Biden y el campo español

El presidente electo de EE UU, Joe BidenKEVIN LAMARQUEREUTERS

Si alguien espera que el nuevo presidente electo de Estados Unidos, el demócrata Biden, cambie a corto plazo la política comercial de este país y elimine los incrementos de aranceles que afectan a productos españoles como el aceite de oliva, la aceituna de mesa, el vino y los quesos, entre otros, decididos por Trump, corre el riesgo de equivocarse gravemente. Primero, habrá que esperar a que se confirmen oficialmente los resultados electorales, a que se produzca la toma de posesión en enero, a que forme su nuevo equipo, a que aterrice y, luego, a que comiencen las decisiones comerciales en el marco más global del conjunto de relaciones exteriores de este país con sus principales socios, entre los que están la Unión Europea, Reino Unido, y, por supuesto, China. Ceder terreno eliminando la subida de aranceles sin contrapartidas a cambio no creo que sea una de las opciones de la nueva Administración encabezada por Biden y Harris.

Lo que sí cabe esperar a corto y medio plazo es que no haya nuevas medidas comerciales unilaterales de carácter proteccionista y que los Estados Unidos vuelvan a la senda del multilateralismo y, en este contexto, concedan a la Organización Mundial de Comercio (OMC) la importancia que tenía. El primer paso sería dejar de bloquear el funcionamiento del Órgano de Solución de Diferencias nombrando los jueces o árbitros que se necesitan. Cabe esperar también que Biden decida que vuelven a participar en el Acuerdo de París para luchar contra el Cambio Climático. Finalmente, toca comprobar los primeros pasos que da en sus relaciones, sobre todo las comerciales, especialmente las de productos agrícolas, con China. El mercado mundial de cereales, oleaginosas y carnes dependen de ello.