La Seguridad Social descuenta el paro de 2019 a un perceptor del ingreso mínimo

El afectado cobrará 236 euros en lugar de los 460 estipulados en el subsidio

Un hombre sostiene un cartel en el que se lee "Renta Básica a todos más allá del IMV"Jesús Hellín Europa Press

Daniel Cedrún, beneficiario del ingreso mínimo vital (IMV), denunció ayer que la Seguridad Social le descuenta de esta paga de emergencia la prestación que percibió en 2019 por estar en el paro seis meses, y que de los 460 euros que debía cobrar solo recibirá 236 euros al mes. Según ha explicado Cedrún a Efe, la diferencia puede no parecer mucho para algunas personas pero para él, con 61 años, supone seguir viviendo en la calle, sin poder alquilar ni una habitación.

El hombre, que padece epilepsia y otras enfermedades crónicas y al que se le hace un seguimiento en el Hospital del Mar, se quedó sin empleo en abril pasado a causa de la pandemia y ha tenido que vivir en la calle desde entonces. El pasado octubre decidió instalarse en la plaza Sant Jaume, ante el Palau de la Generalitat, y se puso en huelga de hambre para llamar la atención sobre su situación, tras serle denegada la Renta Garantizada de Ciudadanía de Cataluña y no saber nada de su petición de ingreso mínimo vital.

2.400 euros menos

Cedrún, originario de Mallorca aunque residente en Barcelona desde hace años, explicó entonces que cuando le denegaron la prestación de la Renta Garantizada de Ciudadanía, que otorga el Gobierno catalán a las personas en situación de vulnerabilidad, pensó que ya había tocado fondo del todo. “Pero casi es peor ahora porque me dicen que me dan el ingreso mínimo vital, pero en una carta me avisan de que cobraré 236 euros en lugar de 460, al descontarme los 2.400 euros que recibí durante seis meses de 2019 por estar en el paro”, explicó ayer.

Cedrún cuenta con el apoyo de Diosdado Toledano, portavoz de la Comisión promotora de la Renta Garantizada de Ciudadanía de Cataluña, que ha puesto el caso en manos de abogados, y que también le mostró su ayuda cuando se le denegó la renta catalana.

Daniel Cedrún, que vive en la calle desde hace meses, dispone de un informe social emitido por el Servicio de Inserción Social del Área de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Barcelona, de junio de este año, en el que se certifica que la situación de este hombre “es de vulnerabilidad, encontrándose sin domicilio fijo y en situación de calle”. “Con los 400 y pico euros podría tener un techo y para la comida conozco comedores sociales, ya me apañaría, pero ahora lo veo muy difícil tirar adelante”, comentó desanimado.