Entrevista. Gabriel Deck: “Pablo Laso es un fenómeno. Sabe entender al jugador”

La Supercopa Endesa abre la temporada con el Baskonia-Barcelona y el Iberostar Tenerife-Real Madrid

El baloncesto se abre paso entre tanto rebrote y lo hace con la Supercopa Endesa en Tenerife. Hoy se disputan las dos semifinales. En la segunda, el Iberostar Tenerife se mide al Real Madrid, donde Gabriel Deck es una de las mayores certezas. El chico tímido que llegó desde Argentina se ha ido soltando tanto en la cancha como ante los micrófonos.

–¿Cómo ha llevado la pandemia de Covid teniendo a su familia tan lejos?

–La situación allá está más fastidiada que aquí en cuanto a contagios. Allí todo llegó un poco más tarde. Trato de comunicarme todos los días para saber cómo se encuentran. Todo el mundo está pasando un momento complicado. Nadie está viviendo su vida normal.

–Visto con perspectiva, ¿aquel viaje a Milán en marzo para jugar con el Armani en Euroliga fue una locura?

–En ese momento nadie tenía el conocimiento de esto, todo estaba comenzando, había rumores, se decían cosas, pero nada más. Como jugadores debíamos jugar y lo hicimos. Si uno hubiese sabido lo que iba a pasar después ninguno hubiese ido a ese viaje.

–¿Qué es lo más raro de jugar en estas condiciones?

–La falta de público es lo más extraño para un deportista. La gente es esencial. Los jugadores estamos acostumbrados a vivir ese ambiente, pero hoy las condiciones son así y es entendible. Hay que tomar precauciones.

–¿Cuesta más entrar en juego sin la presión de la grada?

–Casi parecen partidos de entrenamiento. Obviamente uno le pone la seriedad, la intensidad y las ganas que requiere, pero sí, nuestros aficionados nos dan un plus, qué duda cabe.

–¿Han analizado qué les pasó en la fase final de la ACB?

–Se hizo nada más acabó. Sabíamos que el tema mental iba a ser difícil para todos los equipos después de tanto tiempo confinados, pero no pongo excusas. Se dieron así las cosas y listo. Hay que pensar en lo que viene.

–¿Qué le aporta Pablo Laso?

–Confianza, la que te da en el día a día en cada entrenamiento, en los partidos... El hablar de igual a igual y el poder contarle cosas es imprescindible para el jugador. Después, todos sabemos los conocimientos que tiene del juego. Por mi lado, en lo que más me ha aportado es en esa confianza. Además de eso, trato de sacar provecho de todo lo que él sabe.

–Es muy cercano...

–Uno puede venir a hablarle de una forma muy normal si tienes una situación o un problema y él te sabe entender en lo que es ajeno al baloncesto. Para mí es un fenómeno realmente.

–¿Cómo ve a los nuevos, Alocén y Abalde?

–Bien. El vestuario los conoce un poco más, porque ya vienen jugando en la Liga hace tiempo. Se les va a hacer fácil y ojalá que encajen tan bien como yo.

–Usted también fue un novato. ¿Cómo ha sido su proceso en estas dos temporadas?

–Antes de llegar estás con mucha expectativa y con un poco de nervios por tratar de hacerlo bien, pero mis compañeros y toda la gente del club me recibieron genial desde el primer día y se me hizo muchísimo más fácil. Y en cuanto al baloncesto, mirando para atrás, todo el proceso dentro del club es muy positivo.

–Se ha soltado en la cancha y también fuera...

–Sí, son cosas que van juntas. Se debe al día a día. Uno, recién llegado, no tenía la soltura que tiene ahora. Pero con los compañeros y el cuerpo técnico se ha ido puliendo semana a semana y mes a mes. Hoy en día tengo una gran confianza.

–¿Cómo está Llull?

–Me pone muy contento que esté entrenando tan bien. Después de su lesión ha vivido momentos difíciles y entendibles, pero cada jugador lleva su proceso.

–¿Ve inquieto a Campazzo por lo de la NBA?

–No, como siempre. Entrenando a full y muy comprometido.

–Ya se ha acostumbrado a vivir en Madrid?

–Me adapté rápido, porque me ayudaron a conocer la ciudad. Me siento uno más hoy en día.

–¿Es más del centro o de la periferia residencial?

–Prefiero vivir un poquito fuera, alejado del centro por el tráfico y la gente. Pero cuando voy al centro también me gusta, es una ciudad muy linda Madrid.

–¿Y los asados argentinos?

–Sí, eso siempre está presente. Cada día intentamos buscar el hueco y el lugar para poder hacerlo al aire libre y que no se pierdan las costumbres de nuestras raíces.

–¿Cómo entrenaba en el confinamiento?

–Trataba de hacer lo que podía. Pesas, abdominales y demás. El hecho de no poder juntarte con nadie fue un trabajo mental duro. Estuvimos muy bien cuidados por el club. Otra gente lo ha pasado mal de verdad, así que no me puedo quejar.

–¿Tenía canasta en casa?

–No, sólo entrenábamos el físico. El día que pudimos volver a tocar el balón fue raro. Luego fuimos agarrando el ritmo que necesitábamos y estamos listos para empezar la temporada.