Televisión

‘Good, better, best’, el último homenaje a Michael: “Si pudiera elegir una manera de ser, yo me pido Robinson”

‘Informe Robinson’ estrenó el último de sus capítulos, un emotivo homenaje a su presentador, Michael Robinson

Fallece Michael Robinson
Michael Robinson el pasado 4 de octubre de 2019Rodrigo JimÈnezEFE

Movistar+ estrenó el pasado jueves el último capítulo de ‘Informe Robinson’ en el que hace un emotivo homenaje a su presentador, el mítico exfutbolista y comentarista televiso Michael Robinson. ‘Good, better, best’ es un vivo recuerdo de toda la felicidad que ha brindado Michael a todos los que le han rodeado (y a los que le hemos visto a través de la pantalla) a lo largo de sus 61 años, haciendo un recorrido cronológico desde su trayectoria como futbolista, con especial mención a su paso por el Liverpool y Osasuna, su salto a la televisión, sus 14 años al frente de ‘El Día Después’ y los 13 en ‘Informe Robinson’, su Cádiz y su enfermedad.

Todo comienza con el mensaje en la pizarra de Miss Baker, su profesora en el colegio, que cada día escribía “Good, better, best”. Una frase que se le quedó grabada a Michael Robinson para siempre: “No descansaré hasta que mi bueno sea mejor y mi mejor sea el mejor de todos”.

Su amado Liverpool

Michael Robinson jugó en el Preston North End, Manchester City y Brighton antes de llegar al Liverpool. De todo este recorrido futbolístico, destaca el sueño de jugar en Wembley, cumplido al alcanzar la final de la FA Cup de 1983: “Yo me sentía feliz de la vida”, dijo.

Pero el verdadero sueño de Michael era vestir la camiseta ‘red’: “Era un honor cada vez que defendía la camiseta del Liverpool”, explicó. Unos años en los que se cuestionaba constantemente si era lo suficientemente bueno como para estar en el equipo de Anfield: “Jugaba con los mejores del mundo”.

El momento más glorioso llegó en 1984 cuando se proclama campeón de la Copa de Europa. El Liverpool venció por 4-2 a la Roma en la tanda de penaltis. Michael describe ese momento así: “El peor rato que he pasado en mi vida, no solo en el deporte, fue esperando para tirar un penalti en aquella tanda. En aquel momento me imaginaba lo que estarían pensando mis padres: ‘mi hijo la va a cagar’”. No lanzó. No hizo falta tras los dos fallos del equipo italiano.

Un viaje a España sin billete de vuelta

Michael llegó al Osasuna previo paso por el Queens Park Rangers. En una anécdota contada tiempo atrás por él mismo, buscó Osasuna en el mapa: “Yo pensaba que Osasuna era un lugar incluso entrenando con mis compañeros”, afirmó.

En Pamplona, se ganó el cariño de la gente gracias a su carisma. Entre sus vivencias, destaca que él decía que venía al Osasuna a ganar títulos: “Nos contagió su competitividad”, explicaron sus compañeros de equipo. O cuando pidió ‘4 hijoputas’ en un bar. Realmente, él lo que quería era cerveza.

Tuvo un gran gesto con el club al lesionarse de su rodilla derecha, que posteriormente llevó a su retirada. Michael decidió dejar de cobrar si no jugaba: “Eso no era lo normal”, explicaban sus compañeros.

El salto a la televisión

El carisma con el que conquistó a la gente de Pamplona fue con el que nos cautivó a todos a través de las cámaras de televisión. Alfredo Relaño le dio la oportunidad de presentar ‘El Día Después’ como sustituto de Jorge Valdano, quien renunció a su puesto para ser entrenador: “Tú eres un señor brillante. Mi consejo es que no le hagas ni puto caso a nadie, ni siquiera a mí”, le dijo el periodista a Michael.

La apuesta por Robinson fue exitosa: 13 años consecutivos en emisión poniendo el foco más allá de lo que sucedía alrededor del balón: “'El Día Después' es el mayor disfrute que haya tenido en mi vida probablemente”, reconoció Michael. Una etapa que finalizó en 2005, cuando se decidió cambiar por ‘Maracaná’, un programa que se emitió en Cuatro pero que no tuvo éxito.

El final de ‘El Día Después’ fue un momento muy duro para Michael, Carlos Martínez, su infatigable compañero en la cabina de retransmisión, lo describe como si le hubieran arrebatado un hijo. “Lo pasé muy mal, tanto que llegó a afectarme a la salud mental. Llegué a beber demasiado. Estaba hecho una mierda”, reconoció Michael.

Un problema que se esfumó con la llegada de ‘Informe Robinson’ en 2007. Este programa “saneó” su estado mental: “Deseaba contar cosas, deseaba sentir”, afirmó.

Su Cádiz

Lo de Cádiz y Michael Robinson fue como un flechazo a primera vista. Se enamoró de la ciudad, del mar e incluso participó como Rey Mago en una cabalgata de reyes de la ciudad.

Cádiz le nombró Hijo Adoptivo de la ciudad. Michael decía que sus raíces eran gaditanas.

El día que contó al mundo que tenía cáncer metastásico sin cura

“No estaba previsto nada. De entrada yo no sabía nada. Él entró al despacho, cerró la puerta y, sin ningún drama especial, me dijo: ‘vengo a contarte una cosa. Tengo un cáncer y me han dicho que no tiene cura'”, así describe el momento en que conoció la noticia Carles Francino, presentador de ‘La Ventana’, un programa de la Cadena Ser donde Michael Robinson desveló al mundo la noticia.

Y Michael afirmó: “Esa fue una de los mejores cosas que he hecho porque después de contarlo, recibí un montón de mensajes que no sé cuantas veces me han hecho llorar. Me sentía tan bien tratado. Era oxígeno para mí”. Su hija, Aimee, explicó que, durante todo el proceso de su enfermedad, hubo momentos que se olvidó de que padecía cáncer por la felicidad que transmitía su padre.

Y es que su familia lo era todo para él: “Gracias a Michael, he aprendido a saborear la vida”, afirmó su mujer Christine. “No tengo miedo de morir, yo tengo miedo de no estar con vosotros”, le decía Michael a su familia.

Anfield, la última retransmisión

Michael Robinson falleció el pasado 28 de abril. El destino o las casualidades de la vida quisieron que su última retransmisión como comentarista fuera en su amado Anfield.

Tras este partido, confesó que su estado de salud empeoró: “Al día siguiente de estar en Anfield me notaba más confundido de lo normal. Descubrieron que tenía más de 20 tumores en ambos hemisferios de la cabeza”, explicó. “Yo no voy a despedirme de este mundo hasta que no haya dado absolutamente todo lo que yo tengo”, añadió.

En su afán por aplicar en su día a día aquello que Miss Baker le contaba, aseguró: “Si la profesora me preguntara, ‘¿qué tal Michael?’ Yo le diría, ‘bueno mi bien está mejor’. Pero si me preguntara que si mi mejor es el mejor, tendría que decirle que no lo sé, estoy en ello”.

En los últimos compases del reportaje, aparece su familia arrojando sus cenizas al mar, una de sus grandes pasiones. En este emotivo final, no perdió la ocasión de sacarnos una sonrisa a los espectadores bromeando con su apariencia aquel 15 de abril, fecha en la que tuvo lugar su última entrevista. En las imágenes, Michael Robinson aparece totalmente calvo, una imagen quizás llamativa ya que nunca se le había visto con esa apariencia: “Bueno, tengo que confesar una cosa, siempre he sido calvo”.

El vivo recuerdo de Michael Robinson perdurará para siempre. Quien mejor para describirle que aquellos que les han rodeado: “Si uno pudiera elegir ser de una manera, yo me pido Robinson”, afirmó Jorge Valdano.