LaLiga

El Atlético y la importancia del saque de banda en el juego ofensivo

Sigue sumando en la pelea por la Champions, derrota al Valencia y recupera a futbolistas como Memphis, Barrios y Reinildo

El delantero neerlandés del Atlético de Madrid Memphis Depay (de espaldas) celebra su gol durante el partido correspondiente a la jornada 22 de LaLiga que enfrenta al Atlético de Madrid y el Valencia CF este domingo en el estadio Cívitas Metropolitano.
Reinildo felicita a Memphis por su golChema Moya EFE

Al Atlético le dan las fuerzas para avanzar en la Copa y seguir sumando puntos en la Liga camino de asegurar un puesto en la Liga de Campeones que este año parece más complicado que nunca. Gana y recupera jugadores. Como Memphis, que pedía una oportunidad después de clasificar a su equipo para las semifinales de la Copa del Rey. Y como Reinildo, que volvía a ser titular casi un año después de romperse los ligamentos en el derbi del Bernabéu.

Pero el que sigue marcando las diferencias es Griezmann. El francés lanzó un pase por encima de la defensa del Valencia y dejó solo delante de Mamardashvili a Lino, que sólo necesitó un toque para marcar. No le hace falta el gol al francés para ser decisivo, aunque esta vez contara con la ayuda del Valencia, al que pilló desprevenido el pase que venía precedido de un simple saque de banda. Ya lo dijo Benito Floro en sus tiempos, «la importancia del saque de banda en el juego ofensivo». Un tema que dio hasta para una conferencia y que a estas alturas necesitan repasar Baraja y el Valencia.

No era, además, la primera vez que el Atlético intentaba encontrar a Lino a la espalda de la defensa valencianista. Ya lo había intentado De Paul, pero la recepción del brasileño, que estaba rodeado por dos defensas, fue menos limpia, aunque su remate estuvo cerca de sorprender a Mamardashvili.

En Lino ha encontrado Simeone su equilibrio entre buscar la portería contraria y defender la propia. Es el quinto defensa y el primer extremo, capaz de hacer daño con sus centros o con sus diagonales. Un peligro que el Valencia, aunque jugó allí la temporada pasada, no fue capaz de contener.

Le faltaba puntería al Atlético, que dominó al Valencia sin problema. No parecía enemigo el equipo de Baraja, aunque los rojiblancos tuvieron que esperar hasta el tiempo añadido de la primera mitad para marcar el primero.

El segundo llegó en un cabezazo de Memphis, que se lanzó medio en plancha para decidir el partido y para reivindicarse y explicar con goles que él está antes que Moise Kean. Morata, el goleador del equipo, esperaba su oportunidad en el banquillo, que no tardó mucho en llegar.

Porque era un día para que el Cholo moviera el equipo. Para que apareciera Barrios, por ejemplo, en el centro del campo. El canterano de Moratalaz estuvo cerca de complicar la clasificación del Atlético para las semifinales de Copa con una pérdida de balón y un penalti que corrigió el VAR en la última jugada del partido contra el Sevilla, pero Simeone le demostró su confianza haciéndole un hueco en el equipo titular el mismo día en que Vermeeren podía presentarse ante su afición. El belga ha llegado para ser el recambio de Koke que estaba siendo Barrios hasta ahora. El público también le dio su cariño cuando lo sustituyó Saúl a falta de diez minutos para el final. Vermeeren siguió viendo el partido desde el banquillo.

Al lado de Barrios estaban Koke y De Paul, dos veteranos imprescindibles para el Cholo. El capitán fue el que vio la posición de Molina para darle la pelota que acabó en el gol de Memphis.

La diferencia en el marcador no era exagerada, pero el partido daba para que la afición pidiera incluso al banquillo que botara. El Valencia apenas se acercó con peligro real en un disparo desde fuera del área de Javi Guerra que despejó Oblak. Si no tiene que jugar con los pies o salir mucho, el esloveno sigue siendo un seguro en la portería.

Pero ninguna certeza tan grande para el Atlético como Griezmann. El «7» juega en todos los sitios. Empieza como delantero en el dibujo, pero muchas veces es el socio más cercano para Koke y en él comienza de verdad el juego ofensivo del Atlético. Así fue en el gol de Lino y así ha sido muchas veces. Capaz de decidir partidos sin marcar.