Carolina Marín vuelve con fuerza después de siete meses

Estuvo tres sin tocar la raqueta por la pandemia, y en julio falleció su padre. Se impuso en su regreso a la rusa Perminova en el Open de Dinamarca.

La última vez que Carolina Marín compitió fue en marzo. Perdió en las semifinales del All England Open. Fue de los últimos eventos que se disputaron después de que prácticamente todo el mundo quedara paralizado por la pandemia por el coronavirus. La campeona olímpica regresó a España y admitió que alucinó, que le pareció estar viviendo una película al ver las calles vacías en el recorrido del aeropuerto a su casa. Ya se había decretado el estado de alarma, que pasó en Huelva con su madre. Dio tiempo a que le mandaran unas máquinas para poder mantener el tono físico, aunque estuvo tres meses sin tocar la raqueta y el volante. Desde que empezó con su deporte, en el que ha llegado a lo máximo, nunca había estado tanto tiempo sin practicarlo. La onubense pudo por fin regresar a Madrid, al Centro de Alto Rendimiento, para seguir con el entrenamiento, cuando las medidas lo permitieron. Era mayo. En julio llegó la gran desgracia con el fallecimiento de su padre.

Aliviada cuando se decidió que los Juegos de Tokio se suspendían (la tensión de no saber qué iba a pasar, llegaba justa después de su grave lesión en enero de 2019...), el camino para intentar conquistar un nuevo oro olímpico en Japón ya ha comenzado. Días después de estrenar un documental en Amazon Prime (aquí se puede ver una entrevista en el que habla de la dureza de su deporte), Carolina Marín jugó su primera competición en siete meses, en el Open de Dinamarca. Se enfrentaba a la rusa Natalia Perminova y se impuso en dos mangas, por 21-7 y 21-15, en 28 minutos y mostrando un gran tono físico y con la raqueta. Se enfrentará en segunda ronda con la ganadora del duelo danés entre Line Horjmark Kjaersfeldt y Line Christophersen. “Primer partido ganado, el siguiente lo vuelvo a jugar el jueves. Muchas gracias a todos por el apoyo y con ganas de volver a la pista. ¡Vamos!”, apuntó, y sacó el puño, a lo Rafa Nadal, su ídolo, el hombre de moda esta semana tras ganar su vigésimo Grand Slam.