Coinvierta con un fondo en deuda de empresas

Lendmarket es una plataforma tecnológica que abre las puertas a invertir en el mercado secundario

En un momento en el que las empresas van a estar más necesitadas que nunca de liquidez y en el que los inversores tienen que tener clara la importancia de la diversificación como resultado de las inciertas consecuencias que nos va a dejar el coronavirus, la creación de nuevos mercados alternativos es especialmente necesaria. Lendmarket, una plataforma tecnológica de inversión alternativa, lo sabe bien. Por eso abre las puertas de los inversores a un mercado en el que tradicionalmente solo participaba la banca y los inversores profesionales: el mercado secundario de deuda corporativa.

Para la mayoría de la población el concepto de crédito está ligado a su entidad financiera de siempre. Antes de la crisis iniciada en 2008, y ante la restricción del crédito bancario, muchas personas y empresas se vieron forzadas a buscar un «plan b» desde el punto de vista de la financiación. Como consecuencia de esta necesidad, la financiación alternativa no ha parado de crecer en nuestro país en los últimos años. En concreto, el crédito corporativo no bancario, conocido como Direct Lending, es un fenómeno que ya abarca el 20% de los préstamos a pymes en España –aunque las cifras aún están lejos del 80% que alcanza en países como EE UU.

Pues bien, lo que hace Lendmarket no es conceder créditos directamente, sino que actúa como un «marketplace» de crédito de fondos de deuda y otros agentes, como plataformas de «crowdlending», y los oferta en un mercado secundario, de manera que los inversores pueden adquirir una participación del mismo.

Ventajas

¿Cuál es su principal ventaja? Pues que comprar deuda en el mercado secundario es más seguro que contratar préstamos en uno primario. Y es que, cuando un fondo vende a Lendmarket los derechos de un préstamo que ha concedido anteriormente, lo hace aportando el histórico de los pagos que hasta el momento ha recibido la empresa que solicitó el préstamo. El fondo puede revender esta deuda aportando la prueba de que el riesgo de impago es bajo, y, por esa seguridad, el comprador puede pagar una prima adicional. Los fondos tienen sus propios procesos de análisis de riesgos actualizados y constatan la información con una agencia de calificación externa y, finalmente, la operación pasa por un comité de riesgos antes de ser aprobada. Todo esto beneficia a los compradores que, además, pueden diversificar sus inversiones gracias a que Lendmarket ofrece un mercado descorrelacionado de los mercados financieros tradicionales. «El fondo nunca se desprende del 100% de este préstamo, lo que ofrece una idea de las garantías óptimas que ofrece. A todas las pymes les realiza una “due dilligence” y tiran de ‘‘rating’’ a la hora de otorgar el crédito, lo que es toda una garantía para el inversor», asegura Alejandro Villalonga, CEO de Lendmarket.

Pero no todo el mundo puede invertir a través de la plataforma, ya que se dirige a un inversor profesional y acreditado. Para acceder a sus préstamos, sus ingresos deben ser superiores a los 50.000 euros o contar con un patrimonio de más de 100.000. Además, se le exige que tenga experiencia en inversiones de «crowdlending».

«En Lendmarket venimos a democratizar la inversión en mercados secundarios de deuda. El mercado más parecido que existe actualmente es el Mercado Alternativo de Renta Fija (MARF), pero para las pequeñas compañía no hay ninguno», explica Villalonga.

En cuanto a las rentabilidades, éstas pueden llegar hasta el 10%, dependiendo del producto. «Ofrecemos retornos en el entorno del 6% y 7% y, lo que es más importante, independientes completamente de la evolución de los mercados. Ofertamos una rentabilidad del 4,5% de facturas garantizadas por CESCE e, incluso, del 10% en caso créditos al promotor que tienen como garantías los propios inmuebles».

El CEO de Lendmarket prevé una explosión de la financiación alternativa en los próximos años, por lo que este incremento de la deuda no bancaria precisará de un mercado secundario. «Momentos como los actuales nos sugieren que se va a potenciar toda la venta digital, y la financiación extrabancaria. Las fintech se adaptan mejor a las necesidades de las pymes, ya que las políticas de riesgo que siguen las entidades bancarias hacen que sean demasiado rígidas».

Aunque las pymes recibirán liquidez por parte de los bancos, lo cierto es que la necesidad de diversificar se impone. «Recomendaría disponer de financiación bancaria para los plazos más largos, y de productos alternativos para el corto y así hacer frente a las necesidades de circulante», concluye Villalonga.