Motociclismo

El desastre que va a tratar de evitar Valentino Rossi en Assen

Valentino Rossi, en el box de Yamaha
Valentino Rossi, en el box de Yamaha

El 25 de junio de 2017 no es una fecha cualquiera en el universo de MotoGP. Aquel domingo se produjo la última victoria de Valentino Rossi en el Mundial. Desde entonces, una sequía inédita en el súper campeón italiano, que sólo ha podido subir nueve veces después de aquello y nunca a lo más alto.

Una anomalía que en su caso es un desastre y que tratará de remediar este fin de semana en Assen, cuando se cumplen dos temporadas completas sin que el himno de Italia suene en su honor. Con 89 victorias en la categoría reina y 115 en total debe resultar duro para él estar tanto tiempo sin poder celebrar. Es mucho tiempo para un ganador nato, al que la involución técnica de Yamaha le ha perjudicado. Es verdad que ya ha cumplido los 40, pero no lo es menos que la moto no ha estado a la altura estos dos años, porque también Maverick ha pagado las consecuencias.

En Assen, donde ganó la última vez, tiene ahora la oportunidad de romper esta malísima racha, sólo vivida por él en sus dos cursos en Ducati, y de paso, quitarse el mal sabor de boca de la última carrera en Montmeló, donde fue derribado en la segunda vuelta por Jorge Lorenzo. Valentino no levanta cabeza.