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¿Por qué Tokio no puede albergar un maratón que sí se disputó en 1964 y 1991?

El COI anunció el pasado viernes que movía la sede de la capital nipona a Sapporo, ciudad situada más al norte, a causa de las altas temperaturas que se prevén.

En 1964, en los primeros Juegos Olímpicos disputados en Asia, el etíope Abebe Bikila, famoso por haber conseguido el oro en Roma corriendo la maratón descalzo, revalidaba el título en Tokio.

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Nadie hablaba entonces de las condiciones "límites"que sufrirían los atletas, ni se planteaba, como ocurrió la semana pasada, que la prueba comenzara a las tres de la mañana para evitar el calor. La razón era sencilla, la carrera se disputó el 21 de octubre, con una temperatura y unas condiciones perfectas para la práctica del atletismo.

Bikila, junto con otros 78 competidores, tomó la salida en las calles de Tokio a la una de la tarde, hora local, y acabó 2 horas 12 minutos y 11 segundos después, cruzaba triunfante la meta en el Estadio Olímpico. Esa marca significaba un nuevo récord del Mundo.

Hace menos de 30 años, en 1991, los grandes atletas del planeta volvieron a darse cita en la capital nipona. Fue en los Mundiales de 1991, aquellos del histórico duelo entre Powell y Lewis en salto de longitud, y el uno de septiembre tuvo lugar el maratón.

En un día soleado de verano, con condiciones similares a las que se podrían haber encontrado los atletas en estos Juegos, el japonés Hiromi Taniguchi ganaba en casa con un tiempo de 2:14:57.

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En una fecha similar a la que se había establecido para 2020, (no como la del Maratón de Tokio, uno de los seis Grandes Maratones, que se disputa a finales de febrero), el 9 de agosto, no se planteó en ningún momento la modificación de sede en aquellos mundiales.

Está claro que las imágenes vistas en el Mundial de Doha, sobre todo en la disciplina de 20 km marcha (tanto la marcha como el maratón se trasladarán a Sapporo) , han sido capitales para la decisión del COI. Se preveían temperaturas de 33 grados y una humedad de casi el 90%.

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Los atletas están divididos entre los que piensan que no hay motivos suficientes para privar a los maratonianos y marchadores del ambiente y espíritu olímpico de Tokio y los que opinan que es una decisión en pos del beneficio deportivo.

Dani Mateo, 10º en el maratón de Doha, escribía en Twitter:

"Quiero correr unos Juegos Olímpicos. Quiero vivir unos Juegos Olímpicos. Quiero compartirlo con otros deportistas. También es parte del juego adaptarse a las circunstancias"

Sin embargo, Diego García Carrera, el marchador que en Doha sufrió la "peor carrera de su vida"afirmó en declaraciones a Runnersworld:

"Estoy de acuerdo en el cambio de sede. Si vamos a Sapporo la mayoría de perrerías que hacemos al cuerpo no van a hacer falta."

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