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España paga su falta de actitud con una derrota ante Bélgica

La selección mostró una intensidad muy alejada de la que exhibió en las dos primeras jornadas. Los Hernangómez estuvieron en el banquillo en los dos minutos finales

Juancho Hernangómez recibe una falta de la defensa belga
Juancho Hernangómez recibe una falta de la defensa belga FOTO: ZURAB KURTSIKIDZE EFE

España se olvidó de ser el equipo de las dos primeras jornadas y con una actitud bastante discutible claudicó ante la seriedad de Bélgica (73-83). La merecida derrota complica el camino a medio plazo en el torneo. La selección sigue teniendo intactas las opciones de clasificación para los octavos de final, Bélgica se mete en la lucha por el primer puesto del grupo y España está obligada a ganar los dos partidos que tiene pendientes para no adentrarse por un camino suicida en los cruces. El partido ante Bélgica fue para recordar por las muchas cosas que no debe hacer esta selección: faltó actitud, esfuerzo colectivo, respeto al rival, intensidad en el rebote, concentración en el tiro libre... demasiados lastres para derribar a un rival medio serio como los belgas.

Los tiempos muertos de Scariolo en los dos primeros cuartos fueron reveladores de la calma con que se tomaron algunos el partido. “Estamos supermuertos, necesitamos más agresividad sobre el balón”, exigió el seleccionador después de encajar un parcial de 2-11 en el primer cuarto que anuló un par de minutos decentes de España. No escarmentó el grupo de titulares en el segundo periodo. “Vamos a poner otra vez un poco de intensidad o voy a tener que sacar otra vez a todos los del banquillo. ¡¡¡Hay que saltar al tapón!!!”, clamó Scariolo dirigiéndose directamente a Willy Hernangómez. Esos dos momentos de dejadez permitieron a Bélgica dominar a España de salida y regresar al partido cuando la selección mostró algo de la actitud que había enseñado en los partidos ante Bulgaria y Georgia.

Los once puntos anotados en el primer cuarto tuvieron varias razones. Bélgica dominó el rebote con autoridad y atrapó 7 ofensivos en el primer periodo. Tan grave como ese agujero fue el porcentaje de tiro: 4/16 en tiros de campo y 1/8 en triples en el arranque del segundo cuarto. Scariolo agitó el banquillo. Apostó por Fernández en la dirección del equipo y junto a él se juntaron Brizuela, Parra, Pradilla y Garuba. La fluidez en ataque mejoró y la intensidad atrás también. Los del banquillo a los que se refería Scariolo fueron los impulsores de la reacción. Un 2+1 de Pradilla, otro de Brizuela, un triple de Fernández... España se disparó con un parcial de 15-0. Los belgas se pasaron seis minutos sin anotar, pero la selección recayó en la actitud contemplativa. Y Bélgica se reenganchó.

Apenas se ha superado el ecuador de la primera fase y la selección y los rivales tienen claro que si la actitud y la intensidad de España no son máximas cualquiera le puede generar problemas. Y Bélgica lo evidenció. Si España todavía mandaba al descanso (33-32) fue por el ataque de orgullo de Willy. Como en el tercer cuarto la defensa dejó de funcionar y los belgas anotaron desde fuera, la selección se encontró con una situación desconocida. Diez minutos por delante y la obligación de remontar (54-57).

Los hermanos Hernangómez eran los máximos anotadores de la selección, pero su peso real en el partido estaba siendo prácticamente nulo. Y sin ambos no tiran del carro es complicado encontrar un relevo capaz de asumir responsabilidades. La solución tiene que llegar desde el aspecto colectivo. Con Bélgica amenazando (54-59) hubo un paso al frente de Parra, López Arostegui y Brown. Los exteriores se encargaron de equilibrar el partido para que todo estuviera por decidir en el tramo final (65-65, min 35). Un par de conexiones entre Brown y Willy fueron las últimas noticias positivas de España que tuvo un final de partido penoso. Después del 73-71 la selección encajó un parcial de 0-12 con un detalle inquietante. A menos de tres minutos para el final y con los belgas ya por delante (73-78), Scariolo sentó a los hermanos Hernangómez en el banquillo. El equipo se descompuso y terminó recibiendo un correctivo a la altura de la escasa actitud mostrada durante muchos minutos del encuentro. Lo único bueno es que hay tiempo y partidos por delante (Montenegro el martes y Turquía el miércoles) para corregirse.

73. España (11+22+21+19): Brown (11), López-Arostegui (8), Parra (3), Juancho (11) y Willy (18) -quinteto titular- Garuba (5), Rudy (2), Díaz (1), Pradilla (3), Fernández (5) y Brizuela (6).

83. Bélgica (15+17+25+26): Obasohan (11), Lecomte (20), Gillet (14), Vanwijn (8) y Bako (10) -quinteto titular- Mwema (6), De Zeeuw (2), Tumba (1), Tabu (6), Libert (2) y Bleijenbergh (3).

Árbitros: Lanzarini (Ita), Zapolski (Pol) y Gurion (Isr). Sin eliminados. Técnica al banquillo belga y a López-Arostegui.

Incidencias: 1.000 espectadores en el Tbilisi Arena. Partido correspondiente a la tercera jornada del Eurobasket.

2ª jornada: Bulgaria, 81-Montenegro, 91; España, 73-Bélgica, 83 y Turquía, 83-Georgia, 88.

Clasificación Grupo A (victorias/derrotas): 1. Bélgica (2/1); 2. Montenegro (2/1); 3. España (2/1); 4. Turquía (2/1); 5. Georgia (1/2); 6. Bulgaria (0/3).