El gasto social sí creció durante la crisis en el Gobierno de Rajoy

Los datos de la Intervención General desmontan el mito del «austericio» del PP. Las partidas destinadas a prestaciones batieron su récord en 2018, con las cuentas de Montoro: 327.646 millones de euros. La financiación de Sanidad y Educación se elevó con Rajoy en el Gobierno un 42,16% y un 28,66% respecto a 2008

Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda con Mariano Rajoy
Cristóbal Montoro, ministro de Hacienda con Mariano Rajoy

El gasto social ha crecido de forma ininterrumpida en España desde principios de siglo e incluso desde antes. En 2018 batió un nuevo récord, al alcanzar un total de 327.646 millones de euros, un 65,33% de todo el gasto público, según los últimos datos publicados por la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), que aparecerán recopilados próximamente en el «Informe sobre la clasificación funcional del gasto público (2014-2018)». El ejercicio de 2018 –no hay datos desagregados posteriores– registró también récords en cada uno de los grandes epígrafes del llamado «gasto social», es decir, Salud, Educación y Protección Social, que incluye pensiones y desempleo. Para Salud se destinaron 71.017 millones, para Educación, 48.095 y para Protección Social, 203.116. Mariano Rajoy y Pedro Sánchez compartieron jefatura de Gobierno ese año, aunque las políticas de gasto aplicadas fueron las diseñadas por Cristóbal Montoro en los últimos Presupuestos Generales del Estado aprobados hasta ahora, unos días antes de la moción de censura que llevó al líder del PSOE a la Moncloa.

Todas esas cifras de gasto de 2018 son superiores a las de 2013, el año de mayor ajuste o recortes en el peor momento de la crisis. No obstante, también en ese ejercicio el gasto social –294.517 millones– fue superior al del año –2009– de más gasto –290.697 millones– hasta que se hicieron notar los efectos de la Gran Recesión. El gasto social, de hecho, muestra una firme tendencia al alza en los últimos tres lustros y que arranca de más atrás. En 2004 cuando Zapatero sucede a Aznar al frente del Gobierno el gasto social era de 189.746 millones de euros. En 2011, en el momento que Zapatero deja La Moncloa, había subido hasta los 292.992 millones, que llegaron a los 327.646 en 2018, en la transición Rajoy-Zapatero. Entre medias, la Gran Recesión afectó al gasto público total, que descendió y tocó fondo en 2013, con un total de 467.326 millones de euros, pero el gasto social siempre creció considerado globalmente, lo que desmonta la teoría, ampliamente difundida por la izquierda más o menos radical, del austericidio o de los grandes recortes. Sí es cierto, no obstante, que el gasto en salud y educación descendió ligeramente entre 2011 y 2013, pero luego volvió a recuperarse, hasta llegar a los récords de 2018. A pesar de todo, en 2013 las partidas destinadas a Salud y Educación fueron un 42,16% y un 28,66% superiores a las de un decenio antes, lo que prueba el espectacular y permanente avance del Estado del Bienestar en España, con independencia del partido que estuviera en el Gobierno en cada momento.

Gasto de las Administraciones

El gasto del conjunto de todas las Administraciones Públicas alcanzó los 501.497 millones de euros en 2018, que es algo más del 1,5% de los 493.865 millones de 2009, el anterior ejercicio de más gasto y el último antes de los efectos de la Gran Recesión. Pues bien, los 327.646 millones de gasto social de 2018 son un 12,71% más que los 290.697 de 2009, otra prueba de que incluso en lo peor de la crisis, el Estado del Bienestar no solo no disminuyó sino que aumentó y su cobertura fue mayor.

Los datos recién publicados de la IGAE también permiten constatar que en 2018 se ha alcanzado otro máximo en cuanto a la denominada «remuneración de asalariados» en la Educación y la Sanidad. El total del personal educativo percibió en conjunto 32.697 millones de euros, un 14,8% más que en 2013, el año de la crisis que menos dinero destinaron las Administraciones a este capítulo, 28.462 millones. Cifras muy parecidas se aprecian en el gasto dedicado al personal sanitario, que llegó a los 32.121 millones en 2018, el mayor de la historia hasta ahora, y un 14,3% superior al de 2013, el ejercicio más complicado de los últimos tiempos. Las partidas destinadas a remuneraciones en educación y sanidad bajaron entre 2009 y 2013 un 11,8 y un 8,2% respectivamente, descensos que en 2018 ya se habían compensado e incluso superado. No obstante, las cantidades dedicadas a esos conceptos en 2013 eran un 22% superiores a las de un decenio antes en el caso de la Educación y del 43% en caso de la Sanidad.

Más gasto en Sanidad y Educación

El desglose de los datos de gasto social en 2018 ilustra también dónde se concentran los esfuerzos. Por ejemplo, el gran gasto en Sanidad, 55.313 millones corresponde a la atención y servicios a los «pacientes externos», mientras que a «equipos, instrumental y productos médicos», se destinaron 11.670 millones. En el caso de la Educación, 18.622 millones fueron para la «preescolar y primaria» y casi la misma cantidad, 18.228 millones, para la secundaria. Para la educación de tercer ciclo, sobre todo universitaria, se destinaron 6.933 millones. En el capítulo de protección social, la gran partida son las pensiones, con 112.547 millones, un 50% más que al principio de la crisis, y más del doble que hace tres lustros. El que ha bajado, consecuencia de la reducción del paro, ha sido el gasto en subsidios por desempleo, que fue de 18,639 millones de euros en 2018, frente a los 31.195 de 2011. Sin embargo es bastante superior a los 13.441 millones de 2004 en plena época de bonanza, algo que se explica porque el paro todavía está lejos de sus umbrales más bajos de las últimas décadas. En resumen, los últimos datos de la IGAE confirman, un año más, el avance ininterrumpido del gasto social en España. Descarta cualquier teoría de reducción del Estado del Bienestar y alcanza récords que, sin duda, habrán sido vueltos a superar en el recién finalizado 2019.