Alarma en el Real Madrid: Zidane, en peligro

El club se plantea despedir al entrenador francés para cambiar la dinámica del equipo. Él dice que se ve con fuerzas y no se contempla la opción de dimitir

Zidane puede dejar se ser entrenador del Real Madrid
Zidane puede dejar se ser entrenador del Real MadridGLEB GARANICHREUTERS

Las dos derrotas frente al Shakhtar Donetsk confirman el desplome del Real Madrid, el único equipo del Grupo B al que los ucranianos han sido capaces de ganar, por duplicado incluso, y de marcar goles. Es el ejemplo perfecto de un desplome que deja al descubierto una tendencia peligrosa del equipo de Zidane y que hacen que las dudas acerca del entrenador francés sean cada vez más grandes. Muy grandes. Tanto como que anoche en el club se debatía el futuro del entrenador con más fuerza que nunca. Unos cuentan con su capacidad de reacción, que siempre sale con vida cuando peor pinta tiene todo. Para otros, sin embargo, la única solución es cambiarlo todo, dar un golpe en la mesa antes de que sea tarde (y tarde ya es el miércoles que viene, cuando se juega la clasificación contra el Borussia en Valdebebas)

El sábado el Madrid tiene que viajar a Sevilla. En esta temporada no hay tiempo para nada. pero si Zidane llega a ese partido, puede ser el definitivo. Ahora ya no está tan claro que sea la solución o que sepa manejar una plantilla a la que el tiempo, los años quepasan, parece que han vencido. El club piensa que el mensaje de Zizou ya suena repetido a los jugadores, que sus rotaciones en este momento de tanto estrés y cosas en juego están fuera de lugar y que su confianza en algunos futbolistas va más allá de lo razonable. La otra versión del debate es que es Zidane.

Zidane después del choque, sin embargo, anunció que sus fuerzas siguen intactas para darle la vuelta. «No voy a dimitir para nada. Vamos a seguir. Tengo fuerza y voy a darlo todo. Y los jugadores, también», confirmaba Zinedine, que sabe como nadie la receta para salir de momentos complicados como en el que se encuentra ahora. La pregunta era directa y contestó. Ya se fue una vez y con el equipo en este estado no parece dispuesto a hacerlo. «El otro día ante el Alavés no merecíamos ganar, pero hoy sí. Esto es el fútbol. Hay que levantar la cabeza y pensar en el siguiente. En las malas rachas hay que ayudarse entre todos y pensar en el próximo partido, que también es importante. Vamos a creer y vamos a luchar. Estoy convencido», añadía.

Lamentaba Zidane la poca puntería de los suyos para abrir el marcador. «Si nos ponemos por delante, la cosa hubiera cambiado mucho. Y después el gol suyo nos hace mucho daño cuando estábamos bien», explicaba tratando de mirar hacia adelante. Hasta ahora si alguien sabía salir de cosas así, era Zizou. Hasta ahora.