El primer gran reto de Julen

Manejar y superar la primera derrota dura del Real Madrid es el desafío que se le presenta al entrenador blanco antes de recibir al Atlético. Va a probar su capacidad para aguantar la presión.

Manejar y superar la primera derrota dura del Real Madrid es el desafío que se le presenta al entrenador blanco antes de recibir al Atlético. Va a probar su capacidad para aguantar la presión.

Cuando Carlo Ancelotti estaba entrenando al Real Madrid y conseguía una racha buena de partidos sin perder (y tuvo una de récord) en las conferencias de Prensa le preguntaban si estaba contento. Él movía la ceja y siempre respondía que en el fútbol no hay que dejarse llevar por un optimismo desmesurado, porque en cualquier momento llegan los malos resultados y todo lo que parecía a favor, se pone de repente en contra. Lo aprendió Zidane cuando fue su segundo. El francés sabía más que nadie que en el Madrid el viento cambia en instantes y que cuando va bien no hay problema, pero que la madurez se alcanza sabiendo llevar al equipo cuando llega el primer golpe. A todos los entrenadores en todos los equipos les sucede un día que nada les sale y es cuando se demuestra de qué madera están hechos.

El partido del Sevilla ha sido ese día para Lopetegui. Hasta ahora se había movido sin problemas en el banquillo del Madrid, porque la derrota en la Supercopa no fue consecuencia del juego y porque en San Mamés el equipo hizo más ocasiones para ganar. Pero a esos dos resultados se le une ahora el de Sevilla, donde el conjunto madridista tropezó de verdad y el ánimo se caído un poco antes de recibir al Atlético.

Momento Lopetegui

Ahora es momento para que el entrenador blanco consiga reactivar a los suyos. Cuando le preguntaron por los partidos de esta semana no se movió ni un milímetro de su discurso habitual: primero el Sevilla y después ya irían con lo segundo. El problema ahora es que el encuentro del miércoles contra el conjunto andaluz condiciona y mucho el choque de mañana contra el Atlético. Que el Madrid lo pase en mal en el Sánchez Pizjuán entra dentro de la normalidad de las últimas temporadas, el problema es que durante cuarenta y cinco minutos fue un equipo superado en todas las líneas del campo con muy pocas cosas a las que agarrarse: sólo a los tiros de Bale. Tras el empate en San Mamés y este encuentro en Sevilla, el Atlético de Madrid va a servir como medida de la competitividad del Madrid y es el entrenador el que con su manera de afrontar este momento peliagudo tiene que convencer a sus futbolistas. Si mantiene la calma y no cambia, puede que dé un paso adelante para ganarse aún más al vestuario.

El estilo no se toca

La derrota en Sevilla no va a cambiar la forma de jugar del Real Madrid porque, si algo tiene claro el entrenador, es que con él en el banquillo se va a tener la pelota y no se va a dar ningún balonazo. El Real Madrid en otras temporadas vivía cómodo replegándose durante ciertos momentos, pero ahora sufre más cuando no encuentra el balón. Sucede también que muchas veces tiene el dominio, pero es en balde porque circula el balón por circularlo. Pero una derrota, aunque sea dura no va a poner en duda todo el trabajo.

Jugadores fuera de forma

Más que el estilo, se apunta a algunos futbolistas. Las jugadas de ataque de los rivales tienen fijación con la banda izquierda porque saben que por ahí Marcelo está siendo muy vulnerable. El jugador más técnico del Madrid y uno de los mejores de ataque, no está fino defendiendo. Hoy le hacen pruebas para saber cuánto tiempo va a estar de baja, aunque las probabilidades de que esté contra el Atlético son mínimas. Sin sustituto natural, lo más probable es que Lopetegui apueste por Nacho. Tampoco Sergio Ramos se encuentra en su mejor momento. Es un jugador de largos recorridos, que según avanza la temporada va cogiendo forma. Modric dio síntomas de agotamiento y Asensio no dejó nada. Como Benzema, que en los últimos encuentros ha perdido presencia. Sin Isco, además, no se tiene a un futbolista que se mueva entre líneas y haga daño a equipos ordenados.

Carácter

En los dos partidos importantes fuera de casa ha faltado un protagonista con capacidad para romper la monotonía y cambiar el sentido del encuentro. Bale estuvo cerca de hacerlo en Sevilla, pero un remate se le marchó al palo y el otro lo detuvo el portero rival, que aguantó el mano a mano. El Madrid está adaptándose a Lopetegui, pero necesita que en los momentos duros el vestuario dé un paso adelante.

Una derrota como lección

El Madrid cayó en Sevilla, pero sigue con los mismos puntos que el Barcelona, por lo que la situación no es grave. Es probable que según pasen los partidos, el modo de jugar que quiere Lopetegui vaya progresando y siendo más constante. Los entrenadores dicen que las derrotas sirven para aprender y hacer más fuertes a sus jugadores. Es el momento de Lopetegui para saber manejar la situación.

Carvajal ya se entrena para volver a jugar

La baja de Carvajal ha sido más importante de lo que en un principio se creía para el equipo. El lateral derecho estaba en un excelente estado de forma y el Madrid ha echado mucho de menos la determinación con la que afronta los partidos. Ayer se entrenó y puede que mañana ya esté listo.