Economía

Sánchez aplaza la subida salarial de los funcionarios

El presidente asegura que tiene “1.400 días para tomar decisiones”. Activará el diálogo social para negociar la subida del SMI

Pedro Sánchez se apuntó ayer la primera de las medallas que pretende colgarse durante los primeros meses de legislatura: la subida de las pensiones. Pero no será la única. Pendientes quedan dos de las piedras angulares con las que el presidente quiere cuadrar el círculo: la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y el incremento del sueldo de los funcionarios. Ambas tendrán que esperar.

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Los empleados públicos, a los que Sánchez ha mantenido en un segundo plano excusándose en que la interinidad de su anterior Gobierno le impedía tomar decisiones en su favor, esperaban que una de las primeras medidas tomadas por el Consejo de Ministros fuera cumplir con la promesa de elevarles el sueldo un 2%. Pero no ha sido así. Según el presidente, el plan es ir cumpliendo con sus compromisos “poco a poco”, con una agenda que se irá diseñando según se asiente cada ministro en su cartera. Pese a ello, todo apunta a que los funcionarios no tendrán que esperar mucho, ya que el presidente pretende mantener el foco mediático sobre cada uno de sus grandes anuncios. Y este lo es.

4.500 millones de subida

Si a la subida salarial para los empleados públicos se suma la equiparación salarial de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, ésta supondría un gasto de entre 3.000 y 4.500 millones, según recogió el II Acuerdo para la Mejora del Empleo Público alcanzado entre el anterior Gobierno del PP y los sindicatos en marzo de 2018. En él se establecía que los funcionarios tendrán una subida fija del 2% a la que se habría sumador otro 1% adicional si el PIB real en 2019 hubiera crecido más del 2,5%, algo que no se ha producido. Con lo que sí podrán contar es con otro 0,3% de fondos adicionales.

La subida del SMI será otro cantar. Su aprobación resulta más compleja, ya que el presidente quiere evitar un enfrentamiento directo con los empresarios, que ya mostraron su desacuerdo con las formas en la que realizó la última subida, sin contar con los agentes sociales, ni ellos ni tan siquiera los sindicatos. Según explicó Sánchez, en las próximas semanas activará el diálogo social para escuchar todas las propuestas que sobre este asunto hagan los interlocutores, aunque el presidente dejó marcada la línea sobre la que negociar: alcanzar el 60% del sueldo medio en España. “Tenemos 1.400 días para trabajar”, subrayó.