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Isco o el estilo

El modo de jugar de la Selección dependerá del papel que le dé Luis Enrique al jugador del Real Madrid

  • Isco, con Aspas, ayer en Las Rozas. El jugador del Real Madrid va a ser una de las piezas básicas en el nuevo esquema y estilo que va a implantar Luis Enrique
    Isco, con Aspas, ayer en Las Rozas. El jugador del Real Madrid va a ser una de las piezas básicas en el nuevo esquema y estilo que va a implantar Luis Enrique

Tiempo de lectura 4 min.

07 de septiembre de 2018. 02:26h

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José Aguado 7/9/2018

De lo que más se debate en la Selección desde que se cayó contra Rusia en aquel partido de pases infinitos hacia ningún lado es sobre el estilo. La llegada de Luis Enrique no sólo significa que se apuesta por un entrenador más distanciado de los futbolistas, también se busca un cambio en el modo de jugar. Que el fútbol de posición no se banalice y que se mueva hacia otra cosa, como el entrenador asturiano hizo en el Barcelona.

Y si se habla de estilo, si se habla del modo de jugar, todos miran a Isco. Sin Iniesta ni Silva, los dos jugadores «pequeños» que más marcaban el modo de afrontar los partidos y las defensas rivales, Isco se tiene que convertir en el hombre de referencia del conjunto de Luis Enrique. A Isco le gusta ser protagonista con el balón, pero es distinto, por ejemplo, a Iniesta: aunque no la suelta tan rápido tiene más soluciones individuales para resolver los unos contra unos y generar ventajas en el ataque. A veces, es imprescindible; a veces hace que la circulación del juego se ralentice un poco. Luis Enrique quiere transiciones rápidas, dominar el partido y buscar la portería rival de la manera más rápida posible: «La idea de fútbol es la misma, exceptuando algunos matices de Luis Enrique: llevamos tres o cuatro entrenamientos y tenemos que ir adaptándonos a su forma de entrenar», contaba ayer Isco, en la Ciudad del Fútbol en Las Rozas.

Isco vive una temporada definitiva. Iba a ser su Mundial, pero el papel de España le impidió dar el salto de calidad con el que pretendía convertirse en una referencia del fútbol español. Necesita lucirse de manera constante y mostrar personalidad para liderar a una España a la que las retiradas de jugadores emblemáticos le obligan a evolucionar. Isco tiene que ganarse ser la piedra angular del grupo del nuevo seleccionador: «Me siento importante, estoy muy cómodo jugando con los jugadores que tenemos. Tenemos una buena selección y un nuevo cuerpo técnico con buenas ideas», añadía ayer. «No tenemos jugadores para jugar en largo. Nuestro fútbol es el de toque y así debe seguir, pero es cierto que hay que cambiar algo».

Es un paso adelante que tiene que dar en la Selección y en el Real Madrid, donde la llegada de Lopetegui y la salida de Cristiano Ronaldo se supone que tendrían que darle el protagonismo que durante años ha pedido. La temporada pasada fue después del amistoso de la Selección contra Argentina cuando Isco volvió a ganar peso en el conjunto de Zidane.

Un peso que sólo durante una campaña (la del doblete de Liga y Champions) tuvo de verdad y sólo en el tramo final de la misma. Lopetegui le conoce mucho mejor que Luis Enrique y cuando estaba en la Selección aseguraba que Isco era su hombre. En el Madrid actual ese protagonismo no es tan acentuado. En el último partido, cuando Lopetegui ya contó con Modric desde el primer minuto, Isco se quedó en el banquillo, mientras que Asensio fue titular. El entrenador del Madrid va a hacer rotaciones entre los hombres del centro del campo para arriba y todos van a pasar sus minutos en el banquillo. Lo que no está claro aún es qué futbolista va a ser suplente en los momentos importantes de la temporada. Será el estado de forma lo que defina. Parece difícil que Casemiro se quede fuera, lo mismo que Modric o Kroos. Si Bale y Benzema son los goleadores, el asunto está entre Asensio e Isco.

Eso habrá que ir viéndolo. Lo más inmediato es lo que ocurrirá mañana en el estreno de Luis Enrique al mando de la Selección. El encuentro contra Inglaterra es la puesta de largo y ahí ya se van a ver las intenciones del nuevo seleccionador y el papel que le da a Isco en la nueva forma de jugar. Le puede poner como interior o más cerca del área. Y le va a dar la pelota. «Estamos muy contentos, con ganas de empezar lo importante para saber en qué nivel estamos. Siempre intento dar lo mejor de mí, sobre todo jugando en equipo. Al final si estamos bien colectivamente, será todo mucho más fácil», decía Isco.

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