Financiación

Estos son los seis pecados capitales que los españoles cometen a la hora de endeudarse

La educación financiera puede evitar que muchos hogares se vean con una mochila de deudas a su espalda

La inflación ha tenido un efecto directo en el poder adquisitivo de los ciudadanos españoles
La inflación ha tenido un efecto directo en el poder adquisitivo de los ciudadanos españoleslarazon

La inflación se ha desbocado a raíz de un incremento desorbitado de los precios de bienes como la electricidad o los alimentos, lo que ha tenido un efecto directo en el poder adquisitivo de los ciudadanos españoles.

Es por ello que cada vez es más habitual que las personas pidan un préstamo al banco, no solo para el día a día, sino también para ocasiones especiales como pagar la compra de una vivienda, un coche, el aparato dental o los estudios.

A pesar de que la mayoría de familias sabe gestionar la devolución de estos créditos, hay ciertas ocasiones en la que muchos hogares se han visto con una mochila de deudas a su espalda. Desde el equipo de Análisis de Agencia Negociadora han elaborado una relación de los fallos, errores y equivocaciones que cometen los usuarios financieros con más frecuencia.

Por lo tanto, el pedir un préstamo a una entidad bancaria no es una decisión que se pueda tomar a la ligera, hay que estar informado y tener educación financiera para evitar tomar las siguientes malas prácticas que nos lleven al endeudamiento.

1. Descontrol en los gastos

El no saber lo que uno gasta de manera mensual suele ser el origen de todos los problemas, ya que son muchas las familias que tienen un gran descontrol en sus gastos corrientes. Por lo tanto, es necesario que las personas cuenten con un presupuesto para organizarse y tener un colchón para no endeudarse con entidades financieras cuando surgen imprevistos.

2. No entender qué es una financiación

En muchas ocasiones las familias financian caprichos, y los gastos corrientes de estos los acaban pagando a plazos, lo que produce un incremento constante de la deuda. Algunos ejemplos de estas malas prácticas son los siguientes:

  • Financiar el pago mensual de los préstamos personales con el uso de las tarjetas de crédito.
  • Realizar reformas en el hogar utilizando tarjetas de crédito y préstamos rápidos.
  • Financiar el día a día con el uso de tarjetas encontrándose con más de 15 financiaciones.
  • Malendeudarse usando sólo tarjetas de crédito revolving para los gastos cotidianos.
  • Solicitar tarjetas para inversiones de gran importe (reformas, estudios de los hijos) en vez de un préstamo personal, mucho más flexible y barato.

3. El extra endeudamiento

Este endeudamiento hace referencia a clientes con muchísimas financiaciones adicionales a su hipoteca, que a pesar de que no son de importes elevados, pueden provocar que su organización financiera sea un caos, llegando en algunos casos a superar las 25 financiaciones extra. No obstante, al darse cuenta de esta situación, es tarde, y estas personas incurren en impagos, lo que les cierra las puertas de poder acceder a ningún tipo de financiación.

4. No conocer el mecanismo de las demoras de los pagos

En muchas ocasiones, los clientes pagan con retraso los recibos, por lo que generan intereses de demora y en algunas ocasiones incluso dejan de pagar los recibos de la hipoteca para que su banco renegocie las condiciones con ellos.

Estos clientes a veces impagan de manera premeditada sus financiaciones, con la creencia de que es una manera muy fácil para que los bancos les escuchen, pero nada más alejado de la realidad. Lo cierto es que en el momento en que un cliente tiene impagos, se le cierran las puertas para obtener nueva financiación.

5. No saber el cálculo de los intereses de una financiación

El desconocimiento de la cuantía que deben abonar por los intereses de una financiación es otro de los errores de los clientes, ya que en ocasiones calculan el interés sobre el total del préstamo y dividen la suma con el principal entre las cuotas, con la sorpresa de que la cuantía que finalmente se paga es muchísimo más elevada de lo que se había previsto.

6. Mezclar la actividad profesional con lo personal

Por último, las personas no deben confundir la caja con el beneficio y convertir la deuda de la actividad profesional en deuda personal. En muchos casos hay que cancelar financiaciones para furgonetas u otros materiales, con una hipoteca.