Clamor feminista contra el Gobierno: “Sánchez ha traído el “dopaje de género” al deporte español”

El tsunami desatado por la nadadora transgénero Lia Thomas, que ha pulverizado todos los récord femeninos, reabre la batalla contra la “Ley Trans”. Las feministas advierten: “Tenemos memoria”

La polémica de la nadadora Lía Thomas incendia el debate sobre la Ley Trans del Gobierno
La polémica de la nadadora Lía Thomas incendia el debate sobre la Ley Trans del Gobierno FOTO: Archivo La Razon

Las “graves consecuencias” que la participación de atletas trans tiene para el deporte femenino vuelve a ser objeto de debate no solo en Estados Unidos sino también en España. Lia Thomas, una nadadora transgénero de 22 años, ha generado un gran escándalo tras batir todos los récords de mujeres en la Universidad de Pensilvania (Penn). Antes de realizar su transición compitió durante tres años como hombre, con el nombre de Will Thomas.

La universidad informó a principios de diciembre que Lia había batido todos los récord en estilo libre 200 metros y estilo libre 500 metros y la polémica no se hizo esperar. La nadadora Nancy Hogshead-Makar, medalla de oro en los Juegos Olímpicos, escribió un artículo de opinión para el Daily Mail titulado “No fue justo competir contra alemanes dopados y tampoco es justo que las mujeres compitan contra la nadadora transgénero Lia Thomas; esta es la razón”.

“Es como competir contra alemanes dopados”

El artículo de Hogshead-Makar recibió comentarios positivos de las estrellas del tenis Martina Navratilova y Chris Evert, y de la también nadadora olímpica Sharron Davies. Hogshead-Makar señaló varias pruebas que demuestran cómo los tratamientos de supresión de testosterona de Thomas provocan que no esté en “iguales condiciones” de competencia frente a las otras nadadoras. Thomas compitió durante años contra nadadores hombres y nunca destacó, pero ahora, sobrepasa a las mujeres en las carreras.

Pero el debate no quedó ahí, tras la airada protesta de los padres de sus competidoras llegaron las dimisiones. El pasado 5 de diciembre un grupo de padres de nadadoras envió una carta a la Asociación Nacional Deportiva Universitaria (NCAA). “El precedente que se está sentando, en el que las mujeres no tienen un espacio protegido y equitativo para competir, es una amenaza directa para las atletas femeninas en todos los deportes”, criticaban.

Poco después de dicha carta, dimitió de su cargo la hasta entonces jueza de la federación de natación estadounidense Cynthia Millen. “No pretendo criticar a Lia, pase lo que pase, es una hija de Dios, una persona preciosa, pero es un cuerpo masculino nadando contra el femenino. Y ese cuerpo masculino nunca puede cambiar. Ese cuerpo masculino siempre será un cuerpo masculino”, alegó.

“¿Esto os parece normal?”

La controversia viene de lejos y en España ya generó un sonoro escándalo cuando el Ministerio de Irene Montero llevaba al Consejo de Ministros la llamada “Ley Trans” que supone para el feminismo una herida de muerte para el deporte femenino. Ahora, el caso de Lía Thomas ha reavivado la batalla en nuestro país. La diputada del PSOE, Elena Valenciano, fue muy clara al respecto en su perfil de Twitter. “¿Esto os parece normal, justo razonable?”, escribió. En la misma línea desde “la Alianza contra el Borrado de las Mujeres” denunciaban lo que consideran un “juego sucio”: “Sus marcas no son récords deportivos femeninos. Las deportistas que compiten con bases injustas deben comenzar a revelarse. Se lo deben a las generaciones futuras”.

Ahora, con la llegada del nuevo año, las feministas exigen que el Gobierno recapacite y de marchas atrás con una ley que aún no ha llegado al Congreso. Desde la Alianza contra el Borrado contra las mujeres, consideran que no se trata de una simple controversia entre los que están a favor o en contra de la participación de deportistas transgéneros en las categorías femeninas sino de una amenaza real para las atletas. “El debate es que con la simple declaración de autoidentificarse como mujeres y reducir la testosterona hay varones compitiendo contra mujeres, robando podios a las mujeres. Es dopaje de género. Dopaje porque las investigaciones muestran cómo desarrollarse con testosterona concede ventajas competitivas que no desaparecen nunca. La ley de Deporte de @sanchezcastejon, que no habla de transexualidad sino de “identidad”, traerá ese dopaje al deporte español”, sentencian.

En los últimos días, el feminismo también ha criticado con dureza a la ministra de Igualdad, Irene Montero, por presumir de la Ley Trans en su balance del año y también contra el waterpolista Víctor Gutiérrez, secretario LGTBI de la Ejecutiva del PSOE, al que acusan de haber declarado la guerra al deporte femenino.

El informe que rebate la Ley Trans

Esta campaña por la defensa del “Juego Limpio” no es nueva. Desde esta plataforma que lleva meses denunciando los terribles efectos de la norma para el deporte femenino, han elaborado un informe en el que alertan de los hechos y las consecuencias que acompañan a la llamada “Ley Trans”.

Comienzan su informe señalando que, aunque aún queda mucho por hacer en materia de reconocimiento e igualdad salarial, la participación de las mujeres en el deporte, tanto profesional como amateur, es un logro del feminismo de incalculable valor y subrayan que existen categorías deportivas en base al sexo para garantizar la competición justa de personas de iguales condiciones, lo que conocemos como Juego Limpio o Fair Play.

¿El fin del juego limpio?

Añaden que estas categorías existen porque mujeres y hombres tienen diferencias anatómicas que producen una ventaja deportiva para los varones, entendido el término en sentido estrictamente biológico: Una mayor densidad ósea, mayor capacidad pulmonar, mayor masa muscular, mayor tamaño o altura promedio, que no desaparecen ni siquiera tras años de hormonación. Actualmente, éstas categorías se están viendo amenazadas con la inclusión de atletas de élite transexuales o transgénero en el deporte femenino. Por eso, desde esta plataforma reclaman que las directrices del Comité Olímpico Internacional de 2015, hoy en suspenso, pero que ha venido permitiendo este borrado de la mujer en el deporte, sean eliminadas, ya que no solo la testosterona, también la fisionomía masculina, proporciona una ventaja de rendimiento en el deporte.

Desde la plataforma feminista han elaborado su propio listado de los hechos y las consecuencias de esta ley en el Deportes:

Hechos:

  1. Actualmente, mujeres de todo el mundo están compitiendo, en desigualdad de condiciones, profesionalmente con personas transgénero con fisiología masculina.
  2. Los criterios de aceptación del Comité Olímpico Internacional, así como los de la mayoría de federaciones, se basan principalmente en información parcial y sesgada como los niveles de testosterona, obviando completamente el resto de ventajas que presenta un cuerpo masculino y el global que los hace no equiparables.
  3. Las desventajas físicas para las mujeres son insalvables, independientemente de su categoría, del nivel o intensidad del entrenamiento, así como de los años que lleven compitiendo e incluso ganando. El haber pasado por una pubertad masculina otorga ventajas inmodificables que no se consiguen con el entrenamiento: · Mayor capacidad pulmonar · Mayor resistencia física · Mayor masa muscular · Mayor altura · Mayor peso · Mayor fuerza · Extremidades más largas
  4. Cabe señalar que algunas de las drogas que se usan para disminuir la producción de testosterona están prohibidas en la competición deportiva. Sin embargo, pese al esfuerzo internacional con normativas desde la propia UNESCO para perseguir el dopaje y fomentar el Fair Play, las regulaciones y normativas que se aplican son diferentes para mujeres y atletas transgénero, resultando discriminatorias para las mujeres en la práctica. Las regulaciones antidopaje son distintas para mujeres y atletas transgénero.

Consecuencias:

Las asociaciones feministas alertan de que la aceptación de personas transgénero en la competición imposibilita a las propias mujeres ganar en sus categorías o aspirar a una carrera deportiva o becas en base al deporte y enumeran las, en su opinión, terribles consecuencias de la norma:

  1. Los podios dejarán de ser para las mujeres. Esto supondrá una menor participación de las mujeres en deportes de competición, tanto por usurpación como por desánimo, al ver sus puestos y los de sus compañeras ocupados por personas del sexo opuesto.
  2. Mayor riesgo de lesiones severas tanto en competición como en entrenamiento en el caso de los deportes de equipo, al tener que enfrentarse a personas más fuertes, pesadas y corpulentas.
  3. Invasión, no sólo del campo de juego, sino también de los espacios asociados, por personas del sexo opuesto, de tal manera que tanto vestuarios como duchas y baños dejan de ser no mixtos.
  4. Se pone en riesgo un triunfo importantísimo del feminismo, como es la incorporación de las mujeres al deporte de competición en condiciones de igualdad y equidad cuando queda mucho camino por recorrer con respecto al deporte masculino.
  5. Implica la desaparición del juego limpio y la vulneración del derecho de igualdad de oportunidades para las mujeres y a largo plazo, del deporte femenino en general.

¿Cuándo entrará en vigor la Ley Trans en España?

El Consejo de Ministros daba luz verde el pasado 29 de junio al Anteproyecto de Ley para la igualdad Real y efectiva de las personas trans y para la garantía de los derechos LGTBI y esperaba llevarlo al Congreso antes de finalizar el año pero no fue así, por lo que aún deberán pasar unos meses para su entrada en vigor.

A partir de ese momento, el texto iniciaba un trámite previo a su envío a la Cámara baja que puede durar varios meses. Los textos aprobados por el Gobierno deben pasar por un proceso de consulta pública en el que reciben aportaciones de la sociedad civil y de otras administraciones, y que suele durar alrededor de dos meses. Tras esta fase, el Ejecutivo modifica lo que crea conveniente con dichas propuestas. El anteproyecto debe pasar, después, por el análisis del Consejo Fiscal, del Pleno del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y del Consejo de Estado, por este orden, que deben emitir un informe sobre su contenido. Estos organismos suelen tardar entre uno y dos meses para realizar estos documentos.

Una vez modificado el texto con las aportaciones de la consulta y de los organismos, este regresa al Consejo de Ministros, donde debe ser ratificado por el Gobierno como proyecto de ley. Es entonces cuando se envía al Congreso y la norma comienza su tramitación parlamentaria. Dados estos plazos, no es previsible que las medidas que contempla la futura norma, como la autodeterminación de género, entren en vigor como mínimo antes de marzo de 2022.

Censura interna en el PSOE

Las organizaciones feministas exigen al Gobierno que rectifiquen antes de que la norma llegue al Congreso y reprochan al PSOE que haya establecido censura «interna y mediática» sobre temas que afectan a los derechos de las mujeres. La Alianza Contra el Borrado de las Mujeres quiere para este 2022 que los cambios en el PSOE supongan «un nuevo tiempo en el que se escuchen las alertas que hace el feminismo y sus propias militantes» ante «la deriva que se está produciendo en las políticas de igualdad». A su juicio, las leyes impulsadas por Sánchez e Irene Montero «no solo suponen un cambio de rumbo a futuro, sino que desmantelan muchas de las conquistas de las mujeres españolas en las últimas décadas».

El debate sigue abierto y, tras lo que consideran “un año repleto de traiciones a las mujeres”, lanzan una advertencia al Gobierno: “Tenemos memoria”.