El Madrid se reivindica en el Palau en un final de locura

El equipo de Laso se apunta el Clásico (85-87) con los canteranos Vukcevic y Garuba como protagonistas

Rudy Fernández escapa de la defensa de Abrines y Oriola
Rudy Fernández escapa de la defensa de Abrines y OriolaEnric FontcubertaEFE

El Real Madrid se reivindicó en el Palau en el Clásico más trepidante de la temporada. Se llevó un partido que dominó durante muchos minutos con autoridad y con el protagonismo de dos adolescentes canteranos. Tristan Vukcevic y Usman Garuba se llevaron los focos que apuntaban a Pau Gasol. Sin Thompkins, sin Randolph y casi sin Tavares por las faltas, Vukcevic y Garuba fueron dos de los pilares en la victoria del Madrid ante el Barça. Los de Laso prácticamente se han garantizado el liderato al final de la primera fase y lo han hecho después de haber caído en los cuatro últimos Clásicos, final de la Copa del Rey incluida.

Habían pasado apenas cuatro minutos y Tavares estaba devorando a Gasol. Un rebote ofensivo, una canasta de tres metros, otra en el poste bajo, una defensa con la que el pívot azulgrana se estrelló, pero... dos faltas bastante irresponsables le mandaron al banquillo. Tyus estaba emparejado con Mirotic. Y el ala-pívot azulgrana tampoco apareció por el Palau. El Madrid se escapó desde el principio, aunque pagó el peaje de las faltas de su referente interior. Jasikevicius sentó a Pau -dos rebotes en su estadística- y apareció Davies. La defensa del Barça fue otra, pero el Madrid supo adaptarse. Laprovittola, que está creciendo en las últimas semanas, llevó los mandos con una clarividencia notable. Anotó, asistió y no cometió pérdidas. Lo contrario que el Barça. Una decena de pérdidas al descanso, 7 rebotes ofensivos concedidos... Jasikevicius fue más lejos al descanso: “Aparte de las estadísticas, las pérdidas hablan de falta de concentración y de ganas. No entiendo cómo el Madrid puede salir con más ganas que nosotros”.

Esas ganas las representa mejor que nadie Garuba. Sin Thompkins, sin Randolph y sin Tavares, Laso apostó por Garuba -19 años- y Vukcevic -18- como interiores. La intensidad del primero y el descaro y el talento del segundo alimentaron al Madrid, que llegó a disponer de una máxima diferencia de catorce puntos antes del descanso y en el arranque del tercer cuarto. Tavares cometió la tercera falta con sólo once segundos disputados del tercer cuarto así que a los blancos les quedó la intensidad atrás liderada por Garuba y el acierto en el tiro exterior. Fue suficiente para sofocar el primer arreón del Barça. La defensa y Calathes empezaron a empujar y empujar, pero los azulgrana no llegaron a ponerse por delante. La supervivencia del Madrid se basó en los triples, pero necesitaba algo más.

Y lo encontró en el comienzo del último periodo. Fue con un parcial de 8-0 construido con un tapón de Garuba, dos robos de Rudy y rematado con el segundo triple de Vukcevic (57-67, min 33). El Barça se puso en manos de Calathes, Higgins y Mirotic. Llegó a remontar en un último tramo partido de locura. Un triple de Mirotic culminó una remontada de nueve puntos en apenas 40 segundos, pero... el Madrid no había dicho la última palabra. Laprovittola sumó un dos más uno y no tembló. Los de Laso confirmaron que en la temporada más complicada el Madrid sigue estando capacitado para competir por todo. Ya lo dijo Jasikevicius: “Creo que el Madrid ha merecido ganar”.

85. FC Barcelona (15+18+24+28): Calathes (18), Higgins (21), Martínez (0), Mirotic (17) y Gasol (0) -quinteto titular- Davies (2), Kuric (12), Westermann (0), Hanga (2), Abrines (3), Smits (7) y Oriola (3).

87. Real Madrid (20+22+17+28): Laprovittola (12), Taylor (1), Abalde (7), Tyus (6) y Tavares (4) -quinteto titular- Garuba (11), Rudy (13), Vukcevic (11), Llull (7), Causeur (10), Alocén (0) y Carroll (5).

Árbitros: Conde, Oyón y Caballero. Eliminados Tavares y Vukcevic. Técnicas a Jasikevicius, Kuric y al banquillo del Barça.

Incidencias: Palau Blaugrana, a puerta cerrada. Partido correspondiente a la trigésima jornada de la ACB. Se guardó un minuto de silencio en memoria de Enric Piquet y Miguel López Abril.