de Japón de celebrar los primeros Juegos Olímpicos en Asia, llegaban los de Moscú 80, pero no su adorable mascota, el osito Misha, logró reducir las tensiones de la Guerra Fria entre Rusia y EE UU. Rusia había invadido Afganistán un año antes y EE UU presionó a las naciones para que se retiraran de la cita. Más de 60 países renunciaron. Estados Unidos presionó al COI para que la cita se disputara en Grecia, pero no lo logró. A los juegos comparecieron 80 países pero las grandes potencias se quedaron fuera. Reino Unido, Alemania Occidental, Canadá, Argentina, Chile, Turquía, Noruega y Japón se negaron a ir. Nuevo fracaso para los japoneses. reino Unido y Australia también boicotearon la cita pero sus federaciones decidieron enviar a sus atletas para competir bajo la bandera olímpica.

​ La incertidumbre de Tokio 2020

El clamor de los deportistas y las Federaciones ha terminado haciendo mella en el Comité Olímpico Internacional, que ha pasado de decir «los Juegos Olímpicos de Tokio se van a disputar sí o sí del 24 de julio al 9 de agosto» a hablar de aplazamiento. El COI se ha dado cuatro semanas para estudiar la mejor de las soluciones. las tres pasan por un aplazamiento pero varían en el tiempo. La primera, supondría posponerlos un mes o dos, y que se disputen en septiembre u octubre, lo que no solucionaría una parte de las reivindicaciones que tienen los deportistas ahora, como la falta de preparación.

La segunda opción es disputar los Juegos el próximo verano. El problema aquí es que los dos deportes con más peso en la cita olímpica tienen Mundial ya programado. El de natación es del 16 de julio al 1 de agosto, también en Japón, en Fukuoka; y el de atletismo, del 6 al 15 de agosto en Eugene (Estados Unidos). Seguramente no habría problema para llegar a un acuerdo porque no hay mejor escaparate que el olímpico. También está la Eurocopa de fútbol, pero en este caso no interferiría demasiado porque la selección que va a los Juegos es una especie de sub 23. Es más, todos las ediciones coinciden Eurocopa y Juegos. Este escenario también sería el menos malo para algunos deportistas que se podrían ver perjudicados por el retraso, los veteranos que iban a retirarse después de Tokio. En España hay algún ejemplo como el jugador de balonmano Raúl Entrerríos o Pau Gasol.

La tercera posibilidad es que el aplazamiento sea hasta 2022. La dificultad en esta ocasión es que París 2024 quedaría demasiado cerca, aunque el calendario está más despejado de grandes eventos. El Mundial de fútbol se juega en Qatar en noviembre, y pasaría lo mismo que con la Eurocopa: no supondría demasiado inconveniente.