Tenis

Carla Suárez: “Con este parón muchos tenistas están sufriendo más de la cuenta”

La canaria habla en esta entrevista de si su decisión de retirarse a final de 2020 cambia por el coronavirus, que lo tiene todo parado. También, de los jugadores que no son “top” y que sufren en esta crisis

Carla Suárez entrena en casa durante el confinamiento por el coronavirus
Carla Suárez entrena en casa durante el confinamiento por el coronavirus FOTO: Instagram (nombre del dueño)

Carla Suárez (1988, Las Palmas de Gran Canaria) está viviendo un 2020 extraño. Iba a ser el año de su retirada y, de momento, es el año del coronavirus, que tiene detenido el deporte y el tenis. La vida, prácticamente. Cuenta en esta entrevista cómo está pasando esos días y si la situación va a influir en su decisión de dejarlo final de curso. También habla de los tenistas que no son “top” y que no lo están pasando bien.

–¿Cómo y dónde está viviendo el confinamiento por el coronavirus?

–Estoy en Las Palmas de Gran Canaria en casa de mis padres, llegué el 14 de marzo. Estoy y estamos bien, por suerte, todos sanos, algo que a día de hoy parece difícil.

–¿Puede tocar la raqueta?

–Para nada, es un piso y no hay espacio para eso. Igualmente cuando pueda volver a competir será mínimo en agosto, tengo tiempo para entrenar cuando todo se normalice hasta ese día. No hay prisa por tocar la raqueta en casa.

–¿Qué hace para pasar el tiempo?

-Intento hacer de todo un poco, algo de bici y ejercicio por las mañanas, intento a veces ayudar en la cocina, leo mucho, he visto series y películas, veo documentales, juego al ajedrez, al parchís, pinto mandalas e intento pasar las horas como puedo con todas las opciones que tengo a día de hoy, que son muchas.

–Se habla de que podría no volver a jugarse al tenis en 2020, ¿cómo lo ve?

–Pues sinceramente es algo que contemplamos todos, el tenis es un deporte que se juega en muchos países y cada jugador viene de un país distinto. Aunque en España estamos ahora como estamos no sabemos cómo puede estar EE UU o Francia con el paso del tiempo. Eso es algo que hace que un deporte como el tenis tenga más difícil el poder volver a competir con estadios llenos.

–¿Haría eso replantearse su decisión de dejar el tenis a final de año?

–A día de hoy mi decisión es firme, pero puedo replantearme algo a final de año, hablar hoy por hoy es hablar sin ningún tipo de conocimiento.

–El primer tercio de año sí se jugó. ¿Cómo funciona la cabeza sabiendo que va a ser el último? ¿Es diferente? ¿Y la motivación?

–La motivación en los torneos siguió siendo la misma: intentar llegar a rondas finales. Algunas sensaciones sí fueron diferentes, sobre todo a la hora de despedirme, en mí notaba una especie de tristeza sabiendo que era un torneo que ya no iba a volver a disputar más como tenista.

–¿Ha echado de menos jugar este mes y pico?

–Sí, bastante, sobre todo porque ha coincidido en la época donde mejor me lo pasaba y donde más disfrutaba. Al principio me costó asimilarlo, pero el deporte y otras muchas cosas pasan a un segundo lugar cuando estamos viviendo algo que muchos de nosotros no habíamos vivido nunca.

–Está siendo una bonita aventura la suya en el tenis. ¿Qué es lo que más le gusta y lo que menos de jugar?

–Lo que más me gusta es el poder disfrutar con la grada mientras estoy compitiendo. Lo que menos quizá el haber estado trabajando y entrenando tanto y que en ese momento no salgan las cosas, se siente impotencia pero a la misma vez es algo que el tenis te enseña, tienes que sobreponerte a los obstáculos que tu rival te va poniendo y tú misma tienes que buscar la manera de tener otra alternativa y salir victoriosa de un día complicado en la pista de tenis.

–¿Cómo se ha apuntado a este Mutua Madrid Open Virtual?¿Es aficionada a los videojuegos?

–Me ofrecieron la oportunidad de jugar y al saber que era algo con un fin benéfico no lo dudé dos veces. He jugado alguna que otra vez a los videojuegos pero no soy muy asidua. Ojalá que pueda, sobre todo, pasármelo bien y ayudar a que la gente desde sus casas esté algo más entretenida y por supuesto poder ayudar en la causa.

–La causa es solidaria, por un lado, para luchar contra el COVID-19. ¿Qué lección cree que debemos aprender como sociedad, como personas, de todo esto que está sucediendo?

–Cada uno tiene que tener la suficiente madurez como para sacar su propia conclusión, lo que está claro es que todos vamos a valorar muchas más cosas que antes.

–Y por otro lado, para ayudar a los tenistas con más dificultades económicas, aunque al ver sólo a los «top» se pueda pensar que no es así, pero es una realidad...

–Sí, está claro que cuando tú llegas a ser tenista “top” tienes muchos ingresos, aunque también se gasta mucho, pero lo cierto es que un tenista vive de los ingresos de su deporte, si ese deporte no se juega no se tienen ingresos. Los que no son top de momento tienen muchos más gastos y con el tenis consiguen sobrevivir, si esos ingresos han dejado de tenerlos a día de hoy estarán sufriendo bastante. Hay muchos gastos que un tenista tiene que cubrir: billetes, hoteles, comidas, pagar un entrenador. Con este parón muchos tenistas están sufriendo más de la cuenta. Pero no hay que olvidar que somos ciudadanos antes que tenistas y como muchos ciudadanos en este país sufrimos lo que está pasando a día de hoy en España.

–¿Qué recuerda de sus comienzos con la raqueta y de su traslado a Barcelona?

–Pues empecé a jugar a los 9 o 10 años en el colegio y poco a poco esas clases iban aumentando de intensidad y de calidad, con 12 años ya ganaba torneos nacionales y tuve una evolución muy buena. Con 18 años gané el Campeonato de Europa y con esa edad decidí irme a Barcelona, era una edad en la que ya había acabado los estudios y la selectividad y quería dedicarme a jugar de forma más profesional. Acerté yéndome a Barcelona y es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.

–¿Son difíciles esos comienzos?

–Sí, como todo comienzo es difícil, porque me acuerdo que a los 12 tuve que decidirme entre el baloncesto o el tenis y no quería dejar ninguna de las dos. Pero recuerdo que era una época en la que disfrutaba jugando y me lo pasaba bien con mis compañeros, no le daba importancia a la competición, pero reconozco que se me daba muy bien.

–¿Tiene ya pensado que hará tras colgar la raqueta?

–Tengo la idea de poder descansar un poco al terminar mi carrera deportiva, disfrutar de algún viaje y poder conocer España mucho mejor. También tengo varios proyectos en mente que ya se verá si pueden salir a la luz con un resultado positivo. El tiempo lo dirá.