El recibo de la luz baja un 2,2%

La factura de la electricidad de un consumidor medio alcanza los 59,14 euros en octubre. Se desploma un 7,8% en un año

Contadores de electricidadJesus G. FeriaLa Razón

El recibo de la electricidad de un consumidor medio alcanza los 59,14 euros en el mes de octubre, lo que supone un coste un 2,2% inferior al del mes de septiembre, cuando el recibo llegó a 61,45 euros. De esta manera, se rompe la tendencia de subida continua experimentada por la electricidad desde mayo, con una bajada que en términos diarios fue del entorno del 3%, ya que debe tenerse en cuenta que octubre tiene un día más que septiembre. Según el simulador de la factura de la electricidad de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), con respecto a octubre de 2019 el recibo experimenta también una caída, del 7,8%, puesto que el año pasado un consumidor medio pagó 64,14 euros ese mes.

En términos mensuales, el recibo vuelve a bajar, tras haber subido en septiembre, agosto, julio, junio y mayo, rompiendo con los descensos de abril, marzo y febrero, tras subir en enero más de un 5%. Antes, había bajado en diciembre y noviembre y subido en octubre del año pasado. En cuanto a la evolución del coste de la electricidad con respecto al año pasado, con octubre su precio encadena 18 meses de descensos tras subir en abril y marzo de 2019. Además, la caída es muy superior a la de septiembre, que fue apenas del 0,4%.

Este descenso -con relación al año pasado hasta octubre- se ha producido tras la rebaja de los peajes aplicada por la CNMC desde el 1 de enero de 2020, que tiene un impacto a la baja que ronda el 1,5% del recibo. Dicha evolución del precio de la luz se corresponde con la factura de un consumidor medio con una potencia contratada de 4,4 kilovatios (kW) y una demanda anual de 3.900 kilovatios hora (kWh).

Estas oscilaciones en el precio de la electricidad se producen básicamente por las variaciones en el coste de producción, que se incrementa cuando hay poca aportación de fuentes de generación renovable como el agua y el viento y mucha de fuentes fósiles más caras, especialmente el gas o el carbón. También se ven afectados por otros factores como el precio del petróleo.