MotoGP

Bezzecchi acusa a Márquez de ser muy sucio y Marc no se calla

El italiano acudió muy enfadado a pedir explicaciones al de Cervera, que prefiere no perder tiempo "con esta persona"

Momento de la caída de Marc Márquez en la carrera de Valencia
Momento de la caída de Marc Márquez en la carrera de ValenciaEuropa Press

La peor pesadilla para los aficionados que llenaban las gradas del circuito Ricardo Tormo se hizo realidad antes de que terminara la vuelta seis. En ese momento se fueron al suelo los dos principales ídolos locales: el que estaba buscando el título mundial y el que quería despedirse de la mejor manera posible de su equipo de toda la vida. Jorge Martín estaba intentado remontar desde la octava posición donde había caído tras salirse de pista al final de recta por culpa del rebufo de Bagnaia. Iba arriesgando y después de pasar a Maverick fue a por Marc, que estaba intentado superar a Zarco. Se tocaron y los dos al suelo. Adiós Mundial y adiós a una bonito cierre de Márquez con elRepsol Honda. «Entiendo que se estaba jugando un título y es normal lo que ha hecho, no voy a hacer sangre de ello», confesaba el de Cervera sobre la maniobra de su compatriota, que le pidió perdón inmediatamente. No tenía intención, pero es que veía cómo sus esperanzas se le iban. El primer momento fue de llanto, de lágrimas de decepción, pero en cuanto pasen los días se felicitará por la temporada que ha hecho el madrileño. «Cualquiera te diría que es tristeza absoluta, rabia, dolor, pero siento felicidad porque después del resultado, de un momento duro, agradezco el equipo que tengo. Creo que esto es sólo el inicio, que me quedan muchos años para pelear por campeonatos. Este año no estaba en nuestros planes ganar el Mundial, estaba hacer un ‘‘top 3’’ y eso lo hemos superado con creces», explicaba Martín, que ha crecido más rápido de lo que él mismo pensaba. «Aún estoy aprendiendo muchísimo. Ya he peleado por un Mundial, creo que esto ya te forja mucho de cara al futuro y espero el año que viene poder traerlo a España», cerraba un Jorge ya más tranquilo tras su caída.

Marc se conformaba con el podio del sábado, porque sabía que en la carrera del domingo podía pasar cualquier cosa y el asunto iba a estar movidito. Confía en que el fuerte golpe no le impida estar a tope mañana en el test de pretemporada en el que va a subirse por primera vez a la Ducati con la que espera resurgir. «El objetivo para la próxima temporada es volver a disfrutar y sonreír. Esto no significa ganar un título, sino sacar la cabeza por delante más constantemente», confesaba sobre lo que le viene en el futuro.

«Cuando ves lágrimas en los ojos de una persona como Alberto Puig y en los jefazos de Honda, te emociona y se te remueve todo el cuerpo. Me he sentido siempre muy querido en el equipo Repsol Honda», explicaba sobre su despedida en un fin de semana en el que se ha empeñado en decir que no es un adiós y sí un hasta luego. «No me cierro ninguna puerta para el futuro, ni de Honda ni de ninguna otra marca, porque nunca lo he hecho y sería un error», continuaba en el día en el que se despide de todo su equipo con el que ha ganado los seis títulos de MotoGP.

En la primera vuelta tuvo un incidente de carrera con Marco Bezzecchi, que le acusó de ser sucio y de haberlo tirado. «Ha venido al camión a buscarme, pero no voy a perder tiempo con esta persona», respondía Marc al italiano, que se quejó de todo: de que le habían tirado, de que los comisarios no hubieran sancionado al de Cervera, de que no se hubiera visto la acción repetida en televisión... Su carrera se acabó en la primera vuelta y su frustración era evidente.