Codere dispara sus números rojos un 1.000% en el primer trimestre

Pierde 97,1 millones por la apreciación del dólar y el impacto negativo del coronavirus. Ha clausurado más del 25% de las salas de apuestas

Codere continúa sin levantar cabeza en sus cuentas y acumula ya varios trimestres en pérdidas. Para el primero de este año 2020 ha reconocido unas pérdidas de 97,1 millones de euros, lo que supone multiplicar un 1.000% los números rojos del mismo periodo del ejercicio anterior, cuando perdió 8,6 millones de euros -tras la actualización por las inconsistencias contables que afectaban a los dos trimestres anteriores-, unas pérdidas que ha achacado a la apreciación del dólar frente a las monedas latinoamericanas y a las primeras consecuencias de la pandemia -la primeras medidas de confinamiento se empezaron a hacerse efectivas a mediados de marzo-.

La multinacional del juego ha presentado este jueves sus resultados del primer trimestre del año a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en los que destaca que sus ingresos se redujeron un 21,3% y se situaron en 278,5 millones de euros, debido al cierre temporal generalizado del negocio presencial por el coronavirus. La compañía también ha visto reducido el número de máquinas en un 1,8%, hasta las 55.646 unidades, y aunque la cifra de salas de juego permanece en 148, los locales de apuestas deportivas sí han sufrido una fuerte disminución, más de un 25%, desde los 330 hasta 245.

Entre enero y marzo, el resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado alcanzó los 47,7 millones, lo que supone un descenso interanual del 41,1%, con una caída generalizada en todas las áreas de negocio, excepto en Uruguay y en su actividad on-line, que registró un pequeño repunte del 7,6%, aunque el volumen real de negocio se ha visto seriamente afectado por la suspensión de las competiciones deportivas. Según explicaron en un comunicado, “solo las carreras en los hipódromos de Uruguay, así como algunos puntos de venta en España han reanudado sus operaciones”, aunque espera que el resto de los mercados reabran progresivamente a partir de junio. Asimismo, los menores ingresos, las pérdidas globales y las primeras semanas de bloqueo del negocio por el confinamiento rebajó la inversión trimestral a 13,8 millones de euros, un 15,9% por debajo de la registrada en el primer trimestre de 2019.

Para afrontar esta situación, la compañía puso en marcha un plan de contingencia, con el objetivo de “preservar la liquidez y garantizar la continuidad del negocio”, limitando salidas de caja “únicamente a elementos críticos establecidos” -tales como pagos de personal, alquileres e impuestos, entre otros-, consiguiendo reducir sus gastos operativos fijos un 56,5% durante este periodo de cierre. Sin embargo, sus problemas financieros y de caja no han desparecido. Al final del primer trimestre, Codere contaba con 150 millones de euros de tesorería, con los que debía hacer frente a los pagos del segundo trimestre y del abono del cupón que había diferido en abril, dentro del periodo de gracia. Actualmente, la posición de caja se limita a 121 millones de euros, que tras el pago del citado cupón -que debe hacerse efectivo antes del 30 de mayo- dejará las arcas de la compañía en 83 millones, lo que le otorgaría liquidez solo hasta septiembre. Para intentar solventar este problema, el pasado 13 de marzo obtuvo un préstamo bancario en México por 19,4 millones de euros -500 millones de pesos al cambio-, con vencimiento en 2025, pero necesitaría otra inyección de alrededor de 100 millones adicionales para poder superar el periodo de incertidumbre que se avecina, sobre todo cuando las previsiones para el trimestre en curso son aún peores.